El terremoto del pasado 10 de agosto no solo puso a prueba la infraestructura de varias ciudades del país. También llevó al límite a los equipos encargados de mantener servicios esenciales en medio de una emergencia. Esa experiencia fue compartida durante el panel “Cuando más se necesitan: los servicios públicos frente al terremoto”, realizado en el marco de la versión 28 de Andesco, en el Hotel Las Américas de Cartagena.

Carrera 5k de Andesco se tomó las playas de Cartagena
El UniversalEl espacio, moderado por el periodista José Fernando Patiño, reunió a Roger Mina, gerente general de Emcali; Nancy Lorena García, gerente de Aguas y Aguas de Pereira; Andrés Horta, gerente general de Dispac; Jorge Enrique Sánchez, gerente de Acuavalle; Yulieth Porras, gerente general de la Empresa de Energía de Pereira, y Manuel Vallecilla, gerente regional suroccidente de Ciudad Limpia.
Un espacio en el que se contó la experiencia con el terremoto
Cada uno llevó al escenario la dimensión de una emergencia que exigió respuestas rápidas. Mina contó que 400.000 usuarios quedaron sin energía ni agua y que, en 24 horas, se había recuperado el 98 % de los servicios. En Pereira, García relató la atención de 780 daños en las redes, mientras que Dispac recuperó en Chocó el 80 % de la carga eléctrica en 12 horas y llegó al 98 % en cinco días, con apoyo de otras empresas.
En el Valle del Cauca, Acuavalle destacó el compromiso de sus trabajadores, mientras que Porras explicó las dificultades de comunicación que enfrentó la Empresa de Energía de Pereira y el respaldo recibido del Grupo EPM.
Desde el servicio de aseo, Vallecilla contó que Ciudad Limpia retiró 12.500 toneladas de escombros, una tarea necesaria para despejar las vías y facilitar el paso de los equipos de rescate.
Más que cifras, las experiencias compartidas dejaron una idea común: cuando una emergencia altera la operación, la coordinación y el trabajo colectivo son los que permiten que los servicios vuelvan a funcionar.
