El aguacero de esta tarde fue catalogado como “una bendición” por parte de los residentes de los barrios que desde el sábado no cuentan con el servicio de agua potable por una avería en un tubo madre ubicado en Ceballos (Lea aquí: Sin agua potable cerca de 100 barrios de la ciudad por daño en tubería).
Tanques y “poncheras” se veían en las terrazas aprovechando la caída del agua. Muchos salieron a las calles a bañarse en los chorros y a disfrutar ampliamente del tan preciado líquido que han tenido que usar moderadamente desde el incidente.
El agua recolectada, según comentaron, será usada para aseo personal, del hogar e incluso para cocinar.
Carmen De la Ossa, residente de El Campestre, manifestó: “la lluvia es una bendición de Dios que nos ha permitido abastecernos de este líquido que tanto necesitamos”.
Su familia ha recogido agua de conocidos en el barrio Almirante Colón y en ocasiones han recurrido a bañarse en casas de sectores cercanos.
Por su parte, Alcira Acosta, residente de Los Jardines, señaló que ella y sus familiares se bañaron y recolectaron “abundante agua” que les servirá para superar la emergencia.
“No se consiguen bolsas de agua en las tiendas y de los sectores cercanos no quieren regalar porque se les sube el consumo. Esta lluvia es una bendición de Dios”, expresó Acosta con emoción.
Sin embargo, no todas las noticias con positivas. El agua lluvia también trajo sus “contras”, que se convirtieron en preocupaciones.
Las personas temen que los trabajos que se realizan para que el servicio de agua potable regrese a sus casas se retrasen. Aunque, guardan la esperanza de que no sea así (Lea aquí: Acuacar trabaja para reparar daño en tubería del tanque Las Colinas).



