Ambiente


¿Qué pasaría si la lava del volcán de La Palma llega al mar?

Hasta ahora, casi 5.000 habitantes se vieron obligados a dejar sus viviendas, aunque afortunadamente nadie resultó herido.

COLPRENSA

23 de septiembre de 2021 06:00 PM

Han pasado cinco días desde la erupción del volcán Cumbre Vieja en la isla de La Palma, en las Islas Canarias de España, y la lava no se ha detenido: ya cubre más de 166 hectáreas. Es la primera vez, en 50 años, que esto ocurre.

Hasta ahora, casi 5.000 habitantes se vieron obligados a dejar sus viviendas, aunque afortunadamente nadie resultó herido, y se han destruido 350 inmuebles, según los últimos datos de ayer del sistema de observación terrestre europeo Copernicus. Sin embargo, la preocupación no para.

La lava, poco a poco, se dirige hacia el mar y, de alcanzarlo, causaría unas reacciones químicas muy peligrosas para los locales y para el ecosistema marino: explosiones y emisiones de gases nocivos, según han informado las autoridades del Plan de Emergencias Volcánicas de Canarias.

Aunque el volcán ha entrado en estabilidad y la velocidad de desplazamiento del magma se ha reducido, se mantiene la actividad eruptiva y la altura, calculada entre los 8 y los 15 metros.

Cuando el magma toque el agua del mar

Inicialmente, la lava que expulsó el volcán alcanzó una velocidad de 700 metros por hora, pero esta se fue reduciendo y ahora su curso es mucho más lento: de una media de cuatro metros por hora.

Dados estos cambios, para muchos expertos la lava puede no alcanzar a tocar el mar Atlántico, y detenerse antes, pero para otros esto eventualmente pasará, aunque no se pueda prever cuándo, y se han evacuado municipios cercanos como medida de prevención, como Todoque.

La directora del Instituto Geográfico Nacional de España, María José Blanco, informó este jueves en una rueda de prensa que de las dos lenguas de lava que había inicialmente, una se ralentizó y otra se detuvo por completo, por lo que ese magma “no llegará al mar ni hoy ni mañana”.

Cuando ocurra, si ocurre, habrá un gran contraste térmico que supondría una gran emisión de gases, grandes columnas de vapor de agua, y podrían darse también algunas explosiones.

Esto debido a que la lava alcanza temperaturas superiores a los 900 grados centígrados, mientras que el agua se mantiene a unos 23°C.

El geólogo y profesor en Volcanología de la Universidad Nacional, Modesto Portilla Gamboa, explica a EL COLOMBIANO que en contacto con el océano Atlántico se formarán dos situaciones desde esa interacción entre roca basáltica fundida y agua marina: “Se formará Laze (smog de partículas vítreas minúsculas y gases volcánicos) y ácido sulfúrico más ácido clorhídrico, transportado por los vientos lejos de la zona donde se formaron. Cuando llueve esto es lo que se conoce como Lluvia ácida”.

Esto supondrá una gran emisión de gases y podría convertirse en una fuente de contaminación temporal para la región que altere no solo la acidez, sino también la temperatura, aumentando el dióxido de carbono y disminuyendo el oxígeno. Sería una zona peligrosa para muchos seres vivos.

“Se pueden dar también explosiones en el momento que la lava toca el agua marina, que generan nubes calientes de ese mismo smog tipo Laze; y también colapsos de lo que se acumula de lava en la zona de contacto con el mar, que movería agua en olas de diferentes tamaños y genera explosiones que emiten fragmentos de roca volcánica”, continúa Portilla. Algo así como proyectiles de varios tamaños.

Finalmente, podría también ocurrir que esta dinámica genere una nueva zona continental si se llega a solidificar y sobresale del nivel del mar, puntualiza.

Los gases que se generen serán tóxicos. Pueden irritar la piel, los ojos, las vías respiratorias, y causar olores fuertes y desagradables por largos periodos de tiempo. Además, la vida marina que no se puede movilizar, como algas o pequeños crustáceos, moriría en el momento, aunque eventualmente se repondría casi por completo el ecosistema.

Antecedentes de uno de los más activos

El volcán de La Palma está entre los 50 volcanes activos o en erupción continua en el mundo, según un informe del Programa de Vulcanismo Global de la Institución Smithsonian del estadounidense Museo Nacional de Historia Nacional y el Servicio Geológico de los Estados Unidos.

Son 17 en erupción constante solo en este mes de septiembre, cuatro en Estados Unidos, cuatro en Rusia, dos en Japón, dos en Indonesia, uno en México, otro en San Vicente y las Granadinas, otro en Italia (que se reactivó el 21 de septiembre) y este último de La Palma.

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