El 3 de diciembre de 2020, el contralmirante Javier Alfonso Jaimes Pinilla asumió como nuevo director de la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla, institución que por 86 años se ha encargado de la formación de los oficiales de la Armada.
El contralmirante Jaimes viene de ser el representante de Colombia ante la Organización Marítima Internacional en Londres, y ahora llegó a Cartagena para estar al frente de la Escuela Naval, que por estos momentos también enfrenta el reto de continuar con sus procesos de formación pese a la pandemia del COVID-19.
“Encuentro una Escuela Naval diferente a la que vi como estudiante, en lo académico tiene más programas de pregrado y posgrado, es una universidad acreditada institucionalmente y con centros tecnológicos espectaculares, pero también me encontré con una Armada que está esperando la renovación de su infraestructura y la actualización de la malla curricular”, dijo Jaimes.
De acuerdo con el contralmirante, si bien la Escuela ha progresado en los últimos años con el fortalecimiento de sus programas, el objetivo que tiene durante su período es que esta llegue a ser una de las escuelas navales insignia de Latinoamérica.
“Tenemos una visión y es ser la Escuela Naval referente en Latinoamérica, si al final de mi período como director logro acercarme a esa meta, me voy satisfecho”, dice.
Según Jaimes, este objetivo va por buen camino teniendo en cuenta que cada vez más oficiales extranjeros vienen a cursar sus programas en la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla.
“Vamos a empezar dos programas de maestría en los cuales vienen tres oficiales ecuatorianos, dos a la de oceanografía y uno a la de logística. También estamos abriendo un diplomado en procedimientos tácticos de operaciones navales que es un tema muy militar y de los 22 estudiantes que hay, 12 son colombianos y 10 son ecuatorianos, cuando eso pasa digo que todavía nos falta camino por recorrer pero si vienen estudiantes de otros países es porque de alguna manera nos empiezan a ver como referentes y aspiro a acercarme a esa meta”, dijo Jaimes.
Actualmente la Escuela Naval de Cadetes cuenta con seis pregrados: ciencias navales, ciencias navales de infantería marina, ingeniería naval, oceanografía física, administración marítima y marina mercante, en los cuales están inscritos 800 estudiantes. A su vez cuentan con especializaciones, maestrías y un doctorado que se abrió en 2020 en ciencias del mar.
Alternancia
Al igual que el resto de instituciones educativas de educación superior, la Escuela Naval de Cadetes también tuvo que adaptarse al nuevo modelo de virtualidad que impuso la pandemia de coronavirus. Por cuenta del COVID-19, el año 2020 fue prácticamente virtual, pero este año ya se está ensayando el esquema de alternancia. “Las clases las estamos haciendo mixtas en estos momentos, no por los estudiantes porque a ellos los manejamos como una burbuja porque conviven todo el tiempo, sino por los profesores”, dijo Jaimes.
En estos momentos varios profesores militares ya están dando clases presenciales con protocolos de bioseguridad y se espera que la próxima semana estas se puedan implementar en un 70%, luego de un tamizaje realizado que constató que el 78% de los docentes no tiene enfermedad.
“En la medida que se levanten más restricciones ya iremos con las clases presenciales, ya que con la virtualidad creemos que la educación siempre se afecta, fue realmente un reto porque los muchachos no salieron prácticamente en todo el año”, puntualizó el contralmirante.
Afortunadamente no se reportaron casos sintomáticos de COVID-19 y la deserción se mantuvo dentro de los niveles normales que se manejan en la Escuela, ya que en 2020 solo tres estudiantes abandonaron sus estudios.
El enfoque de género
De los 800 estudiantes que hay de pregrado, el 14% son mujeres, por lo que la Escuela Naval de Cadetes sigue avanzando en la inclusión de población femenina en sus instalaciones.
“El ingreso de mujeres fue un reto pero se ha seguido adelante (...) Ya la coexistencia de hombres y mujeres está dentro de la cultura, el rol de la mujer dentro de la Armada realmente se ha potenciado en los últimos años, tienen competencias espectaculares, buen perfil y buenas notas”, expresó el contralmirante .
Con las mujeres se ha ido trabajando en la formación de círculos de confianza con el fin de minimizar situaciones de riesgo y hacerlas sentir a gusto dentro de la institución en medio de su proceso formativo.
Los retos
Los dos metas trazadas por el director de la Escuela Naval son la construcción del nuevo alojamiento para los cadetes, que debe estar listo a mediados de 2022, y el rediseño de la malla curricular de los dos pregrados básicos: ciencias navales y ciencias navales de infantería marina.
La idea es que los contenidos de los pregrados se ajusten a lo que serán las necesidades del “nuevo oficial de la Marina” en el marco de la pospandemia, lo cual irá de la mano con el desarrollo tecnológico que se le piensa imprimir a la Escuela.
La institución ya tiene avance en esta parte teniendo en cuenta que tiene el Centro de Investigación, Desarrollo e Innovación de Actividades Marítimas (Cidiam), donde está el simulador de puente de buques más moderno de Latinoamérica. Allí se forma a los estudiantes en aspectos como navegación, se entrena a la flota de la Armada antes de sus operaciones en el mar y también se entrena al gremio marítimo de la ciudad simulando emergencias en el mar.
Se espera que esta nueva malla curricular esté lista antes de la reacreditación institucional ante el Ministerio de Educación en 2023.
