En Cartagena, la situación de las personas a las que les decomisan los vehículos son el pan de cada día. A menudo, los conductores afectados por estos decomisos se enfrentan a un proceso largo y costoso para recuperar los vehículos. Sin embargo, el caso de Ramón Saravia es mucho más preocupante... Su carro no aparece, y asegura que la forma en que se lo llevaron es demasiado extraña. Lea también: “Hay 30 detenidos en una celda para 8”: hacinamiento en estaciones de Policía
Los hechos ocurridos se presentaron el pasado 14 de febrero, cuando Ramón Saravia llegó al edificio Balmoral, ubicado en el barrio Castillogrande, donde reside desde hace dieciocho años. “Llegué a visitar a mi hijo que se encuentra enfermo, al entrar al parqueadero de visitantes, golpeè un vehículo. Dejé la razón en portería, debido a que, por compromisos laborales, debía atender diligencias y me alejaba del lugar de los hechos, dejando manifiesto que me llamaran para poder solucionar de manera amistosa la situación”, contó Saravia a El Universal.
Nada salió como Ramón lo tenía previsto. “Me llaman porque la Policía Nacional hizo presencia, a lo cual me acerque y conversé con los policías; me solicitaron documentos y quedaron en llamar al DATT para que atendieran la situación. Yo hablé con el propietario del vehículo afectado y quedé con el compromiso de enviarle la póliza, para que se realizara la respectiva reclamación ante el seguro correspondiente”, indicó.
Hasta ese punto las cosas estaban bajo control, pero lo que Ramón no se esperaba, era que una grúa llegara para llevarse su carro. “Recibo la llamada del edificio, donde me comunican que mi vehículo está siendo retirado por una grúa del DATT, porque supuestamente se encontraba abandonado. En la llamada mi esposa y el portero le indican al funcionario que no se lleven el carro, pero él en actitud hostil se sube al vehículo y baja a mi esposa. Obviamente el carro no estaba abandonado, porque mi esposa tenía las llaves en la mano. Mi esposa lo que hizo fue inmediatamente sacar el celular y grabar un video”, aseveró Saravia. Lea también: Video: Así es viajar en Transcaribe un lunes en la mañana
Ramón ya instauró un derecho de petición. “Claramente mi esposa hizo presencia y tiene las llaves del vehículo. Lo delicado del asunto es que hace una semana me presenté ante el DATT y me dicen que no saben del carro, que no hay comparendo. Tuve que presentar un derecho de petición para que me digan dónde está mi carro ¿qué hacían dos policías a esas horas de la mañana en mi conjunto con tanta inseguridad en la ciudad? Claramente se han vulnerado mis derechos y yo actualmente desconozco donde se encuentra mi vehículo”, concluyó Saravia.
El Universal intentó contactar al DATT para obtener una respuesta sobre lo sucedido, pero hasta el momento no se ha recibido un reporte o respuesta oficial por parte de la entidad.
