Una de las primeras inconformes fue una paciente que se identificó como Zaida Salas, quien dijo padecer del hígado y el colon, lo cual, al parecer, le produjo una fiebre de 40 grados, pero en la urgencia, además de que no había médicos, le informaron que tampoco había camillas.
La paciente dijo ser prioritaria y tener todos los resultados de los exámenes que le ordena-ron los médicos internistas, pero aún así la atendieron casi a las 4 de la tarde, con todo y que había llegado a las 12 del día.
Otro caso fue el de la Luz María Garizábal, quien llegó a las 8 de la mañana con su padre, una persona de 80 años de edad, quien presentaba exceso de líquido en los pulmones, pero eran cercanas las 3 de la tarde y aún no lo habían atendido.
Un caso similar relató la joven Bleidis Ortiz, cuyo esposo sufrió un accidente de trabajo, por lo cual llegó el jueves a las 4 de la tarde a la urgencia, pero lo atendieron a las 9 de la no-che.
“También se han presentado casos de niños que se ve que están graves y los enfermeros ni se inmutan, porque dizque no hay camillas ni médicos. Con las embarazadas también ha pa-sado lo mismo”, contaron los familiares de los enfermos.
El Universal intentó conversar con el coordinador de la urgencia, Alberto Morán, pero los vigilantes aseguraron que no se encontraba y que no tenían ningún número telefónico por medio del cual comunicarse con él.
Dadis
Abraham Curi, director operativo de prestación de servicios del Dadis, informó que, al re-cibir la queja de El Universal, se trasladó a la urgencia y encontró todo en orden, pero que transmitiría las querellas de los pacientes al despacho de control del Dadis para que tome cartas en el asunto.
Agregó que los pacientes o sus familiares también pueden acercarse a esa instancia para exponer sus quejas personalmente.
