El primero de octubre la Alcaldía de Cartagena expidió el Decreto 1197 en el cual reanudó las restricciones a la circulación de motocicletas en la ciudad, pero esta vez con la novedad de que no podrían circular ningún viernes del mes.
Bastó un par de días para que los mototaxistas alzaran su voz de protesta y paralizaran la ciudad para que el alcalde, William Dau, echara la medida para atrás y dejara solamente un viernes sin moto al mes.
“Escogimos únicamente el tercer viernes del mes para hacerlo sin moto y será un piloto para evaluar estadísticas, comportamiento ciudadano y demás, y eventualmente podríamos regresar a dos o cuatro días, eso dependerá de este análisis donde tendremos todos los factores en cuenta”, afirmó Dau.
La decisión inicial de la Alcaldía, aunque pareció exagerada, tenía una razón de peso: la alta tasa de accidentalidad en ese tipo de vehículos.
De acuerdo con datos suministrados por el Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte, DATT, desde el primero de enero hasta el 30 de septiembre de 2020 se han registrado 696 accidentes de motos en la ciudad, de esos, 379 ocurrieron entre enero y marzo; 124 entre abril y junio; y 193 entre julio y septiembre.
“Durante la pandemia, la reducción de accidentes fue grandísima porque no había muchos vehículos circulando en las vías, por lo tanto la probabilidad de que ocurriera un accidente era menor, pero lo preocupante es que la fatalidad o gravedad del accidente se mantuvo elevada”, manifestó Janer Galván, director (e) del DATT.
79% de los muertos
Si bien hubo menos accidentes, solamente se reportaron 4 muertos menos que en el mismo periodo de 2019.
Según el informe estadístico del organismo de tránsito, de las 39 víctimas mortales que han dejado los accidentes, 31 se transportaban en motocicleta, es decir, el 79%. Además, en 19 de los casos, el conductor no sobrevivió, en 9 fue el parrillero y en 3 el peatón.
“Las motocicletas siguen representándonos uno de los principales actores en los siniestros, ese porcentaje del 70% está muy latente en el sentido que es el actor vial que más está involucrado en muertes y lesiones, y hay que hacer un llamado muy fuerte con eso”, sostuvo Galván.
Y cómo si la situación de Cartagena no fuese preocupante por sí sola, al revisar las estadísticas nacionales el panorama tampoco es alentador, ya que según datos procesados por el Observatorio Nacional de Seguridad Vial con base en los registros proporcionados por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, los usuarios de motocicleta representan el 51,7% del total de fallecidos y el 59,2% del total de lesionados registrado en toda Colombia, a causa de siniestros de tránsito.
Exceso de velocidad, la mayor causa
Para el director del DATT, estos altos índices están sustentados en el irrespeto a los límites de velocidad.
“Son temas que van por cuenta del autocontrol porque en la vía puedes tener la señalización y todo el sistema que va
a la seguridad vial, pero la decisión de si excedes o no los límites es de cada uno. Hay que seguir trabajando en la pedagogía y la sensibilización por la seguridad vial, pero también seguir siendo insistentes con el control y la sanción porque es un tema de responsabilidad y cumplimiento de normas”.
Los análisis indican que el 40% de los accidentes corresponden al exceso de velocidad, 30% por no cumplir con las normas de tránsito, 10% alcohol y conducción, 10% por peatones distraídos y el 10% restante a otras razones.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, el exceder los límites de la velocidad promedio guarda relación directa con la probabilidad de que ocurra un siniestro vial con consecuencias graves. Es por eso que incluso un incremento del 1% de la velocidad media del vehículo puede aumentar en 4% la ocurrencia de accidentes mortales y en 3% la siniestralidad con lesiones de gravedad.
Por su parte, Luis Lota, director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, ha hecho un llamado urgente a los motociclistas para que asuman comportamientos responsables en las vías.
“Infortunadamente, las consecuencias de un siniestro en moto a alta velocidad casi siempre terminan en tragedia. Se ha determinado que existe una relación estrecha entre la juventud y la velocidad, entendemos que la mayoría de las prácticas riesgosas están mediadas por el entretenimiento, los videojuegos y la publicidad. No podemos olvidar que, en promedio, 38% de los siniestros de motociclistas involucran a un conductor de moto cuya licencia tiene menos de tres años de expedida”, afirmó.
Una apuesta por la educación vial
Precisamente, en aras de impulsar la responsabilidad al momento de manejar, recientemente el DATT inició una estrategia denominada “aulas móviles salvavidas”, en la cual se lleva la educación vial a la calle. En la primera jornada realizada la semana pasada se logró impactar a 115 motociclistas con una charla pedagógica orientada a concientizarlos sobre la importancia de las buenas prácticas y la corresponsabilidad para fomentar hábitos que protejan su vida mientras conducen e interactúan con otros actores en las vías.
De igual manera en las próximas semanas se pondrá en marcha una campaña sobre la importancia del uso del casco, teniendo en cuenta que por la COVID-19 muchos parrilleros han dejado de usarlo. “Tocaremos fibras muy sensibles sobre ese tema e incluso tendremos la oportunidad de entregar unos cascos de forma my simbólica, para que la persona que participa en la actividad y reciba su casco, lo utilice y todos sigan el ejemplo”, contó el director del DATT.
¿Qué mas se debe hacer?
Además de seguir realizando campañas que fortalezcan la educación, para Holman Ospina-Mateus, ingeniero Industrial de la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), y magister en Ingeniería de esta misma universidad, se deben realizar alianzas con investigadores y grupos de investigación que permitan desarrollar estudios rigurosos que ayuden a tomar decisiones para la movilidad e infraestructura de la ciudad, y más focalizados en el motociclista.
“Una recomendación sería realizar estaciones de control para motociclistas que tengan grabación continua de las operaciones. Asimismo a partir de los tramos viales más peligrosos, desarrollar controles de velocidad, alcoholemia, mejorar la señalización, establecer tramos viales exclusivos para los motociclistas donde la infraestructura lo permita, y así mismo considerarlo para el POT futuro, mejorar la malla vial”, expresó.
Ante el aumento de las lluvias en la ciudad y país en estas semanas, la ANSV ha hecho un llamado a las personas para que conduzcan con precaución y así prevengan verse involucradas en siniestros viales.
“Es importante que los conductores siempre estén concentrados mientras manejan. Ahora, si el desplazamiento será bajo lluvia o niebla, es fundamental asegurarse que las llantas no estén lisas, y revisar el estado de frenos y desempañadores. Tener todos estos elementos en perfecto estado ayuda a movilizarse con mayor seguridad”, dijo Luis Lota, director de la Agencia Nacional de Seguridad Vial.
Algunas recomendaciones para estas épocas son: antes de prender y arrancar el vehículo, revisar el líquido de frenos y verificar que las llantas no estén lisas; confirmar que todas las luces externas del vehículo prendan, estén limpias y funcionen perfectamente; reducir la velocidad y aumentar la distancia para frenar cuando empieza a llover; no realizar maniobras peligrosas o movimientos bruscos con el volante; evitar movilizarse por vías con lodo, arroyos o carreteras inundadas, pues el vehículo podría perder estabilidad y capacidad de agarre sobre el asfalto, y respetar siempre las señales de tránsito.
