Desde finales de marzo que comenzó el aislamiento obligatorio decretado por el presidente Iván Duque, los habitantes del barrio La María en esta ciudad han esperado pacientemente por unas ayudas humanitarias de parte de la Alcaldía, pero han pasado de la ilusión al desespero y a la decepción, porque a la fecha, transcurridas más de seis semanas, no han visto el apoyo que esperaban.
La presidenta de la Junta de Acción Comunal de La María, Yolanda Moreno, explicó que el barrio se compone de 4 sectores (Hábitat 89, Mirador de la Virgen, El Abanico, y Los Corales), los cuales suman entre todos cerca de 4.500 viviendas y unos 15 mil habitantes. (Lea: Cartagena ya tiene 404 casos de coronavirus y 35 muertos).
“Nosotros hemos gestionado con personas particulares, el sector privado, algunos picós, pero lo que hemos recogido ha sido muy insuficiente para la cantidad de personas en extrema pobreza que a veces se acuestan sin comer. Lo que está viviendo el barrio es muy dramático. Aquí ni siquiera han llegado 50 mercados, pero esos poquitos se los he dado a adultos mayores, a enfermos, a personas discapacitadas. A uno se le parte el alma ver tanta gente sufriendo y no poder ayudarlos a todos. Me ha tocado ser muy selectiva a la hora de repartir y eso me ha traído problemas porque nunca falta el que diga que uno se está robando los mercados o le estamos dando a unos sí y a otros no”, manifestó la presidenta de la JAC.
La mayoría de habitantes del barrio viven del día, del rebusque, y muchos de ellos trabajan en el mercado de Bazurto, por eso el respeto a la cuarentena allí no se ve. Los mototaxistas también salen a trabajar diariamente porque no les queda de otra para sostener a sus familias.
De los cuatro sectores de La María el más numeroso es Los Corales, que cuenta con unas 1.750 casas y tiene Junta de Acción Comunal independiente. En total el barrio cuenta con 12 calles, algunas de ellas empiezan en las faldas de la Popa y otras finalizan antes de la Ciénaga de la Virgen, sobre la Vía Perimetral, lo que da cuenta de las condiciones precarias en las que vive su gente.
“Hemos hecho plantones y cacerolazos, pero hasta ahora nada ha servido. Desde la Alcaldía me dicen que espere y que espere, que tenga paciencia, pero no dicen concretamente cuándo vendrán. De corazón le hago un llamado al Distrito para que agilice las ayudas humanitarias, nosotros somos un barrio priorizado”, finalizó Yolanda.
