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Cartagena

El sueño roto de Ana: el impacto de la falta de educación

El acceso a la educación es fundamental para el desarrollo social, emocional y psicológico de las personas. ¿Cuál es la situación en Cartagena? expertos hablan.

El sueño roto de Ana: el impacto de la falta de educación

El acceso a la educación es un derecho fundamental de toda persona. // Foto: 123RF

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Ana Julia Núñez pudo haber sido una gran enfermera, pero la falta de estudios frustró su sueño. Sus padres nunca la inscribieron en la escuela, sin saber que eso acabaría afectando a su hija en todas las áreas de su vida.

“Yo nunca estudié, no sé lo que es pisar una escuela”, revela Ana con nostalgia. Su confesión deja ver ese vacío del anhelo incumplido que la ha acompañado durante sus 35 años de vida.

A duras penas, y con la ayuda de personas cercanas, aprendió a escribir su nombre y palabras sencillas como ‘mamá’ y ‘papá’. Le habría encantado ir a un colegio. Al mirar atrás, siente que no tuvo niñez, pues la falta de ir a la escuela, como lo hacían otros niños de su edad, le hacía preguntarse: ¿cómo habría sido su vida si hubiese estudiado?

Ana Julia siempre quiso saber qué se sentía estar en un aula de clases. // Foto: 123RF
Ana Julia siempre quiso saber qué se sentía estar en un aula de clases. // Foto: 123RF

“Yo quería entrar a un colegio, pero me daba pena porque todos se ponían a hablar de que no estudié siendo niña o joven”, cuenta Ana. Siempre ha deseado aprender, pero no se atreve a matricularse en una institución educativa porque ha escuchado muchas veces ese refrán que cita: “Loro viejo nunca aprende a leer”.

La falta de estudios no solo influye en lo académico; la autoestima y la autonomía también se ven comprometidas. Si para una persona estudiada puede resultar difícil lidiar con las críticas sociales, para aquella que no tuvo educación puede llegar a ser peor. Lea también: ¿Por qué la mitad de los niños en Colombia no termina el colegio?

“Yo no tuve na’ porque no estudié”.

 Ana Julia Núñez.

Para muchos, Ana aún está a tiempo de aprender; sin embargo, en su mente vuelve a resonar la misma expresión: “Me da pena porque me dicen ‘estás vieja y no sabes ni leer’”.

Así como Ana, en el pueblo donde vivía habían muchos niños no escolarizados. Con el paso del tiempo, acabaron siendo analfabetos. Cuenta que, si pudiera devolver el tiempo, buscaría una forma de estudiar, aunque sabe que eso dependía de sus papás. Por ello, hace un llamado a los padres a cumplir con ese compromiso.

“Inscriban a sus hijos al colegio porque eso es una ayuda para ellos. Yo no lo tuve, pero sé que es el mejor camino”, concluyó.

Educación en Cartagena: análisis de la participación educativa en 2024

En Cartagena, la educación sigue siendo un pilar fundamental para el desarrollo de su población. De acuerdo con la Encuesta de Percepción Ciudadana 2024, llevada a cabo por el programa Cartagena Cómo Vamos, el 63 % de los hogares de la ciudad tenían algún integrante que asistía a algún tipo de institución educativa.

El estudio que abarcó 1.011 encuestas, revela datos interesantes sobre la participación educativa según género, edad y nivel socioeconómico. Las mujeres lideran la asistencia educativa con un 66%, superando en un 7% a los hombres, quienes alcanzan un 59%.

La asistencia educativa predomina en mujeres, jóvenes de 18-35 años y estratos bajos, siendo homogénea en las localidades”.

 Encuesta de Percepción Ciudadana 2024 - Cartagena Cómo Vamos.

En cuanto a la distribución por edades, los grupos de 18 a 25 años y de 26 a 35 años presentan las tasas de asistencia más altas. Estos rangos de edad reflejan la mayor concentración de jóvenes comprometidos con su formación.

Otro dato relevante es la mayor asistencia educativa en los estratos socioeconómicos más bajos (1 y 2). Este patrón se mantiene constante en las tres localidades, lo que subraya el esfuerzo por parte de las familias de estos sectores para acceder a la educación.

El papel de los padres es clave en la educación de sus hijos

Para la docente *María Pérez, la presencia de los padres en la formación de sus hijos es fundamental y decisiva en su desarrollo integral.

