Parecía una noche cualquiera, una como tantas otras en las que Juan* solía sentarse en una esquina de su barrio a charlar con vecinos, pero aquella sería la última. Sin que él ni el amigo con quien hablaba se dieran cuenta, un sicario a pie se acercó, le disparó por la espalda y corrió hacia la moto de un secuaz que lo sacó del lugar.
A juzgar por el video de una cámara de seguridad que grabó el preciso instante de su muerte, Juan partió de este mundo sin siquiera darse por enterado del atentado. Esa, infortunadamente, es una escena que se repitió cientos de veces en Cartagena en 2024. Según la Policía Metropolitana, de los 380 homicidios que hubo en la ciudad el año pasado, 263 fueron perpetrados por sicarios en una guerra entre las bandas criminales que quieren dominar el narcotráfico en la ciudad y que ya ha sido bastante reportada en los medios de comunicación. Le puede interesar: Sicariato en Cartagena: la estrategia de la Policía para combatirlo el 2025
Según el general Gelver Yecid Peña Araque, comandante de la Policía en Cartagena, de las 263 personas asesinadas por sicarios, 249 eran hombres y 14, mujeres; 154 tienen al menos una anotación en el Sistema Penal Oral Acusatorio (SPOA) y los delitos que más se repiten son tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, de armas de fuego o municiones; hurto, lesiones personales, fuga de presos… y en la lista figura otro, menos mencionado, pero igual de grave y en el que también había incurrido Juan*: violencia intrafamiliar.
Los registros indican que 25 de las víctimas tenían al menos una anotación por violencia intrafamiliar, es decir, 9,51%. ¿Es la violencia intrafamiliar un eslabón dentro de una cadena delictiva más amplia?
Violencia dentro y fuera de la casa
Diana Cecilia Gómez Miranda, especialista y magíster en Psicología Clínica, asegura que “es difícil proporcionar una respuesta precisa al ubicar a la violencia intrafamiliar en una cadena delictiva más amplía, ya que la violencia es un fenómeno complejo que requiere una comprensión multifacética y una respuesta integral”, sin embargo, dado que la violencia surge “cuando las formas de relación se agotan y los canales de comunicación se rompen, y que implica cualquier acto de violación, vulneración a los derechos, deseos e intereses del otro, en ese sentido la violencia sí puede ser entendida desde la psicología como un modelo de comportamiento que se aprende y se repite en la vida, generalizándose a diversos contextos”. Le puede interesar: Golpeó y amenazó de muerte a sus padres por sacarlo de la casa
Esto quiere decir que alguien que es violento en su familia sí podría tener más probabilidades de desarrollar otros comportamientos delictivos o violentos en contextos fuera de la casa. “Podemos verlo como un factor de riesgo, no como un determinante, ya que también está claro que no todo el que es violento con su familia lo será en otros contextos”, agrega la experta.
Para Gómez Miranda, sí es importante atender la violencia intrafamiliar como un factor que podría reducir otros crímenes.
“La violencia intrafamiliar es un factor preponderante en el riesgo de la delincuencia futura, es un problema social y psicológico complejo que puede traer consecuencias graves y duraderas para la sociedad, por lo tanto sí considero que es fundamental atenderla como un factor que podría ayudar a reducir otros crímenes”, explica.
El panorama de la violencia intrafamiliar en Cartagena
El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses recibió 3.342 lesiones no fatales en Cartagena en 2024, entre las cuales figuran violencia contra el adulto mayor (57), violencia contra niños, niñas y adolescentes (63); violencia entre otros familiares (196) y violencia de pareja (637).
El grueso de las víctimas se concentra en dos rangos de edades: de 29 a 59 años (1.651) y de 18 a 28 años (935). Entre las víctimas de las diferentes formas de violencia intrafamiliar registradas por Medicina Legal en la ciudad hay 781 mujeres y 172 hombres.
Johanna Ordosgoitia, asesora de despacho para Asuntos de la Mujer y Equidad de Género, informó que entre enero y octubre de 2024 a su dependencia llegaron 2 casos de hombres y 283 mujeres para denunciar violencia intrafamiliar. “El rango de edades se encuentra entre los 27 y los 59 años”, apuntó.
¿Qué está haciendo la Alcaldía de Cartagena contra la violencia intrafamiliar?
Con respecto a qué está haciendo la Alcaldía para combatir e intentar prevenir este flagelo, Ordosgoitia destacó, primero, la atención, frente a la cual se fortalecen las capacidades de los funcionarios “y acompañamiento constante de entidades (de áreas) como: salud, justicia, Ministerio de Público y educación”.
“En temas de prevención tenemos la ‘Caravana Violeta’, que consiste en una toma de barrios, que por lo general llegamos a aquellos donde hay altos índices de violencia, donde hacemos sensibilización con hombres. ‘Mis poderes violetas’ es la difusión de la información de acceso a las rutas de atención, empoderamiento, que las mujeres puedan identificar si son víctimas de violencias y sobre todo que conozcan los canales. Respecto a la estrategia de Casa Refugio, allí cerramos el ciclo de violencia. Es la primera casa refugio en Cartagena”, explicó la funcionaria. Lea además: Así es el primer refugio para mujeres víctimas de violencia en Cartagena
Y anotó: “De marzo a octubre, recibimos en la Casa Refugio a 82 usuarios entre mujeres víctimas de violencia y sus niños o niñas”.
Los principales obstáculos para las víctimas de violencia intrafamiliar en Colombia
Rubiela Valderrama Hoyos, feminista de la Red de Empoderamiento de Mujeres de Cartagena, asegura que las víctimas de violencia intrafamiliar enfrentan grandes obstáculos en el camino para obtener justicia y protección real del Estado.

Como uno de los principales obstáculos en la ciudad, Valderrama señala “la débil institucionalidad que hay en las comisarías de familia, toda vez que no cuentan con equipos interdisciplinarios completos y nombrados a tiempo o permanentes, que investiguen y apoyen a las víctimas en el proceso”. También, señala la fuente, es clave formar adecuadamente a los operadores de justicia, para que la impartan con imparcialidad, sin dilatar los procesos.
Por otro lado, de acuerdo con Valderrama, la violencia intrafamiliar y otras violencias basadas en género han sido normalizadas, “producto del sistema patriarcal y de la cultura machista, que sigue impidiendo que muchas personas identifiquen a tiempo signos de violencia y puedan prevenir”.
“También tenemos una débil institucionalidad en la Alcaldía, ya que los hogares de acogida para mujeres víctimas son pocos y su contratación no es permanente y resulta que la violencia no se va de vacaciones, por desgracia. Las políticas, programas y proyectos para la prevención de todo tipo de violencias no se dan de manera sistemática y permanente, y es la tarea pendiente de todas las administraciones”, concluye.
*Nombre cambiado.

