Pasaron casi tres semanas, varios vecinos afectados y tres perritas muertas para que un enjambre de abejas que encontró nido en una casa de la carrera 46, entre Barrio España y Andalucía, fuera controlado.
El último ataque ocurrió en la tarde del miércoles cuando en medio de una tala, los insectos se exaltaron y atacaron todo lo que encontraron a su paso. Quienes sufrieron la peor parte fueron tres mascotas de una familia que no pudieron ser rescatadas del patio donde se encontraban. Todas murieron por las picaduras. Lea también: Inhabilitan por 15 años a juez que se negó a casar a dos mujeres en Cartagena
La casa llena de abejas
Residentes del sector comenzaron a ver las abejas a finales de marzo. Desde entonces — afirman — intentaron contactar con las autoridades para conocer los pasos a seguir con tal de controlar la situación. Finalmente, el 4 de abril el caso fue radicado en el correo del Establecimiento Público Ambiental y se quedó a la espera de la intervención.
Desafortunadamente el miércoles a mediodía, casi una semana después del radicado, una tala en un local comercial de la zona, provocó la alteración del enjambre y el posterior ataque.
“Cuando sentimos el ruido y quisimos darnos cuenta ya las abejas estaban alborotadas. Todos nos encerramos pero cuando quisimos abrir las puertas para meter a las perras ya las abejas las estaban atacando. Lo que hicimos fue cerrar la puerta para que no se siguieran metiendo a la casa y nos encerramos en los cuartos”, dijo una residente del sector.
El pánico se extendió toda la tarde y finalmente, ya entrada la noche, los cuerpos de las mascotas fueron rescatados y las abejas se tranquilizaron.
“Nos tocó quedarnos encerrados porque llamamos a Bomberos y nos dijeron que no tienen permitido eliminar a las abejas, mientras que del EPA no llegaron. Nos dejó muy triste la muerte de las perras. Una la teníamos hace más de 15 años”, dijo la afectada. Lea también: Con este link consultas en el Banco Agrario si tienes saldo de Renta Ciudadana
Ayer a mediodía funcionarios del EPA llegaron al sector y se aprestaron a controlar el panal al finalizar la tarde, cuando los insectos se recogieran en su nido.
