El Pasaje Dáger, que meses atrás era un depósito de basuras, después de una limpieza, pasó a ser un sitio que espera ser restaurado para convertirse nuevamente en un atractivo.
El inmueble, propiedad de la familia González Porto, se encuentra en un proceso administrativo sancionatorio por parte del Instituto de Patrimonio y Cultura (IPCC), tras su declaratoria de ruina, proferida el 16 de abril de 2012.
Ante esta situación, El Universal indagó qué está pasando con el pasaje. Para ello conversó con Olimpo Vergara, jefe de la división de Patrimonio del IPCC, quien dijo que “los dueños están adelantando una licencia en Planeación Distrital para el cerramiento del inmueble, además, se encuentran tramitando la licencia de intervención en Curaduría Urbana, para la ejecución de las obras”.
Indicó que el término para rendir descargos por escrito se vence hoy, inmediatamente viene la apertura de pruebas, periodo probatorio que debe durar 10 días.
“Luego de este seguimiento, viene la resolución sancionatoria, en la que se analiza de fondo todas las pruebas que aportaron y se establecerá si en realidad ellos tienen una cuota de culpabilidad por el estado en que se encuentra el inmueble”, señaló el jefe de división de patrimonio.
Dueños del predio
Judith González, propietaria del predio, afirmó que “está gestionando lo más pronto posible el cerramiento del inmueble”.
Por ende, los dueños están buscando un cliente para arrendar el Pasaje Dáger e iniciar la construcción de un hotel.
