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Cartagena

Magali París: la tienda cartagenera que tuvo las primeras escaleras eléctricas

Tocamos hoy jueves la cápsula de la nostalgia para recordar el icónico e inolvidable Magali París de Cartagena.

Magali París: la tienda cartagenera que tuvo las primeras escaleras eléctricas
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No había cartagenero en el siglo XX que no supiera dónde quedaba el Magali París, tienda fundada en 1938.

Su nombre surgió de un agua de alhucema francesa muy usada en esos tiempos. Inicialmente empezó a funcionar en un local en la calle del Candilejo, donde estuvo la Droguería Bustamante. El almacén fue creciendo poco a poco, ampliándose hacia los inmuebles vecinos, una empresa 100% cartagenera; sin embargo, hace 26 años cerró sus puertas para siempre.

Hablamos del Magali París porque hoy es “throwback thursday” (TBT), que en español traduce “jueves de regreso” o “jueves de antaño”. Este día es usado para hacer referencia a los acontecimientos de antaño y que muchos quieren revivir en sus redes. La semana pasada hablamos sobre la nostalgia de los años 2000 en Cartagena. Lea también: Fotos que te aguarán el ojo si estudiaste en Cartagena en los 2000.

En esta oportunidad tocaremos esa cápsula de la nostalgia cartagenera para recordar un lugar que en su momento fue icónico en Cartagena: el inolvidable Magali París.

Los inicios de una leyenda

El proyecto nació por iniciativa de don Abraham Ibarra Samudio, quien se asoció con don Lácides Segovia de Lavalle y don Antonio de Lavalle Gastelbondo. Su actividad comenzó como droguería y miscelánea en un pequeño local en el centro amurallado, y en menos de tres años ya era un pasaje que comunicaba con el Portal de los Dulces.

Ibarra Samudio compró casas aledañas y agrandó el negocio. Sus hijos Abraham y Ricardo tomaron la batuta a finales de los años 70. Instalaron comodidades y le dieron un formato de almacén moderno, en competencia con los almacenes Tía y Ley. Magalis París ya tenía almacenes en Centro, La Matuna, Bocagrande, Crespo y Manga.

A principios de los 80, edificaron la sucursal de Santa Lucía, en el lado opuesto de la ciudad, creando un polo de desarrollo trascendental. El cartagenero Luis Aníbal Buelvas cuenta que empezó a trabajar en el almacén de Santa Lucía en 1984. Lo contrataron como “saca-paquetes”.

“Yo juego fútbol y en un torneo deportivo representé a la empresa, eso me permitió trabajar directamente. Inicialmente me ofrecieron el cargo de aseador. Con tan buena suerte conté, que a los seis meses me ascendieron a rellenador de fruver y luego como auxiliar de cocina. Recuerdo diariamente los zafarranchos del 1 de mayo, las olimpiadas internas del deporte y las amistades con muchos compañeros con los que hoy, a pesar de no existir la compañía, mantenemos viva la memoria de la mejor empresa comercial que tuvo Cartagena en el siglo XX, un orgullo cartagenero”, contó Buelvas.

La primera escalera eléctrica en llegar a Cartagena estuvo en la tienda Magali París de La Matuna, en los 90.

Cuando llegaron los 90, los almacenes se expandieron, convirtiéndose en tres nuevos superalmacenes. En 1993 restauraron “Villa Susana”, una hermosa mansión de arquitectura republicana del residencial barrio de Manga, convirtiéndola en un novedoso supermercado.

Al año siguiente, en 1994, levantaron un segundo almacén en Bocagrande, frente al otro, dedicado a la venta de productos para el hogar, textilería, entre otros elementos, conocido como el Magali de Bocagrande II. Y en 1995 construyeron uno en el sector de Plaza Colón y otro en Montería (Córdoba), iniciando así su política de extensión a diferentes zonas del país.

“El plan con mis amigas del barrio El Socorro era ir a comer los sábados en las tardes pan caliente con Coca Cola en el Magali París de Santa Lucia”, cuenta Victoria Rosales.

Enrique Lecompte, quien fue gerente en la tienda Magali París de Manga, cuenta que fue la mejor empresa del momento y que la gente se peleaba por trabajar ahí. “Había mas de 4.000 empleados directos, las ventas mensuales eran de $70.000 millones de pesos, para ese entonces ya habían 6 almacenes: 5 en Cartagena y 1 en Montería. Ha sido una de mis experiencias más gratificantes por el crecimiento profesional y personal, con un ambiente de trabajo impresionante, formación y desarrollo”, expresó el exgerente a El Universal.

A continuación, un corto clip con el comercial de la tienda:

“Mi cargo fue jefe de desarrollo humano y jefe de inventario. Magali fue una escuela donde se aprendió mucho de mercadeo y desarrollo humano. Nos ganamos varios premios nacionales por el manejo efectivo del talento humano. Teníamos un modelo de selección, reclutamiento, capacitación y entrenamiento de personal muy avanzado para esa época. También apoyábamos la cultura, el arte y deporte. Teníamos un fuerte programa de inducción, llegamos a tener en un momento hasta más de 5.500 empleados”, contó Omar Carrasquilla Gueto, ex funcionario del lugar.

El doloroso cierre

Las cosas fueron buenas mientras duraron, el terrorismo de 1996 les ocasionó daños irreparables. El 2 de abril de ese año fueron incendiados simultáneamente los almacenes de Bocagrande II y Plaza Colón, lo que desencadenó en una crisis financiera para Magali París, la cual conllevó al cierre de sus puertas y a la posterior venta de sus acciones para salvarla.

La firma Carulla Viveros S.A. hizo efectiva la compra de estos activos en el año 2000. Nadie podía creer que el letrero de Magali París fuera a desaparecer “es como si faltaran las palmeras en la playa. Pero, en efecto, el nombre de la primera gran cadena de almacenes de Cartagena pasará a ser otro imborrable recuerdo de la ciudad”, publicaron algunos medios en ese entonces. Guillermo Castillo, gerente de Magali París La Matuna, se abstuvo de confirmar la información, pero admitió que no contradecía la verdad. Carulla Vivero se hizo al control de Comercializadora Magali París S.A.

El “viajero del tiempo” en 2022

En noviembre de 2022 un acontecimiento sacó a relucir nuevamente el nombre de la nostálgica marca. Tras las protestas realizadas por la medida impuesta del alcalde William Dau Chamatt. A manera de petición, cientos de motorizados bloquearon vías y otros sitios estratégicos de la ciudad. Lea también: Arranca actos conmemorativos por el cumpleaños 490 de Cartagena

Más allá de la causa a la que se unieron muchos ciudadanos, una imagen se volvió tendencia en medio del Paro: un hombre sosteniendo una bolsa de un supermercado. En la imagen se observa al hombre que miraba atentamente la marcha de los motorizados y en una de sus manos sostenía una bolsa algo desgastada de ‘Magali París’.

En redes, usuarios no dudaron en comentar la imagen al sentir nostalgia por una de las marcas emblemáticas de la ciudad que ya no están en el mercado bajo ese nombre. El hombre fue bautizado como “el viajero en el tiempo”, ya que muchos se preguntaban cómo había conservado la bolsa tan intacta durante décadas.

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