Una alerta urgente a la comunidad cartagenera y bolivarense lanzaron ayer el Hospital Infantil Napoleón Franco Pareja (La Casa del Niño); y la Fundación UCI Doña Pilar, para que tomen las medidas de prevención necesarias ante el peligro de contagio del dengue, por el aumento de casos en los últimos meses.
Esta alerta también debería hacerse extensiva al Dadis para que actúe de manera urgente a fin de conjurar este grave riesgo para la salud y la vida de los habitantes de esta región.
Este año, según las estadísticas de la Casa del Niño, hasta el 12 de octubre pasado, se han reportado ante el Dadis 257 casos sospechosos de dengue, y sólo en este mes se han atendido 59 nuevos casos.
Por su parte, la Fundación UCI Doña Pilar ha reportado hoy la muerte de dos menores de edad debido al dengue grave, a los que se suman dos más este año.
Esta situación exige una acción intensa y sin demoras por parte del Dadis, recorriendo casa por casa si es preciso, para asegurarse de que las familias estén cumpliendo a cabalidad con las normas preventivas que impidan la proliferación del mosquito Aedes aegypti, transmisor de la enfermedad.
En Cartagena, sobre todo en los barrios de estratos bajos, hay muchos depósitos de agua estancada, especialmente los que quedan después de los aguaceros, y son estos precisamente los caldos de cultivo de este mal tan agresivo.
No es suficiente con hacer campañas educativas para enseñar a la gente a evitar la enfermedad, es preciso asegurarse de que las cumplan, casi que obligando a la población a hacerlo.
Es indispensable, además, que desechemos esa costumbre tan nuestra de tratar cualquier quebranto de salud como si fuera un padecimiento leve, y lo que es peor, autorrecetarse para superarlo.
Los cartageneros deben estar atentos a síntomas como fiebre alta, dolor articular, dolor de cabeza y puntos rojos en la piel, para acudir de inmediato a un centro de salud, pues son indicativos del dengue.
También hay que evitar la acumulación de basuras, especialmente en los caños y canales de la ciudad, y enseñarles a los niños que si ven llantas, recipientes o charcos, donde el agua acumulada puede prestarse como lugar de aparición del Aedes aegypti, que avisen inmediatamente a sus padres para que los eliminen.
Por supuesto, es una obligación seguir las recomendaciones que buscan impedir que el mosquito transmisor del dengue esté en las casas y en sus alrededores, como destruir todos los posibles criaderos, entre ellos los depósitos de agua estancada, que deben ser vaciados o rociados con ACPM para evitar su amenaza.
La lucha contra el dengue es prioritaria, y las autoridades deben asumir que la situación es ya de emergencia, sin intentar reducir la alarma o considerar que no hay peligro inminente.