En Olaya Herrera, sector El Progreso, sobre la Avenida Pedro Romero, fue impuesta medida de suspensión temporal de actividades al Lavadero de Autos y Motos en Familia; y en La Cordialidad, en cercanías al Terminal de Transporte, Lavautos la Y, también fue cobijado con la misma medida.
En la inspección realizada por los funcionarios del Establecimiento Público Ambiental, y de la Policía Ambiental, se verificó que estos establecimientos carecían de los documentos que acreditaran su actividad comercial.
Los lavaderos de autos deben tener permiso para la disposición final de vertimientos que otorga el Establecimiento Público Ambiental; de captación de agua de Aguas de Cartagena; disponer de una trampa de grasa, y un plan de manejo de residuos sólidos y líquidos con el respectivo visto bueno de la autoridad ambiental; y afiliación a un operador que les haga la disposición final de los residuos peligrosos.
En el recorrido también se visitó a Lubricentro La Puntilla (conocido como El Caimán), a quien sólo le falta la afiliación de un operador que haga la disposición final de los residuos, requerimiento que se le hizo y dio un plazo para presentarlo.
La directora del Epa Cartagena, María Angélica García Turbay, explica que estos operativos de control y vigilancia buscan prevenir que los residuos que se generan en estos establecimientos lleguen al alcantarillado o cuerpos de agua de la ciudad.
