Cerca de las once de la mañana del jueves, en el Colegio Bertha Gedeón de Baladi, ubicado en el barrio El Campestre, se percibió un olor nauseabundo que provocó malestar entre los estudiantes, profesores y demás trabajadores del plantel educativo. Según personal de la institución, el hedor provenía de la empresa Indupollo, que está cerca del colegio.
Según narró Judith Arrieta Bolaños, encargada del comedor escolar de la institución, “fue tan grave la emergencia, que muchos niños presentaron mareos, vómitos, dolores de cabeza, e inclusive, varios de ellos, fueron trasladados a centros médicos”.
“Es la primera vez que sentimos un olor tan fuerte a amoniaco. Nosotros hemos venido siendo atropellados con olores nauseabundos, que se presentan, al parecer, cuando ellos hacen sus procedimientos. Esos olores los soportamos, sin embargo el de esta mañana (ayer) fue muy cruel y ya eso está atentando contra la vida”, agregó Arrieta Bolaños.
Respuesta de Indupollo
El gerente de Indupollo, Mario Rubio, aseguró que al interior de la empresa no se presentó ningún incidente, y expresó que los comprensores de amoníaco que ellos manejan, tienen válvulas de seguridad y cuentan con todas las medidas de seguridad y planes de emergencia.
“Por el momento, tenemos a una persona monitoreando durante todo el día y transcurso de la noche, para ver si percibe algún olor o evento. Estamos investigando las causas del incidente para determinar de dónde proviene realmente el olor, porque acá no se ha presentado ningún evento”, agregó Rubio.
El rector del colegio Bertha Gedeón de Baladi, Manuel Abendaño Montero, manifestó que planteará la situación al EPA (Establecimiento Público Ambiental) para que investigue y tome las medidas pertinentes en el caso. (Lea sobre Contaminación ambiental)
