Que lo arreglen. Nosotros no podemos seguir con ese puesto de salud así en ese estado, necesitamos que en nuestro corregimiento tengamos un servicio de salud acorde, donde podamos tener médicos permanentes y medicamentos”, fue lo primero que dijo María Rodríguez, habitante del corregimiento de Arroyo Grande y quien asegura que desde que tumbaron la estructura donde funcionaba la Unidad Primaria de Atención (UPA) para su remodelación en el 2015, el proyecto lo construyeron, pero quedó en un total abandono.
La UPA está cerca de la estación de Policía y junto a una cancha de fútbol. Al verla cualquiera podría decir que lo único que le faltó fue que la entregaran, pues tenía sus puertas, ventanas, estaba pintada por dentro y por fuera, incluso tenía las estructuras de los lugares donde colocarían los televisores y elementos necesarios para la atención médica, sin embargo, este puesto de salud nunca lo entregaron y tampoco lo terminaron, por lo que con el pasar del tiempo, sus ventanas están partidas, las letras que colgaban en el frente se han ido cayendo e incluso el piso ya está en mal estado.
“Esos fueron algunos residentes de aquí, quienes se metieron a partir todo eso al ver que no lo terminaron. Lo dejaron como un elefante blanco”, señaló Lina Patricia Velásquez.
La casa donde funciona de manera temporal el puesto de salud es arrendada y, según dicen sus moradores, la han cerrado 3 veces por no pagar a tiempo el arriendo, además el médico solo asiste los lunes, miércoles, jueves y viernes.
“No es justo que aquí nos quedemos sin médico en las noches o los fines de semana. El doctor que viene es solo de medicina externa y atiende de 8 de la mañana a 2 de la tarde, en las demás horas nos toca salir a Bayunca a que nos atiendan o irnos a Cartagena”, comentó Emilda Mendoza. En dicha vivienda no atienden urgencias, por lo que si algún niño o adulto mayor sufre heridas de cortadura o caídas fuertes, sus familiares deben trasladarlos en moto una hora y media hasta Bayunca para que le presten la atención adecuada.
“Aquí a veces toca rogarle al médico para que nos atienda cuando hay emergencias, pues dice que no tiene los elementos necesarios para dicha atención. Incluso, cuando llamamos a la ambulancia que está en el consorcio, en el peaje, a veces no quieren venir, pues dicen que no les corresponde”, explicó María Rodríguez.
El medio de transporte que más utilizan para trasladar a sus heridos es la moto, pues es más rápido, ya que los buses se demoran 2 horas en pasar.
“Se han muerto personas en el camino o mujeres han alumbrado aquí a media noche y toca salir con ellas y el bebé corriendo para que se salven”, finalizaron diciendo los moradores del corregimiento, quienes solo piden a gritos que abran el puesto de salud.
Esta obra fue entregada al consorcio Salud Heroica en el año 2015, durante el gobierno de Dionisio Vélez Trujillo, quien realizó un préstamo de más de $250 mil millones para reconstrucción, adecuación y puesta en funcionamiento de este y otros puestos de salud, sin embargo, la obra fue paralizada y en Arroyo Grande el proyecto quedó en un 76%.
Según se conoció, en este lugar realizó la cimentación, estructura, mampostería, pañetes, enchapes, cubierta, pisos y zócalos. Cielo raso, instalación de puertas y ventanas, instalaciones eléctricas, instalaciones hidrosanitarias, pinturas y aires acondicionados e incluso obras exteriores.
Lo único que faltaba para poder entregar este proyecto era realizar los acabados y los detalles de estos, conectar los servicios públicos y dotarlo con implementos médicos.
El Universal conoció que el valor de este proyecto es de $139.829.722,97, pero hasta donde llegó la obra se ejecutaron $80.162.516,92 y aún faltan $59.667.206 para terminar la construcción de este puesto de salud de la red de atención del Distrito.





