Como cada año, la Semana Santa en Cartagena de Indias acoge a un sinnúmero de visitantes y extranjeros que encuentran en el Corralito de Piedra no solo un espacio para vivir estos días, sino también para deleitarse con una variada oferta de eventos de carácter religioso y cultural.
Para brindar una experiencia cautivadora que reúna lo mejor de esta oferta local, la Fundación Centro Histórico de Cartagena, en cabeza de Diana Mesa González, ultima detalles junto a la Arquidiócesis de Cartagena, Corpoturismo y otros gremios, con el fin de seguir posicionando a la ciudad como un destino turístico sostenible y responsable. Lea: Semana Santa 2025: esta es la agenda religiosa y cultural en Cartagena
“Este año, en armonía con lo realizado el año pasado, continuamos trabajando en el tema de Semana Santa. Queremos que esas actividades lindas que se crearon, como el Lucernario, la Confesatón, la carrera ‘Corre por tu fe’, entre otras, se puedan mantener. No podemos abandonar ese liderazgo que tuvimos de alguna manera y queremos que esta Semana Santa también sea muy especial e inolvidable para locales y visitantes”, indicó Diana Mesa en diálogo con El Universal.
La directora de la Fundación Centro Histórico de Cartagena sostiene que es clave continuar trabajando en este posicionamiento, no solo para fortalecer la oferta de turismo religioso, sino también para proteger a la ciudad del “turismo depredador”. Lea: Diana Mesa González: “Hay que trabajar por un Centro Histórico organizado”
“Queremos que la ciudad siga posicionándose con una oferta de turismo responsable y sostenible, que es el tipo de turismo que queremos para Cartagena, no ese turismo depredador que llega y realmente no le aporta nada”, afirmó.

Una estación de Policía en el Centro Histórico de Cartagena
Uno de los proyectos que abanderó durante 2024 la Fundación Centro Histórico de Cartagena fue la adecuación, mantenimiento y dotación de la Estación de Policía ubicada en la calle del Candilejo. Este proyecto, que busca brindar a las autoridades locales una sede digna, ya se encuentra en fase de licencia emitida por la Curaduría.
“Ya estamos en la fase de licencia en la Curaduría. Esa licencia debe salir luego de unas observaciones que nos hicieron a finales de mes, y así poder arrancar este proyecto hermoso que le apunta a cuatro directrices muy importantes. Primero, garantizar la seguridad del Centro Histórico desde esta estación y su funcionalidad; segundo, fortalecer la convivencia; tercero, dignificar la labor de nuestras autoridades, que actualmente trabajan en condiciones realmente inadecuadas; y por último, contribuir a la revitalización del patrimonio. La casa que vamos a intervenir es una construcción republicana hermosa que ahora mismo no cumple ninguna funcionalidad. La idea es que allí funcione una estación de Policía con todas las de la ley, y además, una oficina de Policía de Turismo, que actualmente no existe”, explicó Mesa.

Inteligencia artificial en el Centro Histórico de Cartagena
Otra de las apuestas de la Fundación apunta al cuidado preventivo del patrimonio. De acuerdo con Diana Mesa, en 2024 contrataron a Santa María la Real, una fundación española que fusiona tecnología e inteligencia artificial para este propósito.
“Esta tecnología española está presente en 164 templos en Europa, incluida la muralla de Ávila, en España. Nosotros incursionamos en Latinoamérica con este proyecto, siendo nuestra Catedral el primer templo en contar con esta tecnología. Consiste en la instalación de sensores -casi imperceptibles- que monitorean factores externos que pueden influir en el bien patrimonial, tanto en el inmueble como en los bienes muebles que alberga. Por ejemplo, detectan vibraciones, presencia de comején, niveles de humedad, afectaciones por luminosidad, capacidad de carga del lugar y también realizan un conteo de personas que entran y salen. Hoy en día, la Catedral puede saber exactamente cuántas personas asistieron, por ejemplo, a la misa crismal en Semana Santa, y así conocer si se superó o no su capacidad”, explicó Mesa.
La inversión para la puesta en marcha de esta tecnología fue de aproximadamente 47.000 euros. También fue instalada en la Casa Pombo. La idea es que los resultados arrojados por los sensores puedan incidir en la actualización de manuales de uso que contribuyan a blindar y proteger el patrimonio de la ciudad a lo largo del tiempo