Al hablar del Centro Histórico de Cartagena, seguramente, muchos se imaginan un lugar tranquilo que inspira paz, plazas y parques donde la gente puede caminar y pasear de manera libre y sin restricciones. Disfrutar en familia y realizar actividades recreativas, deportivas o culturales. Sin embargo, el panorama de la ciudad no es así. La realidad de estas emblemáticas plazas es completamente diferente.
“Los vendedores ambulantes hostigan mucho a los turistas, la venta de droga y la suciedad, que emanan un olor horrible, hacen que esta parte de la ciudad, tan linda, pierda su encanto. La arquitectura, las calles, las casas son espectaculares, pero creo que deberían cuidar más su ciudad”.
Con estas palabras, una turista se expresó ante la plataforma Tripadvisor -destinada para la reserva de pasajes y sitios de interés para viajes- de su visita por La Heroica.
Probablemente no es el único turista y cartagenero que ve a la ciudad como una ‘hermosa vergüenza’, donde se destaca la falta de autoridad y en la que cada quien hace con ella lo que mejor le plazca.
Ante esta problemática, que agobia tanto a coterráneos y visitantes, en diciembre del año pasado, la Alcaldía de Cartagena puso en marcha el decreto 1751, en el que se prohíbe el consumo y expendio de licor en cuatro reconocidos lugares de la ciudad amurallada hasta el 31 de marzo de este año. Además, la rumba de los establecimientos ubicados en las plazas y sus alrededores solo es permitida hasta las 2 la mañana.
“Todo esto con el fin de garantizar la seguridad de los cartageneros y que los espacios públicos, como plazas y parques de la ciudad, sean utilizados para el disfrute familiar en tranquilidad, y sin ningún tipo de afectación por el consumo de bebidas embriagantes o por situaciones que inciten a la intolerancia, como riñas o actuaciones vandálicas”, explicó Fernando Niño, secretario del Interior.
La medida cobija las Plazas de Los Coches, de La Paz, aledañas a la emblemática Torre del Reloj, y puntos neurálgicos en cuanto a convivencia, expendio de sustancias psicoactivas y prostitución. Por otro lado, la restricción alberga el Camellón de los Mártires, entre el cordón amurallado y el barrio de Getsemaní.
No obstante, aunque se han emitido decretos de restricción, operativos relámpagos, inteligencia policial, instalado cámaras de seguridad, operativos nocturnos contra el ruido por parte del Establecimiento Público Ambiental (EPA), entre otras medidas, las quejas de violación al derecho de la tranquilidad, escándalos e invasión del espacio público, continúan afectando a los habitantes de La Heroica, lo que quiere decir que estas plazas "se le han salido de las manos a las autoridades locales".
El Universal.com.co hizo un recorrido por cada unas de las plazas. Esto fue lo que encontramos.
Plaza de La Trinidad
Como se recordará, en enero del 2016 los residentes del barrio se quejaron ante el Distrito por los desmanes que cometen turistas y todo tipo de visitantes al barrio, consumo de drogas y alcohol, y peleas constantes que venían sucediendo en La Trinidad. Por ello, la administración tomó la decisión de restringir, por un año, el control a esos excesos y desde el 12 de mayo comenzó a regir el decreto 0734 que prohíbe el expendio y consumo de licores en este espacio.
Pese a las medidas tomadas por el Distrito en Getsemaní, nuevamente hay descontento entre sus habitantes por la situación de la Plaza de la Trinidad y de varias de sus calles.
En esta temporada turística, a este histórico sector de Cartagena regresaron las molestias por algunos visitantes del exterior, quienes no se saben comportar, consumen bebidas embriagantes en el atrio de la Iglesia, que lleva el mismo nombre, y hasta duermen ahí, lo que demuestra que la prohibición no es del todo eficiente.
Según Niño, desde que se implementó el decreto no había tenido problemas con los visitantes a la plaza, pero ahora en temporada alta se volvieron a cometer estos hechos porque los mismos comerciantes del barrio son los que venden bebidas embriagantes a los turistas.
En entrevista con El Universal, el secretario realizó un llamado de atención a los getsemanisenses: “Necesitamos mayor compromiso de la comunidad para poder controlar el orden público en la plaza. De igual forma, agradezco a los habitantes del barrio que voluntariamente colocaron avisos en varios idiomas para dar a conocer la restricción del expendio de licor”.
Además, afirmó que para controlar la situación la histórica plaza cuenta con cuatro policías, que cuidan y velan por la tranquilidad de visitantes y habitantes del barrio.
Plaza de Los Coches

Si en La Trinidad no llueve, en Los Coches no escampa.
Vendedores ambulantes y estacionarios. Música: reguetón, salsa y vallenato que sobrepasa los decibeles establecidos. Luces de neón por doquier. Prostitución a ciertas horas en lugares específicos y microtráfico a altas horas de la noche. Esa es la descripción perfecta de la Plaza de Los Coches, que está detrás del Reloj Público.
¿Diversión o preocupación?
En el día, la emblemática plaza es el lugar perfecto en el que personas de todos los estratos de relacionan entre sí y en la noche, este ‘tranquilo’ lugar se transforma en caótico y estremecedor.
A partir de las 7 p.m. las discotecas y bares en las terrazas de las viejas edificaciones prenden el ambiente con equipos de sonido, superando los decibeles permitidos: 55 en horario nocturno y 60 en diurno, perturbando la tranquilidad de los habitantes y huéspedes de los hoteles aledaños.
Todo eso sin mencionar que la plaza es considerada, por las autoridades, como un punto neurálgico donde operan bandas de microtráfico, y para rematar, es el -epicentro- del turismo sexual infantil, y además la prostitución se ejerce libremente.
Plaza de La Paz y el Camellón de los Mártires

