Ambiente


Deforestación sigue siendo alta en Colombia, según informe

El informe muestra que hubo una reducción de entre el 11 y el 33% de la deforestación en algunos parques protegidos como Tinigua, Sierra de La Macarena, Paramillo y Nukak.

AP

25 de julio de 2022 03:09 PM

Los bosques en Colombia continúan siendo deforestados y el fenómeno creció un 1,5% en el 2021, lo que equivale a unas 174.100 hectáreas afectadas, según un informe gubernamental.

Pese a que las cifras se mantienen elevadas, el ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa, aseguró el jueves a la prensa que lograron en el último año “contener” la deforestación quebrando la curva ascendente -en el 2020 el crecimiento fue del 8%- y manteniéndola por debajo de las proyecciones. El pico más alto de deforestación en Colombia se registró en el 2017 con 219.500 hectáreas.

En Colombia la deforestación ataca especialmente al sur del país, donde está la Amazonía, que contiene el 66% de los bosques. Sin embargo, también afecta otras regiones como Meta y Norte de Santander, al este, y Antioquia, al oeste.

“En los parques naturales nacionales es donde hemos logrado contener la deforestación”, dijo el ministro Correa en la presentación del informe que anualmente realiza el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales.

El informe muestra que hubo una reducción de entre el 11 y el 33% de la deforestación en algunos parques protegidos como Tinigua, Sierra de La Macarena, Paramillo y Nukak. Sin embargo, en Chiribiquete, el parque nacional protector de una selva tropical más grande del mundo, la deforestación creció un 13% con respecto al 2020.

Correa aseguró que la deforestación se dio “sobre todo en los bordes, en la entrada al parque, donde hemos tenido arremetidas de grupos ilegales deforestando unos núcleos que están identificados”.

Dentro de Chibiriquete se tienen indicios de la existencia de grupos indígenas no contactados, aislados por voluntad propia para conservar sus tradiciones y huir de enfermedades.

Para Sandra Vilardy, directora de la organización civil Parques Nacionales Cómo Vamos, el informe muestra que la deforestación no se contuvo y, en cambio, “se estabilizó en cifras muy críticas” que se agrava al tratarse de un proceso acumulativo de pérdida de bosque.

“Hablar en términos de porcentaje no es tan preciso, que haya disminuido un 6% quiere decir que comparado con el año pasado se deforestó menos bosque, pero se suman más hectáreas. En los últimos cuatro años en Tinigua hemos tenido casi 30.000 hectáreas perdidas, casi la mitad del parque está en procesos de deterioro”, dijo Vilardy a The Associated Press.

Entre las causas directas de la deforestación en Colombia están la creación de accesos terrestres, los cultivos de uso ilícito, la explotación ilícita de minerales, las malas prácticas de ganadería extensiva y la tala ilegal.

Julia Miranda, exdirectora de Parques Nacionales -la autoridad ambiental de áreas protegidas-, explicó a la AP que la deforestación sigue presentándose, sobre todo, por acaparamiento de tierras y hasta ahora no ha sido “efectivo” el control basado solamente en una estrategia militar en curso.

“Hay que fortalecer el trabajo con las comunidades locales para la generación de ingresos a través de proyectos productivos sostenibles y el desarrollo rural en general”, dijo Miranda, quien recién se posesionó como congresista.

Las expertas resaltan las afectaciones a los servicios ecosistémicos que genera la deforestación en Colombia, uno de los países más biodiversos del mundo.

“Convergen tres ecosistemas con altos valores de biodiversidad en el planeta: la cordillera de los Andes, la orinoquía y el norte de la selva amazónica. Su degradación y desconexión implica que la reducción del hábitat de las especies endémicas que viven allí”, resaltó Vilardy.

El gobierno colombiano asegura que trabaja en varios frentes para combatir la deforestación. En el judicial han imputado más de 90 personas por delitos relacionados con la deforestación, que puede dar hasta 15 años de cárcel, desde 2021 cuando fue aprobada la ley.

En el militar existe una estrategia llamada Artemisa enfocada a la deforestación en la que participan miles de soldados. Y en el social han implementado un programa en el que les pagan a las familias de la zona por preservar hectáreas de bosque.

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