Cartagena


Afectadas por vacuna contra VPH confían en la Corte Constitucional

JESSICA PONCE AGUIRRE

08 de febrero de 2016 09:48 AM

Todos y cada uno de los testimonios de las 720 niñas y mujeres adultas que aseguran haber sido afectadas por la vacuna contra VPH (Virus del Papiloma Humano) son aterradores.

Personas del común que coinciden en asegurar que todo en su vida era normal hasta que decidieron o les impusieron inyectarse. María del Pilar Pomar Rivera, es una de ellas.

Pese a su actual condición, esta contadora, especialista en finanzas, alzó su voz y llevó la lucha por sus derechos y los de otras afectadas hasta el Senado de la República.

En el 2013, María del Pilar se vacunó contra VPH voluntariamente durante una campaña del Gobierno dirigida a mujeres de 9 a 45 años y aunque asegura que con las dos primeras dosis empezó a sufrir gastritis, nausea, fatiga, dificultad para concentrarse, atoro, sobrestimulación, insuficiencia ovárica, calambres y adormecimientos, jamás relacionó dichos males con el inmunizante.

“La tercera dosis desencadenó lo peor. Empecé a tener fatiga crónica, yo usualmente hacía una hora de ejercicio y ya no podía ni subir una escalera porque estaba ahogándome. Todos los síntomas se agudizaron. Tomaba algo y me atoraba, lo mismo me pasaba al reír, incluso al hablar. Después de dos meses empecé a tener intolerancia a cambiar de posición, a ponerme de pie y empezaron los desmayos”, recuerda Pomar, quien reside en Cartagena.

ATERRADOR

Intolerancia ortostática fue uno de los primeros diagnósticos que María del Pilar recibió de uno de los tantos especialistas que la han valorado.
“Soy intolerante a ponerme de pie”, explica la mujer, a quien regularmente al pararse se le baja la presión, se le eleva la frecuencia cardíaca y se desmaya.

Según Pomar Rivera, los primeros exámenes de tipo neurológico no arrojaron nada, mientras las pérdidas de conocimiento se incrementaban y la pérdida de fuerza y tono muscular eran cada vez más evidentes.

A finales del 2013, María del Pilar seguía sin sospechar de la vacuna contra VPH hasta que empezó el “viacrucis” de las niñas de El Carmen de Bolívar.

“YO ERA UNA PERSONA ATLÉTICA, SANA, ACTIVA”

En un examen denominado “mesa basculante”, que se usa para el estudio de desmayos o sensación de desvanecimiento comprobando si el paciente es capaz de responder correctamente a cambios en la gravedad, la tensión arterial, o el ritmo cardíaco, quedó registrada una de las crisis de María del Pilar.

Según la mujer, dicha prueba ha sido una de las más contundentes en su caso ya que descartó que sus signos y síntomas fueran sicológicos y todo apuntó a un daño neurológico.

“Yo era una persona sana, atlética, activa. Después de practicarme el test de la mesa basculante fue que me enteré de lo que estaba sucediendo con las niñas de El Carmen de Bolívar. Fue durísimo. La descripción de esas niñas era idéntica a mi historia clínica, sin sumarle ni quitarle, fue todo lo que sentí. Con esa descripción tan significativa empecé a consultar médicos especializados en el tema y nos dimos cuenta de que no había otro desencadenante más que la vacuna.

Me atendieron por medicina interna, inmunología, medicina general, neurología hasta llegar al diagnóstico clínico que tengo: Síndrome Autoinmune/Inflamatorio inducido por Adyuvantes (ASIA), en el caso de quienes nos vacunamos, el aluminio”, afirma la mujer de 35 años.

UN LOGRO

Una luz de esperanza envuelve el auto de la Corte Constitucional que se conoció la semana pasada y que solicita a las autoridades de salud del país entregar “cuanto antes” muestras “significativas” de la vacuna contra VPH que le fue aplicada a una niña de 14 años en Cali, quien denuncia que sufre fibromialgia juvenil derivada de las tres dosis que recibió del biológico.

Así mismo 720 mujeres en Colombia, de las cuales hace parte María del Pilar, aseguran estar enfermas por la misma causa.

La corte indica que será la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá la encargada de realizar las pruebas toxicológicas para establecer si las vacunas contienen metales pesados, como aluminio, plomo, cadmio, plata y titanio y si estos son perjudiciales para la salud.

Posterior a los estudios mencionados, el Instituto Nacional de Salud (INS), la Asociaciones Colombiana de Reumatología y el Instituto Nacional de Cancerología, tienen la misión de entregar a la Corte los respectivos informes sobre los hallazgos.

Aunque la orden de la Corte obedece a una tutela interpuesta a nombre de la menor afectada en Cali, las mujeres de Cartagena y Bolívar consideran que esta sería la manera de comprobar que la vacuna sí tiene efectos adversos.

“Es un logro la orden de la Corte y que la academia se vincule al tema. Se debe hacer una investigación a fondo. Esta es una vacuna que ha tenido efectos adversos alrededor de todo el mundo, hay testimonios de mujeres en España, Francia, México, entre otros países. Pero más allá de todo, en Colombia se debe investigar cada caso particular, estudiar cada organismo porque todas éramos personas normales y nuestra vida se convirtió en una pesadilla, ahora somos estigmatizadas”, opina María del Pilar, quien no ha podido volver a trabajar y por no ser “una persona funcional” inició los trámites de una pensión de invalidez.

“NO ESTAMOS EN CONTRA DE LAS VACUNAS”

Blanca Victoria Sabagh, habitante de El Carmen de Bolívar y líder de la Organización para la Defensa de los Derechos de los Ciudadanos, también celebró la iniciativa de la Corte Constitucional.

Haciendo referencia a varios de los casos de las niñas de la población quienes sufrieron serias afectaciones a su salud posterior a la vacuna, Blanca Victoria asegura que “estamos seguros que (la vacuna) afecta a las niñas por su coadyuvante que el es aluminio (...) existe la afirmación de un científico, es una realidad, no es porque seamos los papás, ni porque las niñas tengan un nivel económico paupérrimo como dice el Gobierno, hay niñas que tenían una vida normal y ya no pueden caminar, por eso hay que investigar a fondo como ordena la Corte”.

Sabagh es enfática al afirmar que “no estamos en contra de la vacuna, pero si tiene efectos adversos en las niñas que lo digan y que no se aplique obligatoriamente. No se tomaron las medidas de seguridad necesarias por parte del Gobierno y hay consecuencias graves. Solicitamos la moratoria de la vacuna, que esté disponible en la ESE y los hospitales y que si un padre desea ponérsela a su hija que tome la decisión sabiendo los efectos que podría tener la misma”.
 

CÁNCER CERVICOUTERINO

Según la OMS, a nivel mundial, el cáncer de cuello uterino (CCU) es el cuarto cáncer más frecuente en la mujer. Se calcula que en 2012 hubo 530.000 nuevos casos, que representaron el 7,5% de la mortalidad femenina por cáncer.

“En la actualidad existen dos vacunas que protegen contra los PVH 16 y 18, causantes del 70% de los casos de CCU. Los resultados de los ensayos clínicos muestran que ambas vacunas son seguras y muy eficaces en la prevención de la infección provocada por PVH 16 y 18 y ambas funcionan mejor si se administran antes del inicio de la vida sexual”, indica la OMS.