La niñez de María del Socorro Bustamante estuvo encaminada por el trabajo duro. Su padre, un costurero, y su madre, una manicurista, trabajaron toda su vida para sacarla adelante como una mujer fuerte, luchadora, entregada a la gente y con vocación de líder.
Siguiendo las consignas que le inculcaron de joven, Bustamante cambió una vida dedicada a la salud con una carrera más que sobresaliente como fisioterapeuta y administradora hospitalaria, para dedicarse al mundo de la política donde logró ser concejal de Cartagena, candidata a la Alcaldía, y Representante a la Cámara electa en el curul especial de la comunidad afrodecendiente, aunque no alcanzó a posicionarse por determinación de la Procuraduría General de la Nación y la Comisión Nacional Electoral.
María del Socorro Bustamante salió de Cartagena una vez terminó su educación media para estudiar Fisioterapia en la Universidad del Rosario de Bogotá. Gracias a su excelencia académica, años más tarde consiguió una beca para especializarse en Fisioterapia Respiratoria y Cuidados Intensivos de la Universidad de Miami, y complementó sus estudios administrativos con Gerencia de la salud; títulos que la llevaron a desempeñarse como jefe del Departamento de terapia del hospital de bocagrande, terapista en Bonsalud, Cafesalud, Medisalud y Colsanitas.
Ya vinculada a la política local, los logros de Bustamante no fueron menores; comenzó en la Cámara Junior de Cartagena como fundadora del grupo Kalamarí, fue representante de los usuarios en la junta directiva de las desaparecidas Empresas Públicas Municipales, y concejal y presidenta del Concejo de Cartagena en distintos periodos. La Alcaldía de Cartagena y el Congreso de la República, las dos metas que le quedaron pendientes a la que se autodenominaba como “una luchadora del espacio político de la mujer”.
SU CAMINO A LA ALCADÍAEn el 2011, María del Socorro Bustamante se presentó por primera vez a las justas electorales de la Alcaldía de Cartagena, donde ocupó la segunda casilla con más de 52 mil votos, muy por debajo del fenómeno electoral Campo Elías Terán Dix y sus casi 160 mil votos. Tras la muerte del periodista en el cargo, Bustamante se vuelve a lanzar a la Alcaldía en el 2013 gracias al aval de la Asociación de Afrodecendientes, pero en esta oportunidad vuelve a perder la posibilidad de ser la mandataria de los cartageneros ante el actual Alcalde de la ciudad, Dionisio Vélez.
Entre el plan de gobierno que planteaba Bustamante sobresalían temas como el medio ambiente, la salud y la educación. Así mismo, pretendía trabajar en campañas de resocialización con jóvenes pandilleros para bajar los indices de inseguridad de la ciudad, y combatir la corrupción en el Gobierno.
“Todos los temas de mi administración serán de cara a la ciudad, con socialización de las comunidades, en presencia de veedurías, de toda la gente de Cartagena que esté interesada en participar en los proyectos de mi administración, así estarán enterados de lo más mínimo que ocurra. En Cartagena no hay más espacio para la corrupción. La ciudad no lo soportaría más”, señaló en su momento María del Socorro ante la prensa.
UNA CURUL VACÍAEl 9 de marzo del 2014, la política cartagenera alcanzó su más alto logro al ser electa como Representante a la Cámara por la comunidad afrodecendiente con 34 mil 67 votos, y el aval de la Fundación Ébano de Colombia FUNECO. Sin embargo, nunca ocupó alcanzó a ocupar su curul por varios procesos legales que se interpusieron en su camino.
Desde ese momento, la Congresista electa inició un largo proceso legal en busca del reconocimiento como representante afro, lucha que supuestamente la obligó a descuidar las recomendaciones de su médico luego de que se sometiera a una operación para combatir sus problemas de obesidad.
Así transcurrieron los últimos días de la política cartagenera, en medio de las críticas de un sector de la comunidad afrodecendiente que la desconocían como su Representante, y su trabajo para lograr ocupar el puesto que ganó a través de los votos en las elecciones del Congreso del 2014.



