Esta mañana a través de redes sociales se dio a conocer el caso de Guille Albert y su compañero de viaje, dos argentinos que tenían pensado disfrutar de una semana en Cartagena. Ambos llegaron el pasado domingo 10 de diciembre, cuentan que el paseo iba “de maravilla” hasta que pidieron ayer dos limonadas y les hicieron un débito de no creer. Lea también: “Nos debitaron $7 millones por dos limonadas en $70 mil”: turistas en Cartagena
“Ellos llegaron ayer a Playa Blanca, se les antojaron dos limonadas, cada una se las vendieron por $35 mil, es decir, las dos daban $70 mil. Ellos pagaron con el datáfono y se regresaron a Cartagena. Me cuentan que hoy en la mañana cuando iban en el taxi les llegó apenas el mensaje de texto con la notificación del movimiento de cuenta, y ahí es donde ven que habían dos ceros de más, les cobraron $7 millones en lugar de $70 mil. No se justifica”, contó una amiga de los argentinos esta mañana a El Universal.
¿Apareció la plata?
La persona encargada de la coctelería contactó a El Universal esta tarde, indicando que estaban buscando a los turistas extranjeros para hacer la entrega de una parte del dinero.
“El joven que hizo el cobro cometió un error, me argumentó que tenía el táctil del celular partido, por esa razón se le fueron dos ceros de más, pero él en ningún momento tuvo intenciones de robar o de estafar a esos turistas”, expuso el hombre, quien pidió que se mantuviera su nombre bajo reserva. Lea también: ¿Le suspendieron su tarjeta de Transcaribe? Esto fue lo que pasó
Además, agregó: “Terminé mi turno en el trabajo, me fui a la casa desconociendo el monto de la transferencia, hasta esta mañana que me levanté y vi en las redes sociales todo el escándalo de la supuesta estafa. Se van a entregar solamente $5 millones, pero se llegará a un acuerdo con los turistas para regresar el restante”.
A continuación, el video:
A la cuenta de los extranjeros fueron depositados $5 millones. Sin embargo, el responsable hasta el momento no ha dando una razón sobre los $2 millones restantes. Asegura estar en conversación con uno de los extranjeros para llegar a un acuerdo de pago.
