Cartagena vive una jornada electoral con alta afluencia de votantes durante la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2026. Los ciudadanos se dirigen masivamente a los 137 puestos de votación distribuidos en las tres localidades de la ciudad, donde la Misión de Observación Electoral (MOE) de Cartagena monitorea el proceso e identificó algunas irregularidades.
De acuerdo con la MOE, la jornada transcurre con largas filas en diversos puntos, reflejo del gran interés de la ciudadanía en el proceso democrático. Con un equipo de observadores en 30 puestos y otros itinerantes, la misión verificó el cumplimiento de las normas. Lea: En fotos: así avanza la jornada electoral de segunda vuelta en Cartagena
Estos observadores pudieron ingresar a los puestos desde las 7:30 a. m., lo que les permitió vigilar la verificación de identidad de los jurados y la instalación de las mesas, acciones que se llevaron a cabo sin irregularidades manifiestas en su inicio.

Para asegurar el desarrollo de la jornada, la Alcaldía de Cartagena dispuso el cierre de varios parques y espacios públicos y declaró la alerta amarilla en toda la red hospitalaria, tanto pública como privada. La Policía Metropolitana y la Armada Nacional desplegaron efectivos en todos los puestos para garantizar la seguridad y el acceso al voto, mientras el Puesto de Mando Unificado (PMU) monitorea permanentemente el proceso. Puede leer: Autoridades de Cartagena y Bolívar garantizan elecciones presidenciales seguras
¿Qué anomalías identificó la MOE en la jornada electoral en Cartagena?
Sin embargo, a lo largo de la jornada, los observadores de la MOE constataron algunas situaciones que requerirán atención. En el 8% de los puestos de votación monitoreados, se vieron jurados que portaban distintivos de campañas políticas. De manera similar, en el 12% de estos puntos, testigos electorales también exhibían elementos alusivos a candidatos, una práctica que la normativa prohíbe.

La MOE destacó una leve mejora en el cumplimiento de la reglamentación en comparación con la primera vuelta. Este avance se atribuyó a los procesos formativos dirigidos a los jurados y al control que la Policía realiza en los puestos de votación, aunque la práctica sigue siendo una irregularidad prohibida.
Otra preocupación observada fue la movilización de votantes. En las cercanías de múltiples puestos, se identificaron vehículos particulares y taxis que llevaban logotipos de campañas y transportaban a votantes de forma recurrente. Esta práctica de movilización de votantes con el uso de propaganda externa visual en vehículos está explícitamente prohibida por la normativa electoral.
Asimismo, la jornada electoral evidenció desafíos en la accesibilidad para personas con discapacidad. En el 19% de los puestos de votación, la infraestructura del lugar podía dificultar la movilidad de los votantes en condición de discapacidad. Además, en el 8% de las mesas observadas, no se disponía de cubículos accesibles, que son esenciales para facilitar el voto a personas de baja estatura o con dificultades para moverse.

Un punto adicional de mejora en la accesibilidad a la información fue la falta de visibilidad de piezas informativas. En el 62% de los puestos observados, no se lograba identificar la ubicación de afiches o cualquier material informativo que garantizara el derecho al voto de las personas trans y de quienes tienen alguna discapacidad.
La MOE reiteró su compromiso con la observación democrática e hizo un llamado a todos los cartageneros a ejercer su derecho al voto antes del cierre de los puestos. La organización invitó a los ciudadanos a reportar cualquier irregularidad observada de forma anónima a través del portal www.pilasconelvoto.com.

