El diputado liberal Óscar Ramírez Rhenals no podrá pronunciar palabra alguna en la Asamblea de Córdoba y mucho menos votar por los proyectos que allí se debatan.
La decisión, en segunda instancia, fue tomada por el Consejo Ético del partido Liberal y se mantendrá hasta que termine su período constitucional el 31 de diciembre de 2015.
De acuerdo con lo señalado por la secretaria del Consejo de Ético, Carolina Gacha González, la medida no admite ningún recurso de apelación pues esta es la segunda instancia luego que el Tribunal Departamental del partido liberal tomara la decisión. Así las cosas el diputado quedará sin facultad para hacer intervenciones en la Duma.
La polémica con Ramírez, quien durante varios períodos también fue concejal liberal y este dio el salto a la Asamblea, se inició cuando desobedeció las directrices impartidas por los jefes de la colectividad para la escogencia de la mesa directiva de la Corporación y del contralor departamental.
Ramírez no acató la ley de bancadas y obedeció las directrices del partido de la U con quien se alió para garantizar la mayoría de votos que requerían para alzarse con la directiva de la Asamblea y con el contralor que apoyaba dicha colectividad.
Inicialmente en Córdoba, el Tribunal Liberal pensó en la posibilidad de expulsarlo de la colectividad pero ese tema fue descartado en segunda instancia donde finalmente se optó por dejarlo como un ‘convidado de piedra’ en la Asamblea.