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Cartagena

Cuidados paliativos y manejo del dolor para una muerte digna

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Cuando una persona es diagnosticada con una enfermedad terminal la vida de toda su familia se viene abajo.

Y aunque el dicho que reza que la esperanza es lo último que se pierde es completamente cierto, en la medida en la que la enfermedad avanza, se incrementan los dolores y el deterioro del ser querido se hace cada vez más evidente, sus familiares no tienen otro deseo que complacerlo, cuidarlo, pero sobre todo hacer cualquier cosa para inhibirle las molestias o el dolor que siente.

Una de las situaciones más duras que enfrentan los pacientes con enfermedades crónicas es precisamente padecer dolores que no se calman, que se agudizan; punzadas que solo los hacen desear que el momento final llegue.

Al mismo tiempo, los hijos, padres, esposos, familiares y amigos cercanos se desgastan en una lucha por hacer algo que muchas veces no está en sus manos.

PÓCIMAS MÁGICASUnos rezan para que la muerte llegue pronto y de manera sigilosa, entre sueños, por fin cese el sufrimiento, mientras otros se aferran a cualquier remedio casero, fórmula mágica o médico prodigio que pueda curarlos o reducir la agonía, al precio que sea, cueste lo que cueste.

A mi me pasó, por eso hoy, al empezar a escribir sobre el tema, sentí la necesidad de compartirlo, de contar mi experiencia.

Antes de que mi padre muriera de cáncer (hace 9 años), alguien nos habló de las magnificas propiedades de un líquido elaborado con veneno de escorpión azul en la isla de Cuba, uno que podía curarlo y sacarnos de la pesadilla en la que vivíamos desde que fue diagnosticado.

Me propuse entonces, conseguirlo como fuera. Fue así, como llegué a una casa en un barrio del sur de Cartagena, donde un “cubano” nos vendió dicha pócima, que no era otra cosa que un líquido inodoro, incoloro e insaboro (agua), envasado en una botella plástica de gaseosa.

Por el “remedio” pagamos 150 mil pesos y de paso encargamos otra botella, nuestra fe era tan grande que estábamos convencidos de que el bebedizo haría lo que los médicos no habían logrado y para ese entonces conseguir un lugar en el que nos ofrecieran cuidados paliativos fue imposible, así que bien valía la pena intentarlo.

Como es obvio, nada de lo que se hizo médicamente fue suficiente para salvar a un hombre que a pesar de haber gozado siempre de muy buena salud, ya tenía su tiempo contado y lo único que deseaba era estar rodeado del amor de su familia y contar con profesionales de la salud que se destacaran por su sentido humano y no por jugar a los adivinos y dueños de la vida, esmerandoce por atinar la fecha exacta en la que moriría, como sucede usual y desafortunadamente con los pacientes con estas enfermedades.

CÁNCER, SEGUNDA CAUSA DE MUERTE EN EL PAÍSSegún la Organización Mundial de la Salud, anualmente, el cáncer afecta a unos 11 millones de personas alrededor del mundo, de las cuales 8,2 millones mueren. En Colombia el Cáncer es la segunda causa de fallecimientos.

En el país los cuidados paliativos y el manejo del dolor no han sido, hasta ahora, una prioridad, por eso el trabajo de especialistas, entidades y fundaciones que se enfocan en la situación de los pacientes con enfermedades catastróficas, son tan importantes.

CUIDADOS PALIATIVOSLa anestesióloga Olga Lucía Morales Mesa, especialista en dolor, describe el cuidado paliativo como el “enfoque que mejora la calidad de vida de pacientes y familias que se enfrentan a problemas asociados con enfermedades amenazantes para la vida, a través de la prevención y alivio del sufrimiento, por medio de la identificación temprana e impecable evaluación y tratamiento del dolor y otros problemas, físicos, psicológicos y espirituales”.

“Fuera de la ciencia, el cuidado paliativo es el arte de tratar al paciente como un ser humano”, afirma la especialista, agregando que entre el 40 y 60 % de los pacientes con enfermedades crónicas sufren dolor en fases iniciales y hasta un 86 % en las fases avanzadas.

Los principios del cuidado paliativo son: aliviar el dolor, afirmar la vida y considerar la muerte como un proceso natural, no acelerar ni retrasar la muerte, manejar aspectos psicológicos y espirituales y brindar un sistema de soporte para ayudar a la familia, mejorar la calidad de vida del paciente e intervenir de manera precoz en el manejo del dolor.

MANEJO DEL DOLORAfirma la doctora Morales Mesa que el dolor es la principal causa de visita a las centrales de urgencia en Colombia y muchos especialistas no conocen la manera adecuada de tratarlo.

Según la escala del dolor (intensidad), este puede ser tratado con diferentes medicamentos, incluidos los opiodes.“En general los opiodes no se usan por desconocimiento (...) porque se les tiene miedo, cuando en realidad hay que destacar sus beneficios y usarlos en los pacientes que realmente los requieren, de manera muy responsable”, indica Olga Lucía.

Los opiodes son una clase de medicamentos derivados del opio, que por su potencia permiten manejar el dolor cónico y son fácilmente titulables, pero en Colombia no se utilizan con regularidad.

UN DERECHO FUNDAMENTALEl control del dolor es un derecho y para que como tal se cumpla, se necesitan: Políticas claras frente a los cuidados paliativos, conocimiento sobre los cuidados paliativos, disponibilidad de medicamentos opioides en todo territorio nacional, fomentar los programas de educación, cubrimiento de las intervenciones paliativas en los planes de salud, y vigilar las unidades funcionales que cumplan con programas integrales que tengan cuidado paliativo. 

"NECESITAMOS MÁS ESPECIALISTAS EN DOLOR"Juan Pablo Vargas, director médico de Mundipharma afirma que en Colombia el dolor es subtratado, ya que las facultades de medicina no preparan a sus futuros profesionales para darle prioridad a este tema.

“Debido al desconocimiento no usamos los opiodes disponibles para las personas con enfermedades catastróficas, como el cáncer. Solo el Estado puede vender este tipo de medicamentos que deben ser regulados mediante políticas de control para que puedan utilizarse en pacientes  que sufren dolores que no pueden ser controlados con un tratamiento habitual”.

Según los especialistas, el dolor es la principal causa por la que una persona acude a un servicio de urgencias. Ilustración
Según los especialistas, el dolor es la principal causa por la que una persona acude a un servicio de urgencias. Ilustración
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