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Cartagena: la perla que brotó a orillas del Caribe

Cartagena de Indias encierra una historia que vale la pena recordar con motivo de los 491 años de su fundación.

Cartagena: la perla que brotó a orillas del Caribe

Cartagena de Indias es una ciudad vibrante y heroica. //FOTO: ARCHIVO- EL UNIVERSAL.

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Transcurría esa época en que evidentemente estaba poblada por indígenas y, desde la embarcación, cerca de la playa, tras la llovizna y sobre el azul plata del mar; empezaba el amanecer sombrío, enigmática luz que apenas iluminaba aquel sitio, cubierto por maleza, y entre arbustos de uvita de playa, árboles de icaco y cocoteros; vislumbraba aquel hombre fuerte y guerrero, Pedro de Heredia, que después de navegar por los mares del mundo llegaba a tierras tranquilas donde en los amaneceres solo se oía el rumor del mar y la suave brisa que acariciaban el espacio que estaba destinado a ser nuestra querida y bella Cartagena de Indias. En sus inicios, la ciudad se encontraba asentada en dos islas bajas y arenosas que después fueron unidas.

Bañadas por el mar Caribe y junto a su bahía, caños, lagunas y ciénagas, le otorgaron unas condiciones especiales ofreciendo una interesante área rica en paisajes naturales que significaron mucho para la conquista. La bahía fue de especial importancia en el emplazamiento de la ciudad, fue un factor decisivo en su fundación. Antes de ser descubierta por los españoles, el terreno que en la actualidad ocupa Cartagena de Indias era habitado por un pueblo de indígenas llamados Calamarí, los cuales vivían en un conjunto de chozas metidas en una cerca de forma circular. Estos indígenas eran guerreros y muy hostiles, pertenecían a la tribu de los Mocanaes.

En el año 1533, la ciudad fue fundada por el conquistador español Pedro de Heredia, pero la ocupación no fue inmediata ni en forma definitiva, ya que había inconvenientes como la escasez de agua de buena calidad y la falta de espacios aptos para el ganado que abastecería la ciudad. Pero un punto a favor de la colonización eran las condiciones que presentaba como puerto. Lea aquí: El Distrito les dio la bienvenida a los 250 jóvenes de “Mi primera chamba”

“Uno de los mejores puertos del mundo”, así decía en 1570 el capitán español Juan Díaz Vallajera. Refiere la historia que Pedro de Heredia halló providencial la entrada por el canal de Bocagrande el 14 de enero de 1533. A él le correspondió fondear, pues había puerto mas no muelle (muelle equivale a obra o trabajo humano). Por ser Cartagena de Indias una isla rodeada por el mar Caribe, se convirtió en un puerto y esto demandaba construir muelles provisionales. El primero fue construido en 1542 bajo el nombre de ‘Muelle viejo’ y funcionó donde estaba el monumento a la bandera, que, cuando fue demolido, dejó a la vista la llamada calle de la Ronda, entre el Baluarte de San Ignacio de los Moros y el Baluarte San Francisco, espacio donde está la muralla sobre la cual se erige el colegio o convento de los Jesuitas. Diagonal a este lugar en 1571 estuvo el almacén de Galeras y frente a la puerta de la muralla, que se llamó Cañón de la Aduana, está el muelle de la Contaduría que los cartageneros hoy en día conocen como el muelle La Bodeguita.

Tras su fundación, los inconvenientes se fueron solucionando con el pasar del tiempo y constataron las bondades que brindaba el lugar y las facilidades portuarias. Aquel caserío indígena entró en un proceso de transformación.

En 1536 el Licenciado Juan de Vadillo planeó y trazó las primeras calles, él fue nombrado en 1535 juez de residencia en Cartagena. Este ordenamiento hizo que los españoles permanecieran aquí y facilitó la localización, distribución y adjudicación de lotes y solares a la población. Unos dos años después, construyeron un templo de paja y trazaron algunos caminos. En 1539 se realizaron obras de infraestructura en el aspecto físico del pueblo. Unos años después, Cartagena de Indias era un puerto próspero y el más importante de las colonias españolas en América, por lo que era asediado por los piratas y corsarios, propiciando ataques que daban desprestigio a la Corona española, lo que provocó que impulsaran el propósito de fortificarla. Lea aquí: Galería: Así inició la celebración de los 491 años de Cartagena

En 1586 llegaron a la ciudad Bautista Antonelli y Juan de Tejada para iniciar grandes obras de arquitectura militar que la convirtieron en una plaza fuerte de las Indias. La ciudad, en ese entonces, era solo lo que hoy es el Centro, San Diego y Getsemaní y contaba con algunas edificaciones públicas de cierta importancia. De la Plaza de la Mar (hoy Plaza de la Aduana) y de la Plaza Mayor salían las actuales calles. Entonces la ciudad contaba con cinco calles que la atravesaban; cada calle tenía aproximadamente unos 600 pasos de largo, todas con casas de lado y lado con huertas y corrales. Con el paso de los años, Cartagena de Indias se ha ido transformando a través de sus leyendas, de sus indígenas, mártires y santos que fueron trenzando la historia de esta insigne ciudad, dándole un privilegio y encanto sin igual en la mente de poetas, escritores, músicos e historiadores. Así se ha escrito la vida de esta noble y mística ciudad, que, pese a todos los ataques, sigue en pie mostrando su magia y encanto a todos los nacionales y extranjeros como Patrimonio de la Humanidad.

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