A falta de estacionamientos, hace mucho tiempo la Calle del Bouquet dejó de cumplir su función descongestionante con los carros para ser convertida en el parqueadero permanente de toda persona con vehículo que llega al concurrido sector a trabajar, estudiar o a hacer diligencias en las instituciones y empresas del sector.
La situación es anárquica especialmente de lunes a viernes y empeora mucho más cuando llueve, pues la vía queda transformada en una laguna caudalosa y entonces el caos es total, pues los vehículos quedan atrapados entre el agua y el trancón vehicular que se forma.
Un vigilante de la zona comentó que el problema es permanente y perjudica bastante a los edificios y demás copropiedades de la Calle del Bouquet, pues cuando van a sacar sus carros de sus parqueaderos privados siempre tienen dificultades para hacerlo, porque con seguridad al menos uno de los carriles está invadido de vehículos.

