Luego de que el Grupo EPM alertara públicamente de la crítica situación financiera en la que se encuentra su filial, Afinia, el Consejo Gremial de Bolívar expresó su preocupación con relación al servicio de energía eléctrica en Cartagena y en los municipios del departamento donde opera la empresa.
“Esta situación la veníamos previendo desde hace varios meses. Las tarifas que pagamos en Cartagena y el Caribe son el síntoma de una enfermedad estructural del mercado eléctrico de la región. Mientras no la tratemos, cualquier empresa que preste el servicio enfrentará las mismas dificultades”, manifestó Juan Camilo Oliveros, director ejecutivo del Consejo Gremial de Bolívar. Puede leer: Afinia en crisis: déficit de caja alcanza los $400 mil millones, según EPM
El dirigente gremial destacó el respaldo del Grupo EPM y la Alcaldía de Medellín para tratar de salvar a Afinia, sin embargo, advirtió que la situación ya no es sostenible, por lo que se requieren soluciones que permitan garantizar el servicio.
“EPM y Medellín sostuvieron a Afinia durante año y medio y gracias a ese respaldo la empresa pudo sostenerse, pero ese apoyo llegó a su límite y hoy tenemos un riesgo real. La energía más costosa es la que no se tiene y sin certidumbre energética es muy difícil que la región aporte al crecimiento del país”, aseguró.
Plan Caribe Energético, la propuesta de la región
El Consejo Gremial de Bolívar sostuvo que ante este panorama la solución debe partir con la implementación del Plan Caribe Energético, una hoja de ruta que fue construida de manera conjunta con gobernadores, gremios, usuarios y empresas del sector.
La propuesta fue presentada por la RAP Caribe, con el ánimo de consolidar a la región como un gran hub energético y aprovechar su potencial en fuentes renovables, gas natural, hidrocarburos e infraestructura de generación y regasificación, de tal manera que se puedan atraer inversiones y desarrollar nuevas cadenas productivas.
“Llegar allí exige actuar en tres frentes: recuperar la salud financiera de la empresa, repensar el mercado con un tratamiento particular para las zonas subnormales y facilitar los proyectos de generación y transmisión para que el Caribe produzca más energía y esté mejor conectado con el país”, advirtió Oliveros.
En este sentido, insistió en que la región necesita medidas inmediatas que permitan avanzar hacia esa visión. “El Caribe no quiere seguir siendo visto como el problema: tiene todo para ser la solución energética de Colombia”, puntualizó.
La crisis de Afinia
De acuerdo con lo informado recientemente por el Grupo EPM, los altos niveles de pérdidas de energía, el fraude y las conexiones no autorizadas están afectando la sostenibilidad financiera de Afinia, que opera en los departamentos de Bolívar, Sucre y Córdoba.
A esto se suman deudas por parte de entidades oficiales que alcanzan los $420 mil millones y un déficit de caja mensual que asciende hasta los $400 mil millones. Esta situación, según el conglomerado, está afectando la capacidad de la empresa para responder oportunamente a sus obligaciones con proveedores, contratistas y demás agentes de la cadena eléctrica.
Ante esto, el Grupo EPM ha solicitado a las autoridades nacionales y regulatorias medidas relacionadas con subsidios, la opción tarifaria, mecanismos de financiación, apoyo a usuarios vulnerables, reducción de pérdidas, eficiencia energética y normalización eléctrica para fortalecer el recaudo y recuperar la sostenibilidad de la empresa.
Entre tanto, la compañía viene adelantando gestiones para atender sus compromisos inmediatos y evitar que la situación escale hasta una afectación del servicio de energía eléctrica en los departamentos donde hace presencia.
