“Pidan, y se les dará; busquen, y hallarán; llamen, y se les abrirá”, reza un pasaje de la Biblia. Eso era lo que hacía el miércoles, a las 7:30 p. m., Luz Dary Pérez Llerena, pedía a Dios que la salvara mientras le clavaban un filoso cuchillo, nada más y nada menos que dentro de la iglesia San Agustín del barrio Canapote. La mujer, quien es la secretaria del despacho de esa parroquia hace 8 meses, rezaba mientras evitaba los ataques de su agresor y buscaba una salida del templo, que acababa de cerrar tras terminar la misa. Pedía auxilio a gritos, pero nadie llegaba. Era su exmarido Abigail López Valle, según contó a sus familiares, quien la atacaba porque, supuestamente, ella le dijo que no quiere volver con él.
El hombre, presuntamente, le dio 37 cuchilladas en distintas partes. Pese al brutal ataque, la mujer, de 41 años, tomó fuerzas y pudo doblegar a su agresor, de 51, quitándole el cuchillo, que luego lanzó lejos. Después, este le dio trompadas y patadas, dijo su familia.
“Ella se hizo la muerta, pero él siguió pegándole. Luego, se levantó e intentó abrir una puerta, pero Abigail la jaló y siguió golpeándola. Ella terminó por desmayarse de verdad. Al rato se levantó y no lo vio. Ahí fue que aprovechó y salió arrastrándose a la calle a pedir auxilio. Vecinos escucharon sus gritos y la ayudaron. La llevaron al CAP de Canapote”, relató Francisco Piñeres, hermano de la víctima.
Todo parece indicar que luego de profanar el templo con sangre de su exmujer, Abigail decidió castigarse a sí mismo derramando la suya. Las autoridades creen que López intentó suicidarse con el mismo cuchillo con el que agredió a su exmujer, con quien tiene un hijo de 4 años. Se dio varias cuchilladas entre abdomen y pecho. Algunas versiones también señalan que luego habría subido al campanario y se habría lanzado. Quedó junto al mismo altar donde solo instantes antes el párroco de la iglesia hablaba de la palabra de Dios.
Le tendió una trampaJunto al altar lo encontraron policías, quienes evitaron que allegados a la mujer, quien vive frente al colegio Liceo de Bolívar, en Daniel Lemaitre, lo agredieran. Lo llevaron a la Clínica San José de Torices, mientras que su exmujer fue llevada al CAP de Canapote y de allí la remitieron en ambulancia a la urgencia de la Clínica Blas de Lezo. Luz está estable y Abigail está grave.
Luz Dary y Abigail vivieron juntos seis años y tuvieron un hijo. Ella ya tenía tres hijos de una relación anterior. Los parientes de la mujer contaron que hace tiempo quería terminar esa relación, pero él la manipulaba diciéndole que sufría del corazón.
“Él fingía que se sentía mal cuando ella le decía que lo iba a dejar. Hace cinco meses se separaron y desde entonces él la molestaba. Pasaba yendo a la iglesia a buscarla y a pedirle que regresara con él, pero ella le decía que no”, contó un pariente de Luz.
El miércoles el hombre fue a la iglesia y al terminar la misa de las 6 p. m., le pidió a Luz que rezaran un Rosario por un hermano de él que está enfermo.
“Ella cerró la iglesia y cuando terminaron el Rosario él le pidió que regresaran. Como ella le dijo que no, aprovechó que estaba de espaldas y empezó a acuchillarla. Mi hermana rezó mucho y damos gracias porque está viva”, concluyó Francisco Piñeres.
