En el barrio El Pozón reapareció un foco de acumulación de basura en la calle que limita con la Institución Educativa Politécnico El Pozón y la Institución Educativa Seminario, sede El Pozón. La situación, que la comunidad creía controlada, volvió a convertirse en una preocupación diaria para vecinos y comunidad educativa.
Habitantes del sector aseguran que no es un hecho aislado. En años anteriores se realizaron jornadas de limpieza y campañas de sensibilización lideradas por Pacaribe y la Junta de Acción Comunal (JAC), lo que permitió controlar el problema durante un tiempo. Sin embargo, desde comienzos de este año los residuos empezaron a acumularse nuevamente en el mismo punto.
Aunque Pacaribe ha realizado operativos de recolección, incluso con maquinaria pesada, la solución ha sido temporal. Pocos días después de cada intervención, el lugar vuelve a llenarse de desechos.
La cercanía con el colegio Seminario agrava la situación. Detrás de la malla que separa el terreno se ubican varias aulas, donde el olor de los residuos ingresa de forma constante. En varias ocasiones, estudiantes y docentes han tenido que suspender las clases y salir de los salones para poder respirar con normalidad. Puede leer: “Realizaremos visitas al sector”: Pacaribe tras problema de basuras en El Pozón
Los más afectados: estudiantes de El Seminario sede El Pozón y comunidad vecina
El punto irregular de disposición de residuos no solo limita con las instituciones educativas, también con viviendas del sector. Aun así, quienes viven el impacto de forma más directa son los estudiantes del colegio Seminario sede El Pozón.
El director de la institución ha trasladado la preocupación al presidente de la JAC, quien ha estimado que son cuatro salones, con cerca de cuarenta alumnos cada uno, los que quedan frente al lugar donde se acumulan los desechos. Asimismo, advierte que el olor se intensifica durante las horas de clases y afecta el desarrollo normal de las actividades escolares.
Esta problemática se presenta en ambas jornadas académicas, donde decenas de estudiantes permanecen expuestos diariamente a los malos olores que llegan desde el exterior.

El punto crítico de residuos en 20 de Enero que regresó tras años de control
El presidente de la JAC del sector 20 de Enero, Jaider Vásquez, aseguró que la problemática no es reciente. Explicó que, tras varias jornadas de sensibilización que incluyeron visitas puerta a puerta, este punto de acumulación de residuos logró mantenerse controlado durante cerca de tres años; sin embargo, indicó que desde enero volvió a convertirse en un botadero improvisado y la cantidad de desechos ha aumentado de forma progresiva.
Según el líder comunitario, la basura suele aparecer en las primeras horas de la mañana, lo que sugiere que los residuos son arrojados durante la noche o la madrugada. A lo largo del día, cuando el punto ya se encuentra saturado, continúan sumándose bolsas y desperdicios de menor tamaño.
El presidente de la JAC también señaló que los residuos provendrían principalmente de comercios, restaurantes y pequeños mercados ubicados en la vía principal del sector.

Riesgo sanitario para los estudiantes
La preocupación dejó de ser únicamente estética o relacionada con los malos olores. Como informa el líder de la comunidad, la acumulación de residuos ha traído consigo la presencia de roedores, lo que representa un riesgo sanitario directo para estudiantes y docentes que realizan sus actividades a pocos metros de este foco de contaminación.
La comunidad hace un llamado a disponer correctamente sus residuos y respetar los horarios y puntos autorizados de recolección. La colaboración de todos es clave para proteger la salud, el entorno y el bienestar de los estudiantes y vecinos.
Junta de Acción Comunal del sector 20 de enero del barrio El Pozón
El Universal consultó a la Secretaría General el Distrito para conocer las acciones previstas frente a esta situación y se está a la espera de una respuesta.

