Un año después del inicio de las obras de Protección Costera, hay optimismo en la ciudad tras la inminente apertura de la primera playa del proyecto, entre las calles 13 y 11 de Bocagrande. No obstante, en medio de la expectativa, hay quienes le solicitaron al Distrito organizar esa nueva zona antes de habilitarla al público. (Lea: Video: ¿Qué falta para que se habilite la nueva playa en Bocagrande?)
“He solicitado información a Planeación respecto al Plan Integral de Ordenamiento de las Playas, y con asombro veo que este se encuentra en el 40% de la formulación, es decir, se abrirán unas playas nuevas, limpias, pero para seguir en el mismo desorden y tugurios que tenemos en las playas que no han sido intervenidas”, dijo Andrés Rico, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de Bocagrande. (También le puede interesar: Protección Costera: nuevas playas serían abiertas esta semana)
Y continuó: “Como cartagenero celebró el anuncio realizado por el señor alcalde de abrir las nuevas playas de Bocagrande; sin embargo, debo cuestionar la falta de comunicación e información respecto a quiénes podrán estar en esta nueva zona”.
Por su parte, el concejal César Pión aseguró que para habilitar la nueva playa se deben tener en cuenta aspectos oceanográficos y la estabilización de la zona.
“La restricción de estas nuevas playas, es decir, de estos nuevos suelos, de protección a los bañistas, es fundamental por cuanto se han construido obras duras en los litorales, espolones y protecciones marginales, las cuales aún están en proceso de estabilización, adecuación y por consiguiente buscan la estabilidad. Estos pueden causar cambios temporales en la geomorfología y cambios del sistema de corrientes marinas en los sectores de influencia directa del proyecto”, dijo Pión.
El cabildante reiteró que hay dos aspectos oceanográficamente importantes que indicarían la imposibilidad del uso paralelo de playas en construcción y por consiguiente su apertura a los bañistas.
“La pendiente subacuática del perfil de la playa puede ser abrupta en comparación con la usual, lo que puede crear peligros por profundidad inesperada. Bajo ciertas condiciones del oleaje -dirección y altura-, entre los espolones de la obra de Protección Costera en construcción puede causar corrientes fuertes inducidas por olas llamadas corrientes de corte”, agregó Pión.
Dijo que esas corrientes poseen una alta velocidad y están dirigidas hacia mar afuera, lo que implicaría un potencial peligro para el uso de las playas en la etapa de su conformación y estabilización por las obras que aún están en ejecución, situación que también confluye con los vientos alisios de la época.
Pión reiteró que la administración debe trabajar de la mano del Comité de Playas, bajo el liderazgo de la Secretaría de Planeación, para construir el modelo de playas nuevas.
Aseguró que se debe ajustar y actualizar la unificación frente al Decreto 1811 del 31 de diciembre de 2015, con el fin de involucrar paulatinamente cada zona de playas nuevas a la zonificación vigente, y de esta forma, con la aprobación del Comité de Playas, ir autorizando estas franjas nuevas en concordancia con las normas nacionales y del Distrito.
