El turismo ha sido uno de los sectores más golpeados por la pandemia del COVID-19, teniendo en cuenta que muchos países cerraron sus fronteras e impusieron medidas que obligaron a los ciudadanos a permanecer resguardados para protegerse del virus que puso al planeta en pausa.
Aunque en los últimos meses las restricciones se han levantado, se estima que la recuperación del sector tomará años, aún más por la segunda ola de contagios que están atravesando varias ciudades del mundo y del país.
Según el Sistema de Información Turística de Cartagena (Sitcar), entre enero y diciembre de 2019, se movilizaron hacia la ciudad 2.852.708 visitantes entre nacionales e internacionales, mientras que el movimiento de todo el 2020 solo refleja el 28 % del año anterior.
En cuanto a la ocupación hotelera, el promedio para el mes de septiembre, según cifras de Asotelca y Cotelco, fue del 9,9 %; mientras que para octubre el comportamiento presentó mejoras, consolidándose el promedio en el 30 %.
Teniendo en cuenta este panorama (que se repite en los principales destinos del país) y en aras de levantar las finanzas poco a poco sin poner en riesgo la salud, el pasado 31 de diciembre el presidente de la República, Iván Duque, sancionó la nueva Ley de Turismo (Ley 2068 de 2020), que tiene como objetivos fundamentales fortalecer la sostenibilidad, formalización y competitividad del sector, al igual que consolidar el país como un destino altamente reconocido, sostenible, responsable y de alta calidad.
El viceministro de Turismo, Julian Guerrero, explicó que la característica más importante de esta ley es que combina medidas de corto, mediano y largo plazo.
“En las primeras medidas tenemos el fortalecimiento de la calidad turística; la formalización para generar reglas de juego equilibradas dentro de los diferentes prestadores de servicios turísticos y proteger de mejor manera al consumidor. Ejemplo de ello es la regulación de las plataformas digitales y la aplicación del estatuto del consumidor a los prestadores de servicios turísticos; y apuntándole al largo plazo está el tema de la sostenibilidad, que dejó de ser un capricho a ser un elemento fundamental de la competitividad de los destinos turísticos”.
Agregó que la ley trae varias herramientas para que las entidades territoriales puedan hacer declaratoria de atractivos turísticos. “En el caso de Cartagena, una referencia específica de la importancia de mantener las playas ordenadas, limpias, con equipos de salvamento y primeros auxilios”, dijo.
De acuerdo con el presidente Duque, pese a la pandemia, Cartagena logró cerrar el 2020 con una reactivación de una parte importante del turismo, el cual representa aproximadamente el 40% del PIB turístico de Colombia.
“Queremos que Cartagena se siga posicionando a nivel nacional e internacional como un destino bioseguro, con sus protocolos, y obviamente con un buen comportamiento de todos los sectores que están en la cadena turística”, manifestó.
El mandatario agregó que se está contemplando la posibilidad de retomar el turismo de eventos en la ciudad, haciendo uso de los protocolos de bioseguridad, en especial, limitando los aforos para que dicha reactivación sea segura.
“Sabemos que hay unos limitantes en los aforos, pero también somos conscientes de que hay una tendencia que se está presentando en el mundo que mezcla lo físico y lo digital, y permite tener presencialidad y virtualidad para ir reactivando este tipo de certámenes. Estaremos diseñando, a través del viceministerio de Turismo y Fontur, esquemas para ir recuperando este nicho”.
En ese sentido, Juan Pablo Vélez, presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Cartagena (CCC), manifestó que el sector de turismo de reuniones cobra una especial relevancia ya que la ciudad ocupa la posición número siete en Latinoamérica en este tipo de destinos para la realización de eventos.
“Necesitamos buscar mecanismos que permitan incentivar el conocimiento de esta nueva Ley de Turismo, un reconocimiento al Gobierno nacional que logró sacarla adelante. Cartagena es un destino turístico por excelencia a nivel nacional e internacional y estamos esperándolos a todos con los brazos abiertos para que vengan y visiten nuestra ciudad”, apuntó.
En promedio, un visitante en Cartagena gasta alrededor de $864.000 durante su estadía, entre alimentación, actividades de recreación y compras. Mensualmente la ciudad estaba acostumbrada a recibir, en promedio, más de 226 mil visitantes, pero durante 6 meses del 2020 el acceso de visitantes no se permitió, por lo que las pérdidas y cierres de establecimientos comerciales aún son incalculables para el sector.
“Este 2021 será de grandes retos, principalmente restablecer la dinámica turística bajo las líneas de la nueva normalidad. Será de vital importancia restablecer la operación aérea con la que contaba el destino, buscando de alguna manera mantener activa la economía de hoteles, restaurantes, establecimientos comerciales, guías y demás actores de la cadena turística, acompañando también el proceso de formación y adaptación ante la nueva normalidad de los diferentes prestadores de servicios turísticos de la ciudad”, sostuvo Circe Álvarez, presidenta Ejecutiva (e) de Corpoturismo.
Para poder lograr estos objetivos, impulsados por la nueva Ley de Turismo, en la ciudad se activó una Mesa de Turismo en la que participan importantes representantes gremiales y dirigentes empresariales del sector.
“Seguiremos trabajando para que la ciudad se siga posicionando como un destino bioseguro, que genere confianza para los visitantes con la implementación de los sellos y certificados de bioseguridad de establecimientos como hoteles, centros de convenciones, agencias de viajes, operadores turísticos, restaurantes y bares. Así mismo, buscaremos que las empresas puedan beneficiarse de los mecanismos de financiación flexibles que permite la nueva ley, para que puedan sobrevivir dadas las nuevas condiciones de los mercados”, indicó Juan Pablo Vélez.

La reactivación turística de Cartagena comenzó al ser la primera ciudad del país en recibir vuelos internacionales. Con el paso de las semanas se logró la reapertura de 15 rutas aéreas (9 nacionales: Bogotá, Medellín, Cali, San Andrés, Bucaramanga, Pereira, Cúcuta, Ibagué y Manizales; y 6 internacionales: Fort Lauderdale, New York, Miami, Panamá, Ámsterdam y Orlando).
Gracias a la reapertura, unos 3.476 comercios turísticos se reactivaron, según cifras de la Alcaldía, los cuales generan más de 12.400 empleos y han registrado sus protocolos de bioseguridad.
De ellos se destaca que más de 73 establecimientos del sector comercio y turismo tienen el sello internacional ‘Safe Guard’ de Bureau Veritas.
Entre las medidas tributarias transitorias de la ley y que serán de gran ayuda se encuentran:
• Reducción del IVA en los tiquetes aéreos, que pasará del 19% al 5% hasta el 31 de diciembre de 2022.
• Suspensión transitoria del pago de la sobretasa a la energía para los prestadores de servicios turísticos de los subsectores hotelero, alojamiento, eventos y parques.
• Reducción transitoria del impuesto al consumo al 0% y la exención del IVA para servicios de hotelería y turismo hasta el 31 de diciembre de 2021.
• Eliminación del pago de la sanción para la reactivación del Registro Nacional de Turismo (RNT) hasta marzo de 2021.
• La ampliación de la tarifa especial del 9% del impuesto sobre la renta para la construcción de hoteles nuevos, parques temáticos nuevos y remodelación de estos, de igual manera el tiempo de construcción se amplió de 4 a 6 años.
