comscore
Cartagena

Fritangueras de Castillo quieren formalizarse y piden comprensión

Compartir

Desde comienzos de los años 80 comenzaron a instalarse frente a la Playa de Castillogrande, en lo que luego fue el Paseo Peatonal de la Calle 5, las fritangueras que todos los fines de semana, especialmente los domingos, complacen el paladar de gran cantidad de residentes de este barrio principalmente, y del vecino sector de Bocagrande.

Evidentemente hasta sus mesas llegan además personajes de la vida local y nacional a consumir los tradicionales fritos que ocupan un lugar patrimonial en la gastronomía cartagenera: arepas de huevo, carimañolas, empanadas, buñuelos, arepas dulces, patacones.Sin embargo, con algunos habitantes del vecindario se suscitaron diferencias en los últimos tiempos, que estas sencillas mujeres vienen tratando de resanar a través de Asovencastillo, la organización que las agrupa desde 1998, con el ánimo de armonizar entre la generalidad ciudadana.De este gremio hacen parte ocho (8) fritangueras y dos (2) vendedoras de pescado frito, todas con permisos oficiales para laborar en la zona.Están representadas por Flor María Navarro Gómez, quien se encuentra instalada allí con su puesto de fritos desde 1982.

LA REALIDAD DEL DEBATELas fritangueras coinciden en que los inconvenientes con habitantes de los edificios del sector se han suscitado por cuenta de otras dos o tres comerciantes que trabajan usando la venta de comidas rápidas como fachada, pues también preparan y venden sancochos y almuerzos, que son la causa del descontento ciudadano por los olores penetrantes que genera esa actividad y otros efectos que impactan el ambiente de la zona. “Ese es todo el problema”, anota una de ellas.Consideran que esa situación discordante por parte de dos o tres personas, viene estigmatizando al gremio de vendedoras de fritos y es eso lo que debe evaluar la Administración Distrital y la Gerencia de Espacio Público, para no terminar todas injustamente afectadas y desplazadas.“Con Espacio Público nos hemos reunido cuatro veces, y nos propusieron ocho millones quinientos mil pesos ($8,5 millones) para irnos de aquí, pero en realidad nosotras no lo vemos como una buena alternativa, así que yo quiero seguir trabajando acá,  vivo de esta mesa de fritos y sostengo a mi familia, estamos dispuestas a formalizarnos si el Distrito lo quiere, y hacemos lo que nos digan, pero sin irnos de este lugar”, plantea Flor María Navarro.

36 AÑOS EN EL SECTORA Tránsito Pérez Flórez nadie la conoce con este nombre, todos la identifican como Tomasa.Esta experimentada fritanguera dice que luego de los 36 años que lleva ofreciendo sus fritos frente a la playa de Castillo, se siente aferrada a este lugar y a su fiel clientela.Tomasa tiene 60 años, “así que con esta edad tampoco nadie me va a coger para trabajar”, expresa con absoluta seguridad. Ella vive en la Calle Santafé del barrio Loma Fresca, estribaciones del Cerro La Popa.

PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Flor María Navarro, fritanguera de Castillo, dice tener una clientela fiel, ganada durante más de tres décadas de trabajo en el lugar. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Flor María Navarro, fritanguera de Castillo, dice tener una clientela fiel, ganada durante más de tres décadas de trabajo en el lugar. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Las fritangueras de la playa de Castillogrande vienen sosteniendo acercamientos con el Distrito y la comunidad de la zona. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Las fritangueras de la playa de Castillogrande vienen sosteniendo acercamientos con el Distrito y la comunidad de la zona. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Tomasa pide que la dejen trabajar allí, y está dispuesta a acogerse a los parámetros de la Administración. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Tomasa pide que la dejen trabajar allí, y está dispuesta a acogerse a los parámetros de la Administración. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Tomasa, experimentada fritanguera con 36 años ofreciendo sus productos frente a la playa de Castillogrande. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Tomasa, experimentada fritanguera con 36 años ofreciendo sus productos frente a la playa de Castillogrande. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Gloria María Vásquez, vendedora de fritos de Castillogande. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Gloria María Vásquez, vendedora de fritos de Castillogande. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Credenciales como ésta, certifican a las vendedoras de Castillo con permisos para vender sus productos grastronómicos en el Paseo Peatonal de la Calle 5. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Credenciales como ésta, certifican a las vendedoras de Castillo con permisos para vender sus productos grastronómicos en el Paseo Peatonal de la Calle 5. PEDRO TORRES, EL UNIVERSAL
Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News