Tanto el Plan de Ordenamiento Territorial (POT) como el Plan Especial de Manejo y Protección del Centro Histórico (PEMP) son dos documentos con los cuales Cartagena históricamente ha estado en deuda. Sin embargo la administración de William Dau se comprometió a sacarlos adelante durante su gobierno.
Fue así que el año pasado, a pesar de las condiciones de la pandemia, se adelantaron las mesas de trabajo de manera virtual con el fin de avanzar en la etapa de diagnóstico con la participación ciudadana y eventualmente continuar con la formulación.
“El POT y el PEMP del Centro Histórico, aunque instrumentos de diferentes escalas, son determinantes para el desarrollo de la ciudad, teniendo en cuenta que la planificación urbana y regional permite identificar los intereses de la sociedad para orientar acciones que se ajusten a las dinámicas económicas, políticas e institucionales, a través de objetivos de mediano y largo plazo que concilien una visión colectiva y el uso racional de los recursos y el suelo”, explica Juan David Franco, secretario de Planeación del Distrito.
Según el funcionario estos instrumentos permitirán sacar mejor provecho de los presupuestos para priorizar la inversión en infraestructura y servicios, equilibrar las demandas de crecimiento con la necesidad de proteger el medioambiente, y proyectar el desarrollo económico para alcanzar objetivos sociales.
Así mismo asegura que su implementación facilitará la protección del patrimonio y podrá consolidar un modelo de gestión institucional eficiente.
Sobre el POT
Con respecto al Plan de Ordenamiento Territorial (POT), en 2020 se cumplió en un 100% la etapa de seguimiento y evaluación, en la cual se revisaron los insumos existentes y se evaluó el POT actual, que data de 2001.
En cuanto a la etapa de diagnóstico, cuenta con un avance del 81%. Dentro de las actividades desarrolladas en esta etapa, se diseñó la estrategia de participación ciudadana a través de la creación de un micrositio web (pot.cartagena.gov.co), el cual registra a la fecha 114.184 visitas.
A través de ese sitio se mantuvo a la ciudadanía informada del cronograma de las mesas de trabajo para garantizar su participación y también se recopilaron aportes mediante un formulario disponible.
En total fueron 27 mesas las que se realizaron en esta etapa: 15 de corregimientos rurales e insulares, tres de localidades, dos mesas poblacionales (primera infancia, infancia, adolescencia, juventud y adulto mayor), cinco mesas diferenciales (género, LGBTI, víctimas del conflicto, discapacitados y grupos étnicos), dos mesas sectoriales y una institucional.
“En las mesas virtuales del POT de la zona rural e insular se recopilaron aportes al diagnóstico relacionados principalmente con la protección y preservación ambiental, el suministro y las redes de servicios públicos domiciliarios, el transporte público y las formas de movilidad alternativas no motorizadas, las alteraciones en el equilibro de las comunidades por cambio de uso del suelo y el control a la actividad turística”, detalló Franco.
Mientras que en las mesas urbanas, diferenciales, poblacionales, sectoriales y en la institucional, los aportes se enfocaron más hacia la infraestructura vial y de transporte, sus condiciones de servicio, la cantidad y la calidad del espacio público, las condiciones de accesibilidad universal existentes, el manejo de las basuras, el equilibrio en los usos del suelo para prevenir el desalojo de residentes, y la importancia del reconocimiento de las tradiciones y los patrones sociales y culturales de los habitantes del Distrito.
Ahora, se procederá a consolidar los documentos de diagnóstico y ajustarlos de conformidad al Decreto 1232 de 2020, en el cual el Ministerio de Vivienda establece unas modificaciones relacionadas a la planeación del ordenamiento territorial, por lo que se busca que el nuevo POT esté en armonía con esta norma.
“En el decreto se establece que el diagnóstico deberá permitir conocer el estado actual del territorio en seis componentes, para confrontarlo con la imagen deseada de tal manera que permita formular adecuadamente la planeación del territorio, del municipio o distrito”, explica Franco.
En este sentido la idea es pasar a la etapa de formulación en el segundo semestre de 2021, también con participación ciudadana, y adelantar su concertación y adopción en el último trimestre de 2021 con plazo hasta el primer semestre de 2022.
El PEMP
Para el Plan Especial de Manejo y Protección (PEMP) del Centro Histórico, se desarrollaron 15 espacios de participación virtuales: un conversatorio de apertura, seis mesas en los barrios de la zona de afectación, cuatro mesas en los barrios de la zona de influencia (insular y continental), dos mesas institucionales, y una mesa sectorial y otra para toda la ciudadanía cartagenera.
“En las mesas del PEMP, como resultado preliminar se encontró que los temas prioritarios a incorporar en el diagnóstico están relacionados con las alteraciones a la vida residencial por los cambios de uso, las afectaciones a la calidad de vida por el uso intensivo del turismo, la pérdida de escenarios tradicionales, tanto patrimoniales como de encuentro y de memoria colectiva, los usos indebidos y el aprovechamiento económico del espacio público sin seguimiento y control, la debilidad en la aplicación y el cumplimiento de la reglamentación vigente, la circulación y la movilidad peatonal y vehicular, la infraestructura insuficiente y sin mantenimiento, como alcantarillado y andenes, y múltiples oportunidades de mejora para la eficiencia de la gestión institucional”, dijo el secretario.
Para este proceso igualmente se habilitó un micrositio web (pemp.cartagena.gov.co) que a la fecha ha recibido 110.631 visitas.
Además de la participación ciudadana, el Distrito revisó el proceso adelantado por la administración anterior en la formulación del PEMP, llegando a conclusiones relacionadas con la necesidad de replantear la propuesta principalmente en lo que tiene que ver con las dinámicas sociales y de uso del espacio público, el paisaje cultural y el patrimonio cultural inmaterial, de conformidad a lo requerido por el Decreto 2358 de 2019 del Ministerio de Cultura.
“Puntualmente se han adelantado actualizaciones en: el marco normativo, el cual determina el enfoque, la metodología, los contenidos y los indicadores para su control; las estadísticas de espacio público, población, actividades económicas; el análisis de la estructura y capacidad institucional, y todo lo relacionado con patrimonio cultural inmaterial; y de igual forma se realizó la verificación de las fichas técnicas de levantamiento por manzanas del área de afectación y los usos del suelo permitidos según la reglamentación vigente”, aseguró Franco.
Con toda esta información, se adelantará la consolidación del documento diagnóstico que servirá de insumo para la etapa de formulación, prevista para el segundo semestre de 2021. Para esta etapa, se tiene pensada la realización de 12 mesas.
“Así mismo, y teniendo en cuenta que este instrumento debe construirse conjuntamente no solo con la ciudadanía sino con las instituciones públicas de orden local y nacional, en términos de articulación interinstitucional se mantienen mesas de trabajo con el Ministerio de Cultura y el Instituto de Patrimonio de Cultura de Cartagena (IPCC)”, puntualizó el funcionario.

Lo que sigue
Para la próxima fase de ambos procesos, la Secretaría de Planeación analiza la viabilidad de realizar algunas mesas de trabajo de manera presencial, de tal forma que se pueda garantizar un proceso incluyente y en condiciones de accesibilidad e incidencia equitativas para todos.
A su vez, se adelanta la gestión administrativa para el proceso de contratación de los profesionales requeridos para compilar los productos técnicos del diagnóstico de ambos instrumentos.
