Consumo de alcohol sin control, incluso de menores, altos decibeles de ruido que despiertan a los residentes, caos vial, uso de sustancias alucinógenas y parqueo al garete, son platos del menú problemático en el que se han convertido, según múltiples voces ciudadanas, la circulación de chivas por los barrios de Cartagena, especialmente los ubicados en la zona turística.
Estas “discotecas ambulantes”, como son llamadas por sus críticos, provocan desde hace años que diversas voces reclamen por un control más estricto de las autoridades. Una de ellas es la de Andrés Rico, presidente de la Junta de Acción Comunal de Bocagrande, quien sostiene que las chivas se han convertido en un dolor de cabeza para la calidad de vida, el tráfico y la sana convivencia y seguridad en muchos barrios. Lea también: ¡Es un hecho! Inauguran vuelo Cartagena - Mompox para impulsar turismo regional
Ciudadanos denuncian que el ruido que emiten las chivas a altas horas de la noche es exagerado, por lo que piden su regulación. Lo mismo ocurre con el consumo de licor y otras sustancias a bordo de las chivas. Por ende, solicitan que los permisos y distintos documentos con los que deben contar sean revisados para promover el orden.
“Las chivas se han convertido en nuestro mayor dolor de cabeza, entendemos la connotación turística del sector, pero esto no puede significar que los operadores turísticos y, especialmente, las chivas tengan libertad de hacer y deshacer sin ningún tipo de control”, expresó Rico.
A continuación, el video enviado por la comunidad:
Y recalcó: “Las chivas son sinónimo de desorden, escándalo, imprudencia vial e irrespeto por una comunidad que siempre ha apoyado el turismo y su desarrollo, pero que a cambio ha visto como la han ido arrinconando. No es posible que los residentes no tengamos derecho al descanso, pues todas las noches pasan las chivas con sus escándalos y su música alta”.
Un decreto busca ser la solución
El Universal contactó a una fuente cercana al despacho del alcalde Dumek Turbay , quien indicó que el Distrito se encuentra trabajando en un decreto que busca regular el ámbito de las chivas en Cartagena, especialmente en materia vial (con horarios y prohibiciones en zonas y calles), de control de documentación legal y permisos, y con operativos contra el consumo de licor y de otras sustancias en los recorridos.
El decreto estaría listo antes de finalizar la semana. Según la información, se buscará sacar de la ciudad a las chivas que no están matriculadas en Cartagena, si estas no cumplen con una serie de requisitos, regulaciones y tributos que el acto administrativo crearía, por medio de la Secretaría de Turismo y el Datt.

Frente a la decisión de desterrar chivas foráneas, el presidente de la JAC Bocagrande expuso: “Consideramos apropiado una regulación especial y más estricta, toda vez que hoy, en su gran mayoría, las que están rodando son buses viejos y desechados de otras ciudades que han sido reformados para ponerlos a funcionar como chivas en Cartagena”.Lea también: Secretaría de Desarrollo Social se reúne con emprendedores que piden apoyo
Con el decreto buscan intervenir un problema social y vial que ha causado incomodidad en los últimos años, promoviendo que las chivas recuperen su rol en el turismo familiar, organizado y tranquilo que alguna vez existió en la ciudad.
Regulaciones en Cali y Bogotá
La postura del Distrito, con el fin de establecer medidas más drásticas contra las chivas en Cartagena, no es nueva, pues en otras ciudades de Colombia ya se hace desde algún tiempo. El Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente de Cali capacita a los conductores y propietarios de estos buses en pro del buen manejo del sonido y la movilidad.
La entidad ambiental calibra los equipos de sonido de las chivas que recorren la ciudad en horarios nocturnos como atractivo turístico y opción de diversión los fines de semana. Esto con el fin de minimizar la contaminación auditiva que estos vehículos ocasionan, haciendo una labor pedagógica antes de entrar a los procesos sancionatorios.
Por otro lado, la Secretaría de Movilidad de Cali ejerce estrictos controles con agentes de tránsito a las chivas turísticas y de transporte intercorregimental, como, por ejemplo, el permiso para circular en días determinados de la semana y con un horario establecido, control de pasajeros y pico y placa.
En Bogotá, la Secretaría de Tránsito y Transporte (STT), en coordinación con la Policía de Tránsito, constantemente regula la revisión técnico-mecánica del vehículo, la licencia de tránsito y el registro nacional de Turismo de las chivas. No se permite el transporte de pasajeros en la parte externa de los vehículos, el consumo de bebidas alcohólicas y la exhibición de publicidad alusiva al tabaco o al alcohol.
Adicionalmente, las chivas en la capital deben contar con un coordinador de grupo, y la empresa a la que está inscrita debe tener vigente una póliza de seguro. Estos vehículos deben transitar a una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora, según las normas.
Propuestas de la JAC de Bocagrande al Distrito
- Consideramos que debe regularse el número de chivas que circulan en Bocala.
- Establecer rutas, no pueden circular por todas las vías del barrio sin ningún control.
- Prohibir las paradas en el paseo peatonal, ya que se han convertido en un nuevo punto de vendedores informales y ambulantes, que invaden el espacio público, desordenan el área, dañan zonas verdes, etc.
- Se deben destinar 2 paraderos de chivas, con un horario de abordaje especifico, estos paraderos deberán contar con baños y además una estación del CAT VIRTUAL a través de código QR.
- Regular e igualar las chivas rumberas tradicionales con los buses turísticos “tipo chivas” que han duplicado en el último año su parque automotor, de tal forma que los requisitos de funcionamiento sean iguales para ambos.
- El control y la regulación debe ser robustecido por el tipo de actividad que ejercen, un trabajo conjunto entre EPA, DATT, Policía Nacional y demás entidad que se requieran, realizando de manera permanente y aleatoria Puestos de
Control.
- Segmentar de acuerdo al uso de las chivas, por ejemplo, las que transporten menores no deberán expender, distribuir ni consumir bebidas alcohólicas, por lo que se deben identificar.
- Los frenos de aire y las cornetas deben ser prohibidos para evitar la contaminación ambiental y auditiva.
- A los animadores de chivas, quienes hacen las veces de
“guías turísticos” deberán acreditar tal
calidad de forma que al turista se le ofrezca una experiencia de calidad.
- Al interior de Bocala, no se debe permitir música ni algarabía que perturbe la tranquilidad de los residentes, el animador podrá dar la información con un volumen moderado
- Establecer horarios de funcionamiento.
- Exigir que las placas de las Chivas sean visibles para su fácil identificación.

