Mientras Laura, Alfonso y Ángel salen a las calles de Cartagena a limpiar los parabrisas de los automóviles, hacer malabares o mendigar, Víctor se sube a los buses a vender galletas y, por otro lado, Deiher publica en redes sociales los productos de belleza que comercializa. Ellos cinco tienen algo en común: hacen parte de la ola de venezolanos que huyeron en búsqueda mejores alternativas para sobrevivir y hacen múltiples trabajos en diferentes lugares por unas pocas monedas.
Ver inmigrantes en cada esquina, bus, calles y locales comerciales es una escena habitual en La Heroica. Según cifras de Migración Colombia, se calcula que al menos 9 mil venezolanos habitan en la ciudad.
De acuerdo con una encuesta sobre la vinculación de mano de obra venezolana en el comercio local realizada por realizada por Fenalco Bolívar, los oficios más comunes de los ciudadanos venezolanos son meseros, cocineros, cajeros, ventas, servicios generales, peluquería y en menor proporción mandos medios.
La entidad también encontró que en el último trimestre al 70% de los empresarios afiliados a la Seccional algún venezolano le ofreció sus servicios laborales. De estos, el 43% manifestó haber contratado por lo menos una persona en el último trimestre.
No obstante, aunque la mayoría de estos utilizan las calles como único espacio posible para el rebusque, otros recurren a las redes sociales para ofrecer a toda suerte productos que venden para intentar sobrevivir a la crisis económica que atraviesan.
Maquillajes, productos de belleza, celulares, cabellos, ropa, medicamentos, son tan solo algunas de las opciones que se pueden encontrar, en ocasiones, a un costo más económico que el de los locales oficiales.

Deiher Joher, de 30 años, oriundo de Caracas, llegó a Cartagena hace 9 meses buscando una mejor calidad de vida y otras alternativas para ayudar a sus familiares que aún no han podido salir de Venezuela.
Con nostalgia en su voz, Deiher contó que abandonó el país debido a la mala situación política y económica, que lo obligó a emigrar para buscar el sustento para su familia, pero él en vez de adueñarse de los semáforos, comercializa productos de belleza en un grupo de Facebook llamado Venezolanos en Cartagena.
“Tratamientos para el cabello precios de oferta son 100% originales y garantizados:KERATINA HAIRLISSKERATINA QUERAFRUIS DE COCOACIRUGIA GOLD DIAMONDCERA FRIA GOLD DIAMONDCERA FRIA QUERAFRUIS”, se lee en la publicación que la acompaña varias imágenes de los productos.

Si bien dice que todos los días no se vende, siempre hay personas interesadas en comprar los productos y cuando tienen dinero le hacen la ‘comprita’.
Lo anterior es un ejemplo que muestra una de las diversas formas de rebusque de los venezolanos que, por la mala situación de su país, se vieron obligados a emigrar y vieron las redes sociales no solo como el principal medio de comunicación, sino como una de las alternativas de comercio que produce buenos resultados.
En Facebook hay por lo menos 20 grupos que a través de fotos, mensajes, videos y promociones, mantienen unidos y comunicados a los inmigrantes en Cartagena. Cada uno tiene más de 500 miembros y hay publicaciones que van desde lo comercial hasta lo sentimental.
Venezolanos en Cartagena es el grupo con mayor usuarios, cuenta con más de 37 mil miembros y fue creado hace 5 cinco años. En este no hay reglas ni restricciones y hay publicaciones a cada instante. Tampoco existen horarios y sus integrantes se identifican porque todos son, como lo dice su nombre, inmigrantes del vecino país que radican en el Corralito de Piedra.
¿Quién sabe de un arriendo económico en Cartagena? ¿algún médico en el grupo que me pueda ayudar? ¿saben que fundaciones puede ayudarnos? ¿dónde se realiza el censo? ¿dónde puedo conseguir medicamentos? ¿alguna mujer para una relación seria? ¿quién viaja a Venezuela- Valencia que necesitó enviar urgente unas medicinas para mi hijo que no se consiguen allá?, son algunas de las inquietudes que se leen en las redes, donde los ciudadanos venezolanos se suman a diferentes grupos en Facebook y WhatsApp con el fin de encontrar compatriotas o personas de buen corazón que le ayuden a trasladar las medicinas, hacer trueques o encontrar información de su interés como empleos, noticias, cambio de bolívares, ventas, y de esa forma buscar la forma de sobrevivir y mantener un contacto con los suyos para no sentirse solos en una de las tantas ciudades que les ha abierto las puertas.

