Con tan sólo 24 días de haber llegado a Cartagena, Kenyi, como fue nombrado una vez nació en la Escuela de Entrenamiento Canino, en Facatativá (Cundinamarca), ya ha dado más de tres positivos en los operativos que realiza la policía ambiental para evitar el tráfico de fauna y flora silvestre en la ciudad.
En la última acción de control realizada en la mañana de este viernes en Turbaco, Kenyi logró detectar 15 aves que estaban en cautiverio en un vivero de este municipio. (Lea aquí:Incautan 15 aves en Turbaco, avaluadas en más de 55 millones de pesos)
Su positivo más grande fue hace dos días, cuando encontró 30 hicoteas, 31 patos pisingos y un oso perezoso, que estaban camuflados en dos buses intermunicipales en la Troncal de Occidente.
El patrullero Albeiro Torrado Pérez, de 22 años, quien hace 4 meses lo guia y entrena para que tenga éxito en todos estos procedimientos, explicó que desde los seis meses de edad lo han venido preparando en esta especialidad. Ahora tiene un año de nacido.
"Lo entrenamos básicamente asociándolo con las especies en vía de extinción, con las que se quiere trabajar, como la hicoteas, micos, loros, todos aquellos animales que no se pueden tener en cautiverio. Lo que hacemos es ponerle la especie viva o muerta. Por ejemplo, con la hicotea, le ponemos el mero caparazón o la metemos ya muerta en un frasco con gasa durante varios días hasta que se impregne el olor, se lo damos a oler para que reconozca que va a buscar".
"Le escondemos el frasco, ya sea en vehículos, en potes o en tierra, y así el perro ya entiende que si da resultados tendrá su recompensa y será pagado con lo que a él más le gusta, que es su juguete, una bola pequeña de caucho", comentó.
Pocos perros en esta especialidad
Rionegro (Antioquia), Cúcuta (Norte de Santander), Pereira (Risaralda), Cali (Valle del Cauca) y ahora Cartagena, son las únicas ciudades del país que tienen perros entrenados en esta especialidad, por ser las poblaciones que más trafican especies, según el entrenador canino.
"El Ministerio del Medioambiente para prevenir el tráfico de la fauna silvestre, que es una de las problemáticas que se está presentando en el país con más frecuencia, hizo un convenio con la Dirección de Protección y Servicios Especiales, que es la que maneja ecología y ambiental, para que designara un personal y se hiciera este trabajo. Se centró en las ciudades donde más se ve la comercialización de animales", indicó Torrado.
Los perros adiestrados en una especialidad, rara vez, según comenta Torrado, pueden ser colocados a trabajar en otra, pues pueden perder el olfato con facilidad y desviarse del objetivo.
"Estos perros se asocian a una fauna silvestre, pero también existen caninos en narcóticos y explosivos, que ya lo maneja la Dirección de Carabineros. Si uno asocia al canino en una especialidad, pero también lo pone a trabajar en otra, como el narcótico, es más difícil porque el canino no tendría concentración en lo que él quiere. Los entrenados para explosivos son únicos para eso", precisó.
Kenyi: sinónimo de disciplina
Kenyi es entrenado día de por medio para evitar que se fatigue, y aunque no todos los días hay operativos, si se le adiestra para que no pierda el instinto de buscar fauna silvestre.
Diariamente es sacado a las 7 a.m., y después de comer Dog Chow, su concentrado favorito, es entrenado en obediencia y la asociación con especies.
"Lo que él tiene como estímulo es ver su juguete, si se lo muestro le da alegría. Entonces, si él da un positivo o si encuentra lo que quiero, sabe que le voy a dar su juguete un tiempo relativamente corto. Le asociamos la fauna a diario para que él tenga en cuenta que todos los días se trabaja, así no se esté en el campo", anotó el patrullero Torrado.
Con unos seis uniformados certificados en esta especialidad y un perro adiestrado, la policía busca frenar este delito. Este año, van 12 capturados por esta práctica ilegal.
Semanalmente, de acuerdo a acciones de inteligencia, se programan operativos de este tipo, pero mientras estos se coordinan, Kenyi alista su olfato para evitar que manos criminales sigan acabando con la biodiversidad e interrumpiendo el ciclo de vida de animales tan apetecidos como la hicotea, la babilla y otros en vía de extinción o peligro.




