Una ciudadana estadounidense fue expulsada por Migración Colombia tras protagonizar varios incidentes en Cartagena que afectaron el orden público y la convivencia, especialmente en zonas turísticas. La decisión se tomó luego de recibir reportes de la Policía Nacional, la Secretaría de Turismo y prestadores de servicios turísticos.
La extranjera acumuló al menos cuatro comparendos por comportamientos contrarios a la convivencia, según lo estipulado en la Ley 1801 de 2016. Estos incidentes ocurrieron en diferentes establecimientos turísticos de la ciudad, generando múltiples quejas y alertas, detalló la entidad. Lea: Distrito y Migración Colombia fortalecen acciones ante aumento de viajeros
Deirdre Rosa Castro Gutiérrez, directora de la Regional Caribe de Migración Colombia, aseguró que “los ciudadanos extranjeros que visitan el país deben respetar a las autoridades y las normas de convivencia. Cualquier conducta que altere el orden público o afecte la tranquilidad de las comunidades podrá derivar en sanciones, incluida la expulsión del territorio nacional”.

Los reclamos que llevaron a la expulsión de una extranjera en Cartagena
De acuerdo con Migración Colombia, los problemas iniciaron en el Hotel Palma Bahía, en Bocagrande, donde presuntamente se negó a pagar consumos y el alojamiento, requiriendo la intervención de la Policía para su desalojo. Posteriormente, en el Hotel Pinar del Mar, dejó una deuda de $560.000 pesos y causó daños materiales.
La turista solicitó hospedaje en el Hostal Marbella 47, asegurando haber sido víctima de un robo y no tener dinero para pagar el taxi, mostrando una supuesta denuncia ante la Fiscalía. El hostal le brindó alojamiento, alimentación y apoyo económico. Sin embargo, después de seis días, no había pagado los $795.000 pesos adeudados, lo que llevó al establecimiento a retener su equipaje como garantía. Puede leer: Migración Colombia inadmitió a cuatro agresores, uno de ellos en Cartagena
La extranjera denunció ante la Fiscalía un supuesto robo en un hotel de Bocagrande y un altercado en Castillogrande, donde le habrían exigido 200 dólares por una sombrilla y una margarita, resultando en el hurto de su celular avaluado en 500 dólares.
Sin embargo, las autoridades y prestadores de servicios turísticos encontraron inconsistencias en su versión, pues algunos hoteles reportaron que abandonó los establecimientos con todo su equipaje. Ante la reiteración de incidentes, la Policía solicitó a Migración Colombia evaluar su permanencia en el país.
Migración Colombia determinó que la presencia de la ciudadana extranjera representaba un riesgo para el orden público y ejecutó su expulsión en un vuelo hacia Miami, Estados Unidos.

