comscore
Cartagena

La fundación cartagenera que busca llevar agua potable a Tierrabomba

Además de su proyecto de agua potable, Amigos del Mar combate la deserción escolar a través de los deportes náuticos.

La fundación cartagenera que busca llevar agua potable a Tierrabomba

Extranjeros y locales pueden hacer parte de los voluntariados de la fundación Amigos del Mar. // Foto: cortesía

Compartir

Muchos sueñan con levantarse en el paraíso; respirar brisa fresca, caminar todo el día con los pies descalzos sobre la arena y apreciar bellos atardeceres frente al mar. Ese paisaje lo tienen los habitantes de Tierrabomba a su disposición, sin embargo, es un territorio en el que, a pesar de estar a pocos minutos de Bocagrande —una de las zonas más exclusivas de Cartagena—, la precariedad ha abundado durante décadas.

La falta de alcantarillado y agua potable junto a la deserción escolar son algunas de las numerosas problemáticas que enfrentan sus habitantes día a día. A pesar de ello, personas como Pedro Salazar, un cartagenero de 39 años, director de la fundación Amigos del Mar, han encontrado en esta isla su segundo hogar y trabajan para mejorar la calidad de vida de la comunidad a través de proyectos de desarrollo social sostenible que, en su caso, involucran deportes náuticos, actividades culturales y jornadas ambientales.

Pedro Salazar, fundador y director de Amigos del Mar. // Foto: Instagram
Pedro Salazar, fundador y director de Amigos del Mar. // Foto: Instagram

En entrevista con El Universal, Salazar contó que la organización, desde su creación, en 2015, ha tenido como objetivo generar oportunidades “reales” para niños, niñas y jóvenes que crecen en contextos de desventaja social y ya ha impactado la vida de más de 120 tierrabomberos y a sus familias.

Deserción escolar: una batalla que combaten con deporte

Pedro tenía 24 años cuando, junto a tres amigos, decidió llevar a Tierrabomba el proyecto para combatir la deserción escolar, ocasionada por la falta de recursos, la infraestructura deteriorada de la escuela y la inseguridad.

“Nos dimos cuenta de que había muchos jóvenes que abandonaban el colegio y otros que querían practicar deportes náuticos, pero no tenían las herramientas adecuadas”, señaló.

Era un ciclo que se repetía, señaló Salazar, pues “los padres de esos jóvenes no habían ido al colegio, y los abuelos de ellos tampoco” y agregó: “Ahí fue cuando decidimos trabajar para volver a vincular a los jóvenes y mantenerlos activos, motivados y felices”.

Para lograrlo, comenzaron a solucionar todas las excusas que les planteaban.

Amigos del Mar es una fundación sin ánimo de lucro. // Foto: cortesía
Amigos del Mar es una fundación sin ánimo de lucro. // Foto: cortesía

“Si no tenían uniforme, buscábamos la forma de conseguirlo. Si no tenían zapatos o cuadernos, también. Incluso si necesitaban apoyo para estudiar o alguien que los acompañara con las tareas”, explicó Salazar.

Además, señaló que se encontraron con algunos jóvenes que no se sentían motivados para estudiar porque ya estaban trabajando, por lo que también les dieron oportunidades laborales sin sacarlos de la escuela.

Así logran vincular a los niños al proyecto

El mar se convirtió en el principal aliado del proyecto que ya comenzó a dar frutos: algunos de los miembros de la fundación se han destacado como deportistas de alto rendimiento y hoy participan en campeonatos nacionales e internacionales.

Entre ellos está una niña que, con apenas 8 años, se convirtió en campeona sudamericana de surf tras vencer a competidoras de Brasil, Perú y Venezuela. Su carrera comenzó a despegar desde entonces y hoy, a sus 12 años, cuenta con patrocinio de marcas deportivas.

Los niños, niñas y jóvenes de Tierra Bomba pueden acceder a clases de surf con la fundación. // Foto: cortesía
Los niños, niñas y jóvenes de Tierra Bomba pueden acceder a clases de surf con la fundación. // Foto: cortesía

Otra historia es la de Dania Moncaris: desde los 12 años empezó a ganar medallas en la modalidad de paddle race, una disciplina que consiste en remar de pie sobre tablas durante largas distancias.

