Esta es la quinta vez que la casa que hace 40 años compró el hermano de la señora Carmen Sierra Rodríguez es remendada con las pocas tablas que puedan conseguir sus vecinos.
En La Gloria, un barrio que no tiene las calles dañadas o alejado de la ciudad, vive esta señora con su madre y hermano, a los que tiene que cuidar debido a su estado de salud, razón por la cual no tiene un empleo con el que pueda llevar a diario la ración económica para dar de comer a los suyos.
A esos cuarenta años de vivir en este lugar, cobijados por esos dañados pedazos de madera, se le agrega que el pasado viernes se les cayó por quinta vez al suelo mientras la anciana madre de Carmen se apoyó en ella. “La casita se me pudrió, mi mamá se fue a aguantar del mueble y se trajo todo encima y se cayó. Yo estaba en una cita médica, cuando regreso encuentro todo en el piso”, expresó entre lágrimas la angustiada mujer.
Tanto el terreno como las condiciones del clima no hacen posible mantener este sitio en pie, hasta las mismas tablas parecen hacer su propia protesta.
El sol, la fuerte brisa y las lluvias entran como si nadie habitara en ella, acrecentado más la incomodidad de esa familia.
“Las tablas cada ratico se pudren y no tengo plata para comprar nada. Mi hermano sufre de la próstata y tiene un disco de la columna rodado, no puede ni caminar y ni tiene una silla de ruedas. Mi mamá está muy anciana y casi no camina. Yo de vez en cuando que puedo salgo a vender bolis o agua en el mercado, que no los hago aquí porque no tengo una nevera, si no donde una hija”, dijo Carmen quien asegura que ha metido papeles por todas partes y los esfuerzo han sido en vano.
LLAMADO A PREVENCIÓN Y DESASTRES
Iván Medrano, director de la oficina de prevención y desastres, fue informado del hecho, por el presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Andalucía. Leandro Calvo.
eluniversal.com.co se comunicó con el funcionario y este indicó que se realizará una visita y constatando las condiciones lo más probable es que esta familia sea reubicada mientras se le estudia su situación y se busca la solución.
Por el momento, Carmen y sus personas a cargo esperan y piden una ayuda. “Yo no trabajo porque tengo que estar cuidándolos. Pido una ayuda, lo que la gente de su corazón le nazca darme” indicó.
REMENDADA
Los vecinos de la Calle 27 Junio Cra 48 A, se dieron a la tarea de remendar las tablas y volver a parar la endeble casa de esta familia.
Entre ellos Cleiber Ortíz Núñez, un estudiante y personero del colegio Madre Laura, quien quiso hacer un llamado.
“El llamado es a la comunidad. A los dirigentes que colaboren con la señora. Estas no son unas condiciones dignas de una persona para vivir. Que se pongan la mano en el corazón, que le brinden una buena oportunidad de vivir a esta señora”, dijo.
Si usted quiere colaborar, comuniquese a los teléfonos en El Universal: 6501050 ext 233.




