La salud mental se posiciona cada vez más como un tema clave en la agenda pública y social. En Cartagena, por primera vez, la Encuesta de Percepción Ciudadana 2025 del programa privado Cartagena Cómo Vamos (CCV) incluyó preguntas sobre este aspecto, revelando cómo perciben los cartageneros su bienestar emocional y qué factores consideran que lo afectan.
Uno de los resultados más llamativos es que el 63% de los encuestados —tres de cada cinco cartageneros— aseguró no identificar factores que afecten su salud mental en la actualidad.
Sin embargo, entre quienes sí reconocen dificultades, la situación económica aparece como el principal factor, señalada por el 19% de los encuestados. Le siguen el estrés laboral o académico (12%) y los problemas familiares (6%).
Otros factores mencionados incluyen problemas de salud, ansiedad, estrés o depresión (2% cada uno), así como relaciones afectivas, inseguridad y otras causas (1% respectivamente).
Diferencias por género y nivel socioeconómico
Los resultados también muestran diferencias según género y condiciones socioeconómicas. Entre las mujeres, cuatro de cada diez identifican factores que afectan su salud mental, mientras que entre los hombres la proporción es de tres de cada diez.
La brecha también se refleja en el nivel socioeconómico. En los estratos bajos, el 40% reconoce factores que impactan su salud mental, frente a un 12% en los estratos altos. En contraste, por edades y localidades no se evidencian diferencias significativas.

Experta analiza los resultados sobre salud mental en Cartagena
Para comprender mejor estos resultados, El Universal consultó a la doctora Laura Saavedra, líder de Salud Mental, Humanismo y Bioética del Hospital Serena del Mar, médica de la Universidad Autónoma de Bucaramanga y psiquiatra de la Universidad El Bosque.
La especialista explica que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental va más allá de la ausencia de enfermedad.
“La salud mental es un estado de bienestar mental que permite a las personas hacer frente a los momentos de estrés de la vida, desarrollar todas sus habilidades, poder aprender y trabajar adecuadamente y contribuir a la mejora de su comunidad”, refiere Saavedra.
“Esta definición se enmarca de manera positiva y no solo como la ausencia de enfermedad. Implica una evaluación integral del bienestar humano. Hace parte ineludiblemente de la salud general y en la vida diaria se refleja en la capacidad de un individuo de realizar actividades productivas, sostener relaciones satisfactorias con los demás, adaptarse al cambio y afrontar la adversidad”, explicó.

La brecha entre percepción y realidad en salud mental en Cartagena
Ante el hecho de que tres de cada cinco cartageneros no identifican factores que afecten su salud mental, la especialista advierte que puede existir una brecha entre percepción y realidad.
En salud mental, señala, existe lo que se conoce como brecha percepción–realidad, ampliamente documentada en la práctica clínica y en la salud pública. Esta explica que la percepción de bienestar no siempre coincide con la presencia de factores de riesgo o de síntomas que podrían requerir acompañamiento profesional.
Según Saavedra, esta situación puede estar influenciada por una comprensión limitada del concepto de salud mental, que muchas veces se asocia únicamente con la presencia de trastornos o síntomas graves, y no con el bienestar integral.
Por ello, advierte que los resultados de estudios poblacionales deben analizarse dentro de un contexto más amplio que incluya factores clínicos, sociales y culturales. Le puede interesar: Salud mental en Cartagena: así se vivió el primer parche de jóvenes
Economía, trabajo y familia: factores que impactan la salud mental de los cartageneros
La encuesta identifica que los factores que más afectan la salud mental están relacionados con condiciones económicas, laborales y familiares.
Para la especialista, esto coincide con lo que muestra la literatura científica sobre los determinantes sociales de la salud.
“Los determinantes sociales como la pobreza, la desigualdad y el escaso acceso a educación tienen un impacto significativo sobre la salud mental, dado que se asocian a estrés crónico, cargas cognitivas permanentes, exposición a violencias y dificultades de acceso a sistemas que mejoran el bienestar”, explica.
En cuanto al estrés académico o laboral y los conflictos familiares o de pareja, indica que se trata de estresores ampliamente conocidos, ya que gran parte de la vida cotidiana se desarrolla en dos grandes esferas: la productiva y la relacional.
Estratos bajos en Cartagena enfrentan mayor presión sobre su bienestar mental
La encuesta también evidencia brechas socioeconómicas en la percepción de salud mental. Para Saavedra, esto se explica por la acumulación de adversidades en las personas con menos recursos, la inseguridad psicológica asociada a la pobreza, el acceso limitado a servicios de salud y el estigma social relacionado con la desigualdad.
“Estos factores tienen especial peso en Cartagena, una ciudad que presenta altos niveles de desigualdad, reflejados en indicadores como el coeficiente de Gini”, precisa.
Además, la especialista señala que estas condiciones estructurales generan efectos directos en la calidad de vida, al impactar la salud física, la capacidad productiva, las oportunidades educativas y los ciclos de violencia en las comunidades.
Se requieren políticas públicas que garanticen condiciones dignas de satisfacción de derechos básicos de los ciudadanos, especialmente de aquellos cartageneros, que viven en situación de vulnerabilidad extrema, donde hay hambre y enfermedad es imposible que se sostenga la salud mental."
Dra. Laura Saavedra, líder de Salud Mental, Humanismo y Bioética del Hospital Serena del Mar.
Distrito avanza en la Política Pública de Salud Mental
La Alcaldía de Cartagena actualmente avanza en la construcción de la Política Pública de Salud Mental, un instrumento que servirá como hoja de ruta durante los próximos 12 años. Aunque su diseño inició en 2020, el proceso se retomó en 2025 para ajustarlo a los nuevos lineamientos nacionales.
El Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), aseguró que la política busca garantizar el bienestar psicológico, social y emocional de la población mediante estrategias de promoción, prevención, atención integral, inclusión social, enfoque de derechos, articulación intersectorial e investigación. Lea más aquí: Así va el proceso para la política pública de salud mental de Cartagena
Cómo identificar señales de alerta en la salud mental
La doctora Saavedra señala que existen señales claras que pueden indicar deterioro en la salud mental. Entre ellas se encuentran alteraciones en el sueño, cambios en la alimentación, tristeza persistente, irritabilidad o dificultades para mantener el funcionamiento habitual.
Sin embargo, destaca la importancia de desarrollar el hábito de reconocer los propios estados emocionales, físicos y cognitivos.
“Generar el hábito de preguntarnos cómo estamos y cómo nos sentimos puede ser de gran utilidad para detectar a tiempo posibles afectaciones”, explica.
Hábitos que ayudan a cuidar la salud mental
Entre las estrategias para preservar el bienestar emocional, la especialista recomienda:
- fortalecer los vínculos sociales
- mantener hábitos de vida saludables
- practicar actividad física regular
- llevar una alimentación balanceada
- evitar el consumo de sustancias psicoactivas, alcohol y tabaco.
También destaca la importancia de las redes comunitarias y las políticas públicas que garanticen condiciones dignas de vida. Lea: Así funcionará la nueva línea gratuita de salud mental en Bolívar
“En contextos de alta desigualdad, la salud mental no puede entenderse solo como un asunto individual. Cualquier respuesta que ignore los determinantes sociales estaría tratando los síntomas sin abordar las causas”, advierte.