Hoy, esta chica hace parte de la Liga de Surf de Bolívar, ha representado al país en competencias internacionales y entrena a los nuevos semilleros de surfistas de Tierrabomba.

También están Robert Córdoba y Laymer, dos jóvenes que llegaron al proyecto siendo adolescentes y hoy figuran entre los mejores del país en su disciplina. “Son el número uno y el número tres de Colombia en paddle race”, contó.

Y agregó: “La comunidad de Tierrabomba comienza a sentirse orgullosa de sus deportistas, y los jóvenes ven que hay chicos que ya tienen una carrera como atletas. Eso los motiva”.

Leimer Morales participó en la Copa América de SUP 2025. // Foto: cortesía
Leimer Morales participó en la Copa América de SUP 2025. // Foto: cortesía

Su estrategia es simple: los interesados en dichos deportes deben asistir a la escuela para poder acceder a los talleres y, si son buenos —aseguró Salazar—, los llevan a campeonatos nacionales. Y si destacan, “son vinculados a la Federación Colombiana de Surf para que también puedan recibir ingresos”.

“Son jóvenes que antes estaban desorientados, sin estudiar y sin rumbo claro. Hoy ayudan a sus madres, a sus abuelas y a sus propias familias a tener una mejor calidad de vida”, expresó con orgullo.

Voluntariado en Tierrabomba: ¿Cómo hacer parte de Amigos del Mar?

Este proyecto también ofrece dos voluntariados para promover el turismo sostenible, y cuidar el medioambiente recolectando y reciclando plástico en las playas.

El primero es para extranjeros, quienes pagan por quedarse en un hotel que contruyó Salazar hace 18 años y allí reciben entrenamiento para trabajar en comunidades y proyectos sociales.

En la fundación elaboran aletas de tablas de surf con materiales reciclados. // Foto: cortesía
En la fundación elaboran aletas de tablas de surf con materiales reciclados. // Foto: cortesía

El segundo es gratuito y se realiza a nivel local. Los asistentes contribuyen a limpiar las playas y reúnen material para reciclar con el que fabrican productos como quillas para tablas de surf y otros objetos útiles para la comunidad.

Además, pueden participar en la “Escuelita de los Sueños”, que son talleres para los niños, niñas y jóvenes de la isla en los que se les enseña a leer, escribir, empoderamiento femenino, educación sexual y arte sostenible usando materiales reciclados.

Amigos del Mar ya ha recibido más de 3.000 voluntarios, y cerca del 80% han sido extranjeros, señaló Pedro Salazar.

¿Llevarán agua potable a Tierra Bomba?

El cartagenero también reveló a El Universal que, recientemente, estuvo en Bogotá buscando apoyo para un proyecto llamado Olaspaz, que es como un banco de plástico con el que llevarían agua a Tierrabomba.

“En Tierrabomba llevamos 15 años trabajando en educación ambiental y como solución a un problema histórico, estamos buscando la manera de llevar máquinas que conviertan agua salada en agua dulce”, contó.

La idea de Amigos del Mar es implementar un modelo de economía circular en el que la comunidad limpie su entorno, la fundación recicla el plástico y luego se les retorna en productos útiles. En ese sentido, las personas podrían intercambiar plástico por agua potable.

Extranjeros y locales pueden hacer parte de los voluntariados de la fundación Amigos del Mar. // Foto: cortesía
Extranjeros y locales pueden hacer parte de los voluntariados de la fundación Amigos del Mar. // Foto: cortesía

“Lo que haríamos es un sistema de trueque, como se hace con otros artículos, ya que las personas entregan plástico y lo intercambian por artículos del hogar o electrodomésticos. Por ejemplo, con cinco kilos de tapas plásticas pueden obtener una sandwichera o una licuadora”, explicó.

Proyectos como Amigos del Mar son un rayo de esperanza para los tierrabomberos, quienes durante décadas se han enfrentado a problemáticas que afectan en gran medida su calidad de vida.

Gracias al trabajo que han hecho con la comunidad, la fundación ha recibido reconocimientos nacionales e internacionales, pero, más allá de los premios, dice el director: “Lo importante es el amor, la disciplina y la pasión con la que trabajamos para que los jóvenes sepan que pueden tener un futuro mejor. Hoy me siento parte de ellos y ellos sienten que soy parte de la isla”, concluyó.

Siga las noticias de El Universal en Google Discover
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Reciba noticias de EU en Google News