La organización Techo, antes llamada ‘Un techo para mi país’, es una fundación nacida en Chile en el año 1997, y que llegó a Colombia en el 2006, para trabajar con jóvenes voluntarios construyendo casas a las personas de escasos recursos, en las zonas marginadas de las ciudades latinoamericanas, impulsando el desarrollo social y el bienestar de las comunidades.
Para Cartagena tiene sede en Manga, donde residen varios de sus voluntarios, y desde allí trabajan para la ciudad bajo el lema ‘La pobreza no tiene sentido, ignorarla tampoco’ (Lea: Se realizará 'La Gran Colecta Nacional').En esta ciudad está desde el 2012, con ejecución de proyectos de vivienda y mejoramiento del entorno social.Sus voluntarios trabajan en el barrio El Pozón, en el Isla de León, donde ya han construido 11 casas en asocio con las familias de beneficiadas.Debido a la filosofía de su causa social, solicita la ayuda de aquellos estratos de la población con mejores posibilidades económicas. Su programa de mejoramiento habitacional se inicia con un trabajo de identificación de los barrios con mas necesidades, donde selecciona a las familias en pobreza extrema y se consulta a la comunidad sobre las personas, con el ánimo de ser los más transparentes posible en el proceso.Las soluciones habitacionales que construyen son prefabricadas y cuestan cuatro millones de pesos, por las cuales las familias solo pagan 230.000 pesos, suma simbólica a cambio de mejorar sus condiciones de vida, explica Álex Durán Macías, director de Techo en Cartagena (Lea: 'Un techo para mi país' construirá cien casas).La solución es provisional para las familias que esperan una reubicación por parte del gobierno, son pequeñas casas de emergencia terminadas y entregadas en solo dos días, levantadas sobre pilotes de metro y medio debido a las dificultades insanas de los terrenos y los riesgos para las familias en época de lluvias.
METAAl finalizar este año, Techo aspira entregar 45 de estas soluciones en Isla de León (Lea: Hoy entregan 10 viviendas a habitantes de El Pozón).Organizaciones internacionales, como el Banco Interamericano de Desarrollo y empresas que apoyan la Fundación hacen su voluntariado cooperativo, facilitando el cumplimiento de los objetivos de Techo.Personas voluntarias también hacen sus aportes en Cartagena, donde cuenta con unos 600 voluntarios entre pasivos y activos que ayudan a la construcción de las viviendas.