“Los padres tienen la responsabilidad de asegurarse de que sus hijos tengan acceso a la educación, ya sea en una escuela pública o privada. Además, deben brindar apoyo emocional para que se sientan seguros y confiados en su capacidad para aprender”, precisó.

El rol de los padres es clave en la educación de sus hijos. // Foto: 123RF
El rol de los padres es clave en la educación de sus hijos. // Foto: 123RF

No solo es dar plata, los niños necesitan más, necesitan sentirse apoyados”.

 María Pérez, docente.

La educadora resalta que la formación educativa de un ser humano depende de un trabajo en equipo entre tres factores:

  1. La motivación del niño para aprender, la cual se inculca en casa.
  2. La educación que recibe en la escuela, que debe ser garantizada.
  3. El rol activo de los padres, que influye directamente en el desarrollo de los dos factores anteriores.

“También son ellos los responsables del monitoreo del progreso académico. Deben estar al tanto de la evolución de sus hijos, asistir a reuniones con los maestros y abordar cualquier problema o inquietud que surja. Los niños aprenden de lo que ven. Si observan a padres interesados en su formación, generarán ese mismo interés. Por lo tanto, el desempeño de los niños en clase depende en gran medida del compromiso de sus padres”, aseguró.

La falta de estudios repercute a nivel psicológico

Según la psicóloga Andrea Esquivia Salgado, especialista en Psicología Clínica, involucrar a niños, niñas y adolescentes en un entorno educativo es crucial para construir una sociedad saludable. Le puede interesar: El grado en el cual muchos estudiantes de Bolívar dejan el colegio

“La falta de acceso a la educación afecta no solo a nivel social, sino también a nivel psicológico desencadenando serios problemas de autoestima, pobre autoconcepto, creencias de incapacidad y fracaso, conductas de aislamiento, ansiedad social y problemas en las habilidades sociales, teniendo en cuenta, que el entorno educativo es un escenario importante y valioso para la socialización y el desarrollo de habilidades personales, necesarias para la construcción de la personalidad e identidad”, expresó.

La falta de estudios podría generar baja autoestima. // Foto: 123RF
La falta de estudios podría generar baja autoestima. // Foto: 123RF

Frente a esto, surge una pregunta importante: ¿cómo afecta la falta de acceso a la educación en la capacidad de los niños y jóvenes para resolver conflictos y tomar decisiones? La psicóloga explica que, cuando los conflictos se abordan como oportunidades de aprendizaje dentro del entorno escolar, la escuela se convierte en un pilar para la gestión constructiva de estos problemas. Así, se fomenta el desarrollo de habilidades como la empatía, la escucha activa, la toma de decisiones y la regulación emocional.

El entorno educativo es un escenario importante y valioso para la socialización y el desarrollo de habilidades personales”.

 Psicóloga, Andrea Esquivia Salgado.

Factores de riesgo

Sin embargo, señala que este derecho esencial a la educación se ve amenazado por diversos factores. Entre ellos se encuentran aspectos individuales, como el género, las habilidades y los estereotipos; factores familiares, que incluyen las condiciones socioeconómicas y las creencias de los padres sobre la educación.

“También existen elementos escolares, como la metodología de enseñanza, el liderazgo directivo y la infraestructura; y factores contextuales, que abarcan la exposición a la violencia, el desplazamiento y la disponibilidad de servicios públicos. Es crucial abordar estas condiciones para asegurar que la población tenga la oportunidad de acceder a una educación de calidad”, subrayó Esquivia Salgado.

Recomendaciones

En cuanto a las intervenciones más efectivas para los niños y adolescentes que enfrentan dificultades debido a la falta de acceso a la educación, la psicóloga señala que es esencial promover el bienestar emocional y la salud mental.

Para ello, es fundamental integrar servicios de salud mental y apoyo psicosocial en el entorno educativo, además de involucrar activamente a los padres y cuidadores en el proceso. De este modo, se crea un ambiente más sólido y enriquecedor para su desarrollo.

“Un entorno educativo puede representar una red de apoyo y seguridad que responde a las necesidades sociales, emocionales y físicas básicas de niños, niñas y adolescentes que enfrentan dificultades para acceder a la educación o que se encuentran en situación de riesgo psicosocial. Esto se logra a través de rutas de derivación hacia servicios de salud y asistencia social. Por lo tanto, la implementación de políticas públicas es fundamental para fortalecer los sistemas educativos, asegurando así la protección y promoción de la salud mental y el bienestar psicosocial de estos jóvenes”, concluyó la especialista.

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