Las autoridades distritales solicitaron al comandante de la Fuerza Naval del Caribe, contralmirante César Augusto Narváez Arciniegas, aplicar restricciones a los salvoconductos para el porte de armas de fuego en la ciudad.
El alcalde encargado, Felipe Merlano, y el secretario del Interior, Nausícrate Pérez, esperan que la medida se pueda aplicar hasta el 31 de diciembre de este año y así “generar instancias que permitan recobrar la tranquilidad ciudadana”.
La eventual medida no deja por fuera las opiniones de ciudadanos que la consideran como un desacierto porque no podrán utilizar armas para defenderse de los delincuentes.
Frente a esto, el secretario del Interior, Nausícrate Pérez Dautt, indicó que, además de la restricción, querían enviar el fuerte mensaje a la ciudadanía sobre que el poder de las armas solo debe estar en el Estado. “Cuando se elimina la restricción, el ciudadano cree que está legitimado para tener un arma sin salvoconducto”, expresó Pérez Dautt.
El otro punto que defiende el funcionario es que con la restricción vigente la Policía no tendrá excusas para implementar las requisas que, según Dautt, se realizarán en todos los puntos de la ciudad. “A veces nos limitamos, por ser una ciudad turística, de hacer requisas en el aeropuerto o en la terminal de transportes pero cuando hay una restricción la requisa se valida”, concluyó.
Por su parte, el comandante de la Policía Metropolitana de Cartagena, general Carlos Rodríguez, dijo que, aunque no se puede decir que las armas que usan los delincuentes son legales o ilegales, la restricción sí contribuye al trabajo de la Policía. Además, indicó que trata de prevenir cualquier eventualidad o delitos.
¿Sirve o no?
La polémica ya había sido desatada en el país. Cuando asumió el mandanto, el alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, propuso la prohibición del porte armas que ya ha sido prorrogada dos veces en la capital.
El pasado 22 de julio, a pocas semanas de que prorrogaran por tres meses más la medida en Bogotá, el experto en seguridad Jairo Librero afirmó al diario El Tiempo que se debía mantener la medida pero que era necesario que las alcaldías asumieran la potestad para expedir los permisos para el porte de armas porque “constitucionalmente, los alcaldes no pueden estar supeditados a las Fuerzas Armadas”, y que con esta medida pasaba lo contrario.
En su momento, el comandante de la Policía de Bogotá, general Luis Martínez, indicó que, de acuerdo a las cifras, los homicidios y lesiones con armas de fuego en la vía pública habían bajado notablemente.
Del otro lado de la polémica, el director del Centro de Seguridad y Democracia de la Universidad Sergio Arboleda, Alfredo Rangel, aseguró en un informe publicado en enero de este año que estaba demostrado que la causa principal de la violencia y el homicidio en el país es “la acción violenta de las estructuras del crimen organizado, las cuales, por definición, no usan armas legales, sino armas sin registro ni salvoconductos”.
Además, indicó que por cada arma legal había cinco ilegales que eran responsables del 96 por ciento de los homicidios y otros delitos en el país. Incluso, destaca que Colombia tiene “tres veces menos armas que Argentina y treinta veces menos que Estados Unidos”.
“Esta brecha es aún más amplia si nos comparamos con Finlandia, Israel o Nueva Zelanda. Y todos estos países tienen tasas de crimen mucho menores que las colombianas”, precisa el informe.
Este es otro tema que recibe en alcalde Campo Elías Terán Dix, quien se reintegra hoy a sus labores después de una larga ausencia debido al tratamiento de su enfermedad. La Fuerza Naval tiene la última palabra para adoptar la medida y, aunque el decreto tendrá excepciones para la fuerza pública, las empresas legales de seguridad y los permisos especiales, no hay un pronunciamiento final de la entidad militar.
- 80 de 116 homicidios fueron con arma de fuego en el primer semestre en Cartagena.