Algo semejante sucede en la Plaza de La Paz y el Camellón, pues en estos dos lugares de esparcimiento también se presenta la misma coyuntura. Ventas de frutas, comida, jugos, juguetes, artesanías y demás permanecen en esta zona aledaña a la Torre del Reloj y el barrio Getsemaní, pese a los múltiples operativos de recuperación del espacio público, llamados de atención y retención de la mercancía que realizan a diario las autoridades.
En las horas de la noche se aglomeran grupos de jóvenes a consumir sustancias psicoactivas, y es normal ver a niñas y adolescentes vender su cuerpo hasta la madrugada.
¿Soluciones no tan eficientes?
Tras las denuncias de los cartageneros, el Distrito, por medio del Establecimiento Público Ambiental (EPA) y la Secretaría del Interior, han hecho múltiples operativos para evitar los altos decibeles, pero son muchos los sitios nocturnos que hacen caso omiso y siguen funcionando hasta las 4 o 6 de la mañana.
También se aumentó el número de policías que hacen presencia en el lugar, mejoramiento a la iluminación del espacio y la instalación de una cámara de vigilancia. Esas fueron las primeras medidas que anunció el Distrito para controlar el orden público en la Plaza de Los Coches, en el Centro Histórico.
"Hay que denunciar a quien venga a conseguir turismo sexual infantil a Cartagena. La gente tiene que ayudarnos. No podemos permitir que la ciudad sea vista como sitio de drogas y de turismo sexual", enfatizó el alcalde de Cartagena, Manuel Vicente Duque.
De acuerdo con Javier Enrique Jaramillo Martínez, Alcalde de la Localidad Histórica y del Caribe Norte, se están realizando operativos de control tanto a establecimientos comerciales como a espacio público con apoyo de distintas entidades, con el fin de supervisar sus actividades y que cumplan con los horarios permitidos hasta las 2 de la mañana.
“Sabemos que el Centro Histórico de Cartagena es el principal atractivo de la ciudad y tenemos que cuidarlo, mantenerlo como una tacita de plata. La prostitución es muy difícil controlarla en estas plazas porque no tenemos las herramientas suficientes, pero ya hicimos contactos con ciudades como Medellín y Bogotá donde se trata el tema para ver como erradicar el fenómeno en la ciudad”, aseguró Jaramillo.
Por último, dentro de los próximos proyectos de la Alcaldía de la Localidad Histórica y del Caribe Norte, está el de crear varios grupos de danza y cultura que serán apoyados económicamente por los establecimientos de las plazas y Corpoturismo, para darle vida a los demás parques de la ciudad.
“Este año la contratación fue record, porque se abrió el presupuesto desde la primera semana de enero y se priorizó los brigadistas de espacio público que es el principal problema de estas plazas”, puntualizó.
Plaza de San Diego y Plaza de los Estudiantes

La tradicional Plaza de San Diego, que es una de la más querida por los estudiantes, turistas y cartageneros del común, también sufre por el arrendamiento del espacio público.
Este lugar en el que los viernes por la noche, varias personas, se reúnen para charlar y compartir alguna bebida hasta tarde, ya no es el mismo de antes, pues las numerosas mesas de los restaurantes, las cuales están pegadas al lado de la plaza, ocupan casi todo el terreno y es imposible caminar libremente por el sitio.
Asimismo, la Plaza de los Estudiantes, cuya reciente ocupación no fue del agrado de los cartageneros ni estudiantes, quienes insisten que ese espacio ya cumple con una función específica, y que es un lugar de encuentro entre los estudiantes a pesar de que estén de vacaciones.
Carolina Lenes, la gerente de Espacio Público y Movilidad de Cartagena, salió a la defensa de todos esos contratos de arrendamientos, y aseguró que el restaurante Alma –que está en la plaza- tiene licencia hace 18 meses, pero no la habían ocupado.
En la licencia se precisa que la vigencia “es por el término de 24 meses, prorrogable por una sola vez, por un término de 12 meses siempre y cuando esta sea solicitada dentro de los 15 días anteriores, al vencimiento de la misma, y se sujeta a lo dispuesto en el Decreto 1077 de 2015”, explicó a este medio.
Finalmente, ante el particular caso de la Plaza de los Estudiantes, sostuvo que las plazas no pueden restringirse a un grupo poblacional solo porque así lo indique su nombre. ¿Qué pasará?
Lo cierto es que en el Centro Histórico son varias las plazas que tienen licencia de ocupación temporal del espacio público, para instalar mesas y sillas en lugares donde cualquier persona tiene derecho a estar y circular libremente, expedida por la Secretaría de Planeación Distrital, y contrato de aprovechamiento económico con la Gerencia de Espacio Público y Movilidad Urbana. En el papel, el tema de las plazas está regulado, pero la verdad es que no hay nada aterrizado.
La ciudad pide de manera urgente atención prioritaria a estos problemas de exceso de ruido, microtráfico, prostitución y consumo de bebidas alcohólicas para la tranquilidad de todos.
Se espera que con el nuevo Código de Policía sí se cumplan las leyes, porque es inconcebible que suceda todo lo anteriormente señalado y todo pase desapercibido.
Solo queda preguntarnos: ¿Será que los cartageneros podrán usar los parques y plazas, de su ciudad, sin que salga una sola crítica? La administración actual tiene la responsabilidad en este momento.
DATOS:Según el último informe de Espacio público, en el Centro Histórico hay 1.691 vendedores ambulantes.
En 2016 se capturaron 40 personas por estar involucradas en redes de microtráfico.
Se abrieron 3 investigaciones por casos de turismo sexual.
En 2016 se encontraron 83 menores en las plazas sin compañía de sus padres.
