En Cartagena hay un héroe que no usa capa, ni antifaz, y mucho menos tiene poderes sobrenaturales. Es un canino llamado Killer, de 6 años, y de raza Pastor Belga Mallinois.
Este peludito, durante años ha sido el principal protagonista en importantes resultados operativos de la Policía Nacional en Cartagena por su capacidad para detectar narcóticos en cualquier espacio o lugar.


Su gran poder es el olfato y la memoria y con estos ha vencido a muchos villanos que creyeron ser muy astutos, pero no contaban con la preparación de Killer, quien desde temprana edad fue sometido a procesos de socialización, adaptación al entorno operativo y entrenamiento especializado, con el objetivo de desarrollar sus capacidades olfativas.
Killer ingresó a la fase formal de entrenamiento en julio de 2020, en la Escuela de Guías y Adiestramiento Canino “Agente Álvaro Rojas Ahumada”, bajo la instrucción de un instructor K9. Su proceso de formación incluyó varias etapas: disciplina, fortalecimiento del vínculo con su guía canino y entrenamiento en identificación de olores asociados a sustancias ilícitas como marihuana, cocaína y derivados sintéticos.
Fue certificado el 7 de agosto de 2020 como canino detector y destinado al Grupo de Guías de la Seccional de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Metropolitana de Cartagena, donde inició su labor operativa junto a su guía canino, el subintendente Jesús David Vergara Malo.


Un dúo sacado de una película de acción
Desde entonces, Killer y su guía canino han estado participando en importantes operaciones contra el narcotráfico y el microtráfico en Cartagena. Killer ha participado en más de 53 casos operativos que han permitido la incautación de unos 176 kilos de marihuana y 50 kilos de cocaína. Solo el pasado mes de junio logró la incautación de 13 paquetes con sustancias alucinógenas en una bodega, en el barrio El Bosque. Se trataba de una encomienda que llegaba procedente del interior del país y sería comercializada en los barrios de Cartagena.
Tiene presencia constante en el aeropuerto Rafael Núnez y en la Terminal de Transportes, pero también tiene espacios de juegos y relajación donde deja de ser un perro antinarcóticos, para convertirse en la mascota, el peludito tierno y el amigo al que todos conciente y quieren abrazar.
“Estos resultados operativos representan un impacto directo en la seguridad de Cartagena, al debilitar las economías criminales asociadas al tráfico de drogas y contribuir a la reducción de delitos conexos como el hurto, la violencia y el reclutamiento de jóvenes por parte de organizaciones delincuenciales”, explicó la Policía.
El trabajo de Killer no solo refleja el valor de los caninos en el servicio policial, sino también la importancia del trabajo coordinado entre el guía y su ejemplar. La confianza entre ambos y la rigurosidad del entrenamiento permiten que los resultados obtenidos sean cada vez más efectivos.
Tras varios años de servicio y numerosos operativos exitosos, Killer se prepara para iniciar su proceso de retiro, luego de cumplir el tiempo reglamentario dentro del servicio policial. La institución dice que continuará fortaleciendo sus capacidades mediante la formación de nuevos binomios caninos, que actualmente se preparan para asumir el relevo operativo en diferentes ciudades del país, incluida Cartagena.

Killer se despedirá como un héroe que combatió al tráfico de drogas y luchó por alejar de ese terrible y oscuro mundo a cientos de niños y jóvenes en los barrios de Cartagena. Irá a un lugar donde ya no participará en operativos o incautaciones, pero nunca dejará de ser un miembro de la Policía Nacional.

