Cuando es 20 de julio, en el barrio 20 de Julio se prende la música desde las 6 de la mañana. La fiesta muchas veces arranca con una serenata en honor a este sector popular de la ciudad.
Si bien para esta fecha se conmemora nacionalmente el esfuerzo de Antonio Nariño, La Pola o Simón Bolívar, en Cartagena precisamente hoy, hace más de 40 años, nació un nuevo barrio. Así como hace más de 200 años un grupo de hombres luchaba por lograr la independencia de una nación, en este pequeño costado de la ciudad hace años hicieron lo propio.
Escudriñamos el baúl de los recuerdos porque hoy es “throwback thursday” (TBT), que en español traduce “jueves de regreso” o “jueves de antaño”. Este día es usado para hacer referencia a los acontecimientos de antaño y que muchos quieren revivir en sus redes. La semana pasada te contamos la historia de almacenes Ley. Lea también: ¿Recuerdas a Don Julio? Esta es la historia tras el cierre del Ley en Cartagena
Hoy te contamos la historia del 20 de Julio. Si te detienes en alguna calle de Cartagena a preguntar la historia de este barrio puede que recibas una respuesta aparentemente insólita. De hecho, si googleas “20 de Julio” encontrarás poca información, o quizá datos de otros lugares de Colombia con este mismo nombre.
Conocimos una historia que ocurrió el mismo día de la independencia, solo que en una época diferente, con fines diferentes y mecanismos de defensa que no eran armas. Esta historia es contada por cartageneros, justo hoy cuando se conmemoran 213 años de la independencia de Colombia, en el barrio 20 de Julio, al suroccidente de Cartagena, celebran 42 años de su fundación. No obstante, algunos dicen que ya son más de 43 años.
Tomás Vallejo, líder del lugar y descendiente de uno de sus fundadores, asegura que fue realmente un 20 de julio de 1981 cuando se eligió el nombre que llevaría el barrio.

“Anteriormente éramos un sector del barrio Bella Vista, luego nos independizamos y le pusieron 20 de Julio porque la reunión que hicieron para elegir el nombre fue un 20 de julio de 1981, entonces escogieron esa propuesta por lo significativo que era para el país”, contó el líder en una entrevista anterior para El Universal.
Vecinos inolvidables del barrio
Pero cumplir con este cometido de ser un barrio independiente demandó el esfuerzo de líderes, algo así como al estilo de los próceres de la patria, solo que aquí no hubo enfrentamientos ni sangre. Tampoco hay placas o bustos donde recordarlos, solo sus nombres quedan en la mente de quienes, como Tomás, crecieron al mismo ritmo del 20 de Julio.

“Saul Valdelamar, mi padre Tomás Vallejo, Carmelo Torres, y los señores Ortega y Mendoza, fueron los que comenzaron con esta tarea de hacernos independientes, porque no querían que estuviésemos atenidos a las disposiciones de otros, cuando vieron la oportunidad mejor, hicieron todo lo posible para organizar el barrio, aunque para ese entonces las calles no eran pavimentadas, tampoco había muchas cosas, fue con el pasar de los años y después de mucho insistir y no decaer en el intento que hemos alcanzado cosas, quizás no todas las que quisiéramos pero seguimos en ese camino”. Lea también: 28 años de la polémica caída del Puente Heredia en Cartagena: la historia detrás
Gracias a esa constancia y lucha que refiere Vallejo, pasaron de 2.800 a 6.800 habitantes y de 580 viviendas en 2016 a 1.359 viviendas (o apartamentos, como les llaman, ya que una casa se divide en dos y hasta tres plantas). Tienen cancha de juegos y colegio.
Hoy sus problemas no están en legitimarse como independientes, como en casi todos los barrios populares de Cartagena, los de este lado se quejan de mala calidad del servicio de alcantarillado y las varias calles que aún faltan por pavimentar. Para ellos ha traído sus propios sacrificios conformar su pequeña patria, esa por la que aún luchan.

Gente que ha salido adelante en el barrio
A parte de la cantidad de profesionales y personas trabajadoras que no se alcanzarían a mencionar en este artículo, hay una joven promesa del deporte que ha logrado gran reconocimiento nacional e internacionalmente.
Fue en este barrio donde Mary José Álvarez dio sus primeros pasos en el fútbol, de la mano de su madre. Empezó en el Bechara Fútbol Club, un equipo mixto, donde mostró su calidad. De ahí pasó a Villa Fútbol Club, con el cual participó en el Baby Fútbol en la ciudad de Montería. Su talento la llevó a Medellín a jugar con Formas Íntimas y el Deportivo Independiente Medellín.
“El barrio ha crecido, pero se ha estancado. Tenemos muchas problemáticas, nos preocupan los edificios que están haciendo en los alrededores y que van a usar el alcantarillado sin hacer nada para mejorarlo. Ya hay manjoles rebosando agua; si se conectan las torres nos volveremos un desastre. También hay problemas de hacinamiento en la escuela del barrio. Tenemos también 1.500 metros de caño que cruzan detrás del colegio y se vuelve una calle canal porque se rebosa, y de las calles ni hablar, solo el 30% están pavimentadas, algunas las dejaron a la mitad”, indicó otro líder.
