La Fundación Mi Sangre puso en marcha una nueva etapa de su campaña “No se lo dé a cualquiera”, una iniciativa enfocada en promover el voto consciente e informado entre los jóvenes colombianos en medio del actual ambiente electoral del país. La estrategia busca fortalecer el pensamiento crítico, incentivar la participación ciudadana y abrir espacios de diálogo frente a la creciente polarización política.
En entrevista con El Universal, Pedro Fajardo Uribe, director ejecutivo de la organización, explicó que esta propuesta nació hace varios años a partir de un trabajo conjunto con la organización inglesa By The Ballot. Según indicó, la metodología comenzó a desarrollarse desde hace aproximadamente dos ciclos presidenciales.
“Empezamos a crear una metodología que permitiera poner sobre la mesa no solo la conversación de cómo se vive la democracia en lo cotidiano, sino adicionalmente poder hacer una promoción de un voto consciente e informado para la población joven”, afirmó Fajardo.
El directivo señaló que la iniciativa surgió inicialmente como una invitación a la participación juvenil en las urnas, pero con el tiempo amplió su enfoque hacia el fortalecimiento del pensamiento crítico y el reconocimiento de factores emocionales que influyen en las decisiones políticas. Lea: Encuesta Atlas Intel mayo 2026: ¿empate técnico entre Cepeda y Abelardo?

¿Qué busca la campaña “No se lo dé a cualquiera” en Colombia?
Asimismo, explicó que el proyecto también busca ayudar a los ciudadanos a identificar los sesgos presentes en las discusiones políticas y electorales. “Reconocer las emociones y cómo juegan las emociones en un papel importante frente a las decisiones políticas”, sostuvo.
De acuerdo con Fajardo, la campaña actual se construyó sobre aprendizajes obtenidos durante otra estrategia previa llamada ‘Más voz menos ruido’, desarrollada en medio de un contexto marcado por la fragmentación política y la polarización en Colombia.
Como parte de ese proceso, la fundación realizó ejercicios de escucha social tanto en escenarios digitales como presenciales, además de promover diálogos territoriales con cerca de 5.000 personas en distintas regiones del país.
Uno de los hallazgos más relevantes, según explicó, fue que aunque la mayoría de participantes reconoce una fuerte división ideológica entre izquierda y derecha, existe disposición para construir consensos. “El 90% reconoce que Colombia tiene una polarización profunda, pero adicionalmente el 80% considera que es posible llegar a acuerdos entre personas que piensan distinto”, aseguró.
Para la organización, este resultado evidenció una oportunidad para fomentar conversaciones democráticas que no profundicen las diferencias políticas, sino que permitan encontrar puntos de encuentro entre ciudadanos con visiones opuestas. Lea también: Elecciones 2026: más de 7 mil testigos electorales vigilarán las votaciones en el exterior
Otro de los hallazgos identificados por la Fundación Mi Sangre apunta a que la polarización en Colombia estaría más relacionada con problemas de comunicación que con diferencias de ideas. Fajardo señaló que muchas personas perciben una baja capacidad de escucha, un aumento de la desinformación y un temor creciente a la cancelación social.
“Pareciera que la polarización en Colombia no es un problema tanto de ideas, sino de comunicación”, afirmó el director ejecutivo, quien además advirtió sobre el impacto de las noticias falsas en la discusión pública.
Frente a este panorama, la campaña comenzó a enfocarse en promover herramientas para mejorar las conversaciones democráticas. La iniciativa entrega recomendaciones sobre escucha activa, manejo de sesgos y prácticas de comunicación no violenta.
“Para nosotros la conversación es darle vuelta a argumentos, opiniones e ideas con otros”, explicó Fajardo al referirse a la manera en que la fundación entiende el diálogo como una herramienta para construir acuerdos y fortalecer la democracia.
La estrategia también busca enfrentar la apatía electoral entre los jóvenes, especialmente entre quienes consideran que su voto no genera transformaciones reales en el país. Según Fajardo, uno de los principales mensajes ha sido conectar las decisiones políticas con la vida cotidiana de las personas.
En ese sentido, explicó que la campaña intenta mostrar cómo las elecciones tienen efectos directos en temas como el acceso al agua potable, las oportunidades de educación, el empleo, el emprendimiento y las condiciones de vida tanto en zonas urbanas como rurales.
“Lo que impacta la democracia y las decisiones electorales que tomamos también tiene que ver con lo nuestro y no son cosas lejanas que se están debatiendo en el Congreso y en Bogotá”, expresó el director de Fundación Mi Sangre, quien insistió en que la participación ciudadana debe ir más allá del voto y convertirse en una herramienta para generar transformaciones en las comunidades.
‘No se lo dé a cualquiera’ realizó una jornada en Cartagena
En el marco de la campaña #NoSeLoDeACualquiera, la Fundación Mi Sangre realizó una jornada en Cartagena para promover el voto consciente e informado entre la ciudadanía, especialmente entre los jóvenes.
El encuentro se llevó a cabo el viernes 22 de mayo en el barrio San Pedro Mártir, sector El Progreso, donde los asistentes participaron en espacios de conversación sobre democracia, participación ciudadana y la importancia de ejercer un voto informado.
Desde la fundación indicaron que las próximas jornadas y actividades de la campaña podrán consultarse a través de sus redes sociales oficiales, donde continuarán compartiendo información sobre los espacios de diálogo y formación ciudadana que adelantan no solo en Cartagena sino en distintas regiones del país.

