Al ritmo de bolero, gaita y un recital de poesías y chistes se cumplió este jueves el segundo encuentro intergeneracional entre niños y adultos mayores del Distrito en el marco de la Celebración del Mes de la Niñez y la Recreación.
La actividad que lleva por nombre “Mi abuelo y yo”, es promovida por la Secretaría de Participación y Desarrollo Social desde su Unidad de Infancia, Juventud y Familia y busca crear espacios para la interacción de estas dos generaciones y que los niños puedan conocer y rescatar costumbres y tradiciones de épocas antiguas.
Adolfo Bustillo Gómez, Secretario de Participación y Desarrollo Social, dice que es importante propiciar el intercambio de experiencias entre estos dos grupos poblacionales: “Con el tiempo se ha venido debilitando la comunicación entre nuevas y viejas generaciones. Desde la Secretaría de Participación estamos promoviendo iniciativas que contribuyan al desarrollo integral de la población infantil del Distrito. Sin duda, esta es una de ellas, es fundamental que los niños desde temprana edad aprendan a sentir respeto y admiración por los adultos mayores y reciban toda su experiencia, consejos y sabiduría”.
Durante la jornada, más de 100 adultos mayores del Hogar San Pedro Claver y 50 menores de la Ludoteca de Nelson Mandela, compartieron anécdotas y disfrutaron de una variada programación cultural. Una de ellas fue la presentación de Edilma Gómez, una adulta mayor de 78 años, quien sorprendió a todos los asistentes interpretando un repertorio de boleros.
“Supremamente contenta. Con los niños nos sentimos felices porque nosotros también tenemos nietecitos. Ellos nos recuerdan cuando nosotros fuimos niños, aunque los tiempos fueron muy diferentes. Mientras uno tenía que hacer una muñequita de trapo para jugar, ahora les venden las barbies y de toda clase de muñecas. En el caso de los niños tenían que hacer carritos de madera para poder jugar, en cambio, ahora el carro es a control remoto”, expresó Edilma Gómez, una de las abuelitas del Hogar.
Los niños también se mostraron muy contentos compartiendo con los mayores e intercambiando experiencias. “Me ha gustado conversar, bailar y jugar con los mayores. Nos ha hecho felices verlos contentos compartiendo con nosotros. Nosotros también vamos a llegar a esta edad”, manifestó Melany Tapia, una niña de 10 años que a lo largo de la actividad se mostró muy cercana a los adultos.
Al final, niños y adultos sellaron su amistad con un intercambio de regalos y los pequeños expresaron su admiración por los mayores con dibujos y mucho colorido.
Mañana 3 de mayo el programa “Mi abuelo y yo”, visitará el Centro de Vida de Ricaurte y el próximo 9 de mayo llegará al Centro de Vida de Los Calamares.

