Las chivas turísticas se configuran hoy como un atractivo más en Cartagena de Indias. Estos buses pintorescos, que trasladan -¿o trasladaban?- a visitantes y extranjeros por el sector amurallado, Bocagrande y Castillogrande con música en vivo, barra libre y degustación de fritos típicos, están en el centro de la polémica.
El uso y tránsito de estos populares buses ha ido cambiando con el paso del tiempo. El historiador Rodrigo Alfaro Pacheco expone los antecedentes históricos del transporte en Cartagena que dieron paso a la modificación de estos vehículos ante el auge turístico. Lea aquí: Martín González: Los Cabildos Negros de Santo Toribio
Los primeros buses
El historiador Eduardo Lemaitre Román reseñó que a finales del siglo XIX algunas familias cartageneras construyeron viviendas temporales para pasar festividades y descansos en el Pie de La Popa y otros lugares por fuera del perímetro amurallado. “Esta tendencia permitió ampliar el tamaño de la ciudad y -a inicios del siglo XX- con las mejoras de electricidad y acueducto llevaron el proceso de urbanización hasta la isla de Manga; estos crecimientos de la ciudad fueron el motor de los incipientes transportes urbanos”, expone Alfaro. Lea aquí: De conciertos secretos a aplausos mundiales: esta es la increíble historia de Teresita Gómez
De acuerdo con el historiador, la necesidad de unir el puerto con el río Magdalena por un medio más eficaz que el viejo canal del Dique llevó a construir un ferrocarril de 105.8 kilómetros hasta el puerto fluvial de Calamar, inaugurado en 1891 y cuyos rieles levantados en 1951 permitieron abrir la avenida Pedro de Heredia. “En la segunda mitad de la década de 1920 aparecieron los primeros buses en la ciudad, que unían el centro con las cercanas urbanizaciones construidas por fuera del perímetro amurallado: Pie de La Popa, El Cabrero y Manga, donde, además de la ya consolidada urbanización, en 1933 se inauguraron las nuevas instalaciones portuarias que reemplazaron al viejo muelle de la Machina incendiado dos años antes”, cuenta Alfaro.

Durante esos años la compañía petrolera Andian construyó viviendas para sus funcionarios en los terrenos de Bocagrande y unos pocos cartageneros también llevaron sus residencias a esa zona. “Hacia allá se iniciaron unas tímidas rutas de transporte, sin embargo, el lento desarrollo mantuvo la zona ‘en reserva’ hasta la década de 1960, cuando la Andian se retiró de Cartagena y se inició el notable desarrollo turístico de Bocagrande”, refiere el historiador.
El popular ‘Pringacara’
En 1953 se reubicó el improvisado Terminal de Transportes junto al árbol de caucho que se encuentra a pocos metros de la puerta del Reloj Público, en la avenida Venezuela. En esa zona se estacionaron buses que mantuvieron la misma estructura: carrocerías de madera con los laterales cerrados sin ventanería, solamente con una enorme lona que se bajaba cubriendo los vanos (huecos de dimensión variable) en momentos de lluvia, situación que dio a estos buses el apodo de ‘pringacaras’. “Al no tener vidrios en las ventanas, si había algún charco y pasaba otro carro, nos pringaba la cara”, recuerda un habitante en Getsemaní.
“De esta manera se iniciaron y consolidaron las más tradicionales rutas de transporte urbano: la Base NavalManga (después Mercado-Manga) que se atendía con tres pequeñas ‘chivitas’; la Centro-Bocagrande, que se afirmó con el desarrollo turístico de este sector y las que servían los nuevos y más distantes barrios: Crespo, Crisanto Luque, Torices, etc., así como las rutas a La Boquilla y Mamonal”, puntualiza Alfaro. Lea aquí: Dumek explica el nuevo decreto y Asochivascar responde con inconformismo

Los buses ‘pringacaras’ pasaron a convertirse en ‘chivas’ ante la llegada del turismo al Corralito de Piedra. Los conductores de este tipo de vehículos emplearon todo tipo de estrategias para hacer el paseo más atractivo y las personalizaron a su gusto. Las chivas rumberas se paseaban entonces por la ciudad con llamativos nombres como “La coqueta”, “La golosa” o el “WakaWaka”, ofreciendo así una manera divertida de conocer Cartagena. “La chiva es un símbolo de la cartageneidad. Es un bus bioclimático y un rasgo identitario de nuestra historia”, destaca el historiador Alfaro.
Volver a lo tradicional
El Decreto 175 de 2001, que reglamenta el Servicio Público de Transporte Terrestre Automotor Mixto en Colombia, define qué clase de vehículo es una ‘chiva’: “Bus abierto: Vehículo con carrocería de madera, desprovisto de puertas y cuya silletería está compuesta por bancas transversales, también denominado chiva o bus escalera”, se lee en la norma. Lea aquí: ¡Es oficial! Distrito entregó recuperada la Plaza de Toros de Cartagena
Para captar la mirada de los turistas, estos buses pasaron entonces a convertirse en una alternativa ‘divertida’ y de ‘rumba’ para conocer la ciudad de noche. “El problema hoy es que transculturizaron la chiva, le quitaron su esencia y ese es el gran debate. La gente debate hoy si la chiva es un picó que anda o es un elemento cultural. Debemos entonces definir cuáles son los elementos tradicionales de las chivas y cuando se tenga un consenso, sean esos vehículos los que rueden por las calles de Cartagena”, sustenta Alfaro.

Ante las múltiples quejas e inconformidades de los vecinos y residentes en el sector turístico por los altos decibeles de ruido, el mal parqueo, consumo de alcohol y otras anomalías, el alcalde Dumek Turbay firmó el Decreto 0930 del 20 de junio de 2024, que regula y establece prohibiciones y restricciones a las chivas rumberas de la ciudad.
El decreto puntualiza los recorridos y las condiciones para la operación de estos vehículos turísticos con el objetivo de recuperar el orden. “Lo que queremos es volver a la chiva tradicional y prohibir ese nuevo modelo de la ‘chiva rumbera’”, subrayó el mandatario. Lea aquí: ¡Atención! Firman decreto que prohíbe consumo de alcohol en chivas turísticas
Por su parte, la Asociación de Chivas de Cartagena (Asochivascar) manifestó varias inquietudes frente a algunos de los puntos del nuevo decreto y piden al alcalde una reunión para que sus peticiones sean escuchadas.

