La ciudad de Cartagena fue galardonada durante los premios XXX Bienal Colombiana de Arquitectura y Urbanismo 2026, gracias al premio de Patrimonio e Intervención en lo Construido por el proyecto Restauración del antiguo Convento y Templo de San Francisco, ubicado en el Centro Histórico, a cargo de los arquitectos Rodolfo Ulloa Vergara, oriundo de Cartagena, y Ricardo Sánchez Pineda, quienes lideraron el proyecto de recuperación de este inmueble patrimonial.
Además, recibieron una Mención por el proyecto Restauración del antiguo Club Cartagena - Four Seasons Hotel, el cual también estuvo a su mando.
Los reconocimientos adquieren especial relevancia por tratarse de dos inmuebles que han sido protagonistas de la transformación urbana, social y cultural de Cartagena y que hoy recuperan su valor arquitectónico para integrarse nuevamente a la vida de la ciudad. Lea también: Estos escenarios revelan la arquitectura más impresionante de Cartagena y pocos los conocen
Los otros proyectos finalistas en la misma categoría fueron Casa Candelaria, Casa Rosada, 79 Bogotá, Restauración de la Facultad de Derecho - Universidad Nacional de Colombia sede Bogotá, Trilladora Gualí.
Dos edificios que cuentan casi cinco siglos de transformación
Fundado en 1555, el Antiguo Convento y Templo de San Francisco es uno de los conjuntos patrimoniales más antiguos de Cartagena y está estrechamente ligado al origen y desarrollo de Getsemaní. Su avanzado estado de deterioro hizo necesaria una intervención de alta complejidad para evitar la pérdida de valores esenciales y recuperar respetuosamente las huellas acumuladas durante siglos.
El Antiguo Club Cartagena, inaugurado en 1925 y diseñado por Gastón Lelarge, representa otro momento decisivo: la Cartagena republicana que buscaba transformar su relación con el espacio público y consolidar el Parque del Centenario como nuevo centro de la vida social de la ciudad. Inspirado en la Ópera de París, el edificio constituye un destacado testimonio de la arquitectura ecléctica de principios del siglo XX. Le recomendamos: Reconocen al cartagenero Alberto Samudio, referente de la arquitectura colombiana
Su restauración partió de una rigurosa investigación histórica y patrimonial, apoyada en los planos originales de Lelarge y en exploraciones arquitectónicas. Equipos interdisciplinarios de restauradores, especialistas y artesanos liberaron agregados, restituyeron elementos perdidos y reforzaron estructuras para adaptar el inmueble a nuevos usos compatibles, preservando sus valores históricos, estéticos y simbólicos.

